jueves, 24 de diciembre de 2009

El Keck se adentra en un disco protoplanetario


Las regiones interiores de los discos de formación planetaria ofrecen información acerca de cómo se forman mundos como la Tierra, sin embargo, a día de hoy no existen telescopios que puedan vislumbrar estas zonas. Aún así, por primera vez, gracias a los instrumentos del Observatorio WM Keck, en Hawai, se han podido medir las propiedades de un sistema solar joven mediante interferometría.
William Danchi, miembro del grupo de investigadores que ha llevado a cabo esta investigación, señala que cuando se trata de la formación de planetas telúricos, donde se debe mirar es en el interior de los discos planetarios, en las zonas cercanas a la estrella, es decir, dentro o en las cercanías de la zona habitable, donde se dan las condiciones más óptimas para que pueda desarrollarse la vida.
En agosto de 2008 se pudo observar un objeto estelar joven denominado MWC 419, de color azul y con una masa varias veces superior a la solar, situado a unos 2.100 años luz de distancia en la constelación de Casiopea. Su edad se estima en 10 millones de años. Los científicos midieron la temperatura del polvo en diversas regiones del disco interno para tratar de determinar su estructura y su composición química, así como sus propiedades físicas, para deducir si se dan las condiciones necesarias para la formación de planetas rocosos cerca de la estrella y de gigantes gaseosos a mayores distancias. Los astrónomos percibieron, a partir de los datos recopilados, que el tamaño de la estrella joven puede afectar a la composición y a las características de su disco protoplanetario. Por ello siguen estudiando este sistema para deducir las consecuencias a largo plazo para la formación de planetas en sistemas similares.

Más información en el enlace.

No hay comentarios:

Publicar un comentario