viernes, 9 de diciembre de 2016

Postales Navideñas 2017 (parte 2 de 5)


Esta es la segunda entrega de nuestras postales navideñas. Espero que os inspiren a luchar por vuestros sueños durante el próximo año.



jueves, 8 de diciembre de 2016

Analemas extraterrestres

En astronomía, el analema es la curva que describe la posición del Sol en el cielo si todos los días del año se lo observa a la misma hora del día (tiempo civil) y desde el mismo lugar de observación. El analema forma una curva que suele ser, aproximadamente, una forma de ocho (8). Pueden observarse analemas en otros planetas del Sistema Solar, pero poseen una forma diferente al observado en la Tierra, pudiendo llegar a ser curvas diferentes de un ocho (en Marte es muy similar a una gota de agua), aunque poseen como característica común: ser siempre cerradas. 



En el siguiente enlace podéis encontrar una aplicación que recrea los analemas visibles tanto desde la Luna como desde otros planetas del Sistema Solar. ¿Os animáis a utilizar la aplicación?

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Postales Navideñas 2017 (parte 1 de 5)


Como todos los años, volvemos a publicar nuestras postales navideñas inspiradas en las ciencias espaciales. Lo haremos en cinco entregas.

Espero que os gusten y disfrutéis con ellas.

340º aniversario de la determinación de la velocidad de la luz


El pasado 14 de noviembre publicamos un artículo explicando cómo de había podido medir la velocidad de la luz observando a Io y Júpiter. Hoy, el buscador Google, para conmemorar este estudio y celebrar su aniversario, le ha dedicado un divertido doodle.

En el siguiente vídeo, nos recuerdan esta historia.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La verdadera Teoría de la Formación del Sistema Solar



¡Que lo disfrutéis!

EL CIELO A SIMPLE VISTA EN DICIEMBRE 2016


Los crepúsculos del último mes del año, con sus tempranas puestas de Sol y sus dilatados anocheceres, nos dejan ver todavía en los dominios occidentales de la eclíptica las constelaciones otoñales de CAPRICORNIO, ACUARIO, y PISCIS, esta última cruzando largamente el meridiano local por debajo de la gran constelación de PEGASO, El Caballo Alado; y por encima de la también gran constelación de CETUS La Ballena.

ARIES, El Carnero, con su estrella principal Hamal (Alpha Ari), es la pequeña constelación que, también al anochecer, vemos cruzar nuestro meridiano local cuando está terminando de hacerlo Alrisha (Alpha Psc) la principal de PISCIS, y es la avanzadilla de las constelaciones de invierno cuyas brillantes estrellas y asterismos ya comienzan a atraer nuestra atención en los dominios orientales. LAS PLÉYADES, Aldebarán (Alpha Tau) en LAS HÍADES, Capella (Alpha Aur) en AURIGA, Betelgeuse (Alpha Ori) y Rígel (Beta Ori) en ORIÓN, junto con las tres estrellas del característico asterismo de El Cinturón de Orión Mintaka (Delta Ori) Almilan (Epsilon Ori) y Alnilah (Zeta Ori), Cástor y Pólux (Alpha y Beta Gem), Proción (Alpha CMi) y destacando sobre todas la brillante Sirio (Alpha CMa) la estrella más brillante de la bóveda celeste (exceptuando el Sol, claro)

A pesar de estar a las puertas del invierno, las tempranas puestas de Sol nos permiten advertir todavía las estrellas del Triángulo de Verano a gran altura por el Oeste durante el crepúsculo. Pero conforme anochece las vemos declinar, primero Altair (Alpha Aql), luego Vega (Alpha Lyr) y finalmente Deneb (Alpha Cyg). 

Este diciembre de 2016, durante el crepúsculo vespertino y las primeras horas del anochecer seguimos viendo los planetas Venus y Marte moviéndose por entre las estrellas de Capricornio y Acuario, 

Los anocheces de diciembre se alargan varias horas, así que por el cénit vemos pasar desde el crepúsculo hasta la medianoche dos constelaciones grandes, ANDRÓMEDA y PERSEO. Un buen momento para observar la galaxia de Andrómeda M31 y el Doble Cúmulo de Perseo

lunes, 21 de noviembre de 2016

Esculpiendo sistemas solares

Crédito: ESO

Tres equipos de astrónomos han empleado SPHERE, un instrumento diseñado para la detección de exoplanetas e instalado en el VLT (Very Large Telescope, Observatorio Paranal, ESO), para comprender la misteriosa evolución de incipientes sistemas planetarios. El aumento del número de exoplanetas conocidos en los últimos años ha convertido su estudio en uno de los campos más dinámicos de la astronomía moderna.

Hoy en día se sabe que los planetas se forman a partir de grandes discos de gas y polvo (conocidos como discos protoplanetarios) que rodean las estrellas recién nacidas. Su tamaño puede variar en cientos de millones de kilómetros. A medida que pasa el tiempo, las partículas de estos discos protoplanetarios chocan, se combinan y finalmente, forman cuerpos de tamaño planetario. Sin embargo, los detalles más sutiles de la evolución de estos discos de formación planetaria siguen siendo desconocidos.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Mensaje de Arecibo: mensaje a las estrellas


El 16 de noviembre de 1974, hace ahora 41 años, se envió al espacio desde el radiotelescopio de Arecibo un mensaje de radio en dirección al cúmulo globular M13, en la constelación de Hércules. Este objeto celeste se encuentra a 25.000 años luz y está formado por unas 400.000 estrellas.

El mensaje consistía en 1.679 dígitos binarios (210 bytes) que se transmitieron a una frecuencia de 2.380 MHz, modulada por un desplazamiento de la frecuencia de 10Hz, y con una potencia de 1.000 kW. La emisión duró tres minutos.

Frank Drake, con ayuda de Carl Sagan entre otros, escribió este famoso mensaje enviado a las estrellas. Pero debemos tener en cuenta que el mensaje tardará 25.000 años en llegar a su destino y otros 25.000 años en llegar una posible respuesta. Así que este mensaje, más que un intento de contactar con inteligencia extraterrestre, fue más una demostración de lo que era capaz de alcanzar la tecnología de la época.

El mensaje consta de siete partes, que de arriba a abajo poseen el siguiente significado:

lunes, 14 de noviembre de 2016

Cómo medir la velocidad de la luz observando a Io y Júpiter

Io y Júpiter
El concepto de velocidad de la luz y su valor calculado, en 299.792.458 m/s, inunda los libros de ciencias. ¿Pero cuándo se calculó por primera vez esta velocidad?

René Descartes, Galileo y Robert Hooke lo intentaron sin éxito, pero llegaron a la conclusión de que la velocidad de la luz en el vacío debía de ser muy grande. ¿Pero era finita o infinita?

La primera medición de la estimación cuantitativa de la velocidad de la luz se la debemos a Ole Römer en 1676. Römer utilizó los valores del periodo del satélite Io en torno a Júpiter para determinar la velocidad de la luz en el vacío interestelar. Es posible medir el tiempo de revolución de Io debido a las sombras que proyecta sobre la atmósfera de Júpiter, en intervalos regulares, así como con la observación de la desaparición de la luna tras el planeta,o la sombra del planeta, en el mismo periodo.

Römer
Cassini determinó que el periodo de Io era de 42,5 horas. Pero hay que tener en cuenta que la Tierra y Júpiter no están siempre a la misma distancia el uno del otro, ya que ambos poseen su propio movimiento de translación alrededor del Sol. Por ello, cuando Júpiter, y con él Io, se encuentran más lejos de la Tierra, la luz tarda más en llegar a nuestro planeta que en órbitas más próximas. Debido a este efecto, Römer detectó que el tiempo entre los eclipses del satélite Io de Júpiter eran menores cuando la distancia a la Tierra decrecía, y viceversa. Es decir, a medida que nuestro planeta se aleja de Júpiter, la luz de Io tarda más en llegar y la hora del eclipse se va retrasando. El mayor retraso se produce cuando la Tierra y Júpiter están a la máxima distancia, a ambos lados del Sol. Después, los planetas comienzan a acercarse de nuevo y los eclipses se adelantan. Estos 22 minutos de retraso calculados con meticulosas observciones correspondían con el tiempo que tarda la luz en cruzar el diámetro de la órbita de la Tierra, es decir, el doble de la distancia Tierra-Sol, que nosotros hemos denominado unidad astronómica (UA).