sábado, 5 de diciembre de 2009

Una nueva teoría explica la inclinación del eje de Urano

Un nueva teoría trata de explicar la inclinación de Urano sin que intervenga una colisión para causarlo. Hasta ahora, los astrónomos suponían que Urano había sufrido un impacto que lo había 'tumbado', pero un nuevo estudio sugiere que su inclinación puede tener otra explicación.
Las teorías actuales nos dicen que si el Sistema Solar se formó a partir de la misma nube en rotación de gas y polvo, todos los objetos dentro de ella deberían girar de la misma forma. Pero el eje de rotación de Urano se encuentra inclinado 97º con respecto al plano del Sistema Solar.La teoría más manejada para explicar esta anomalía implicaba que Urano habría sufrido una colisión en las primeras etapas de su formación con un objeto del tamaño de nuestro planeta. Pero esta teoría tiene algunas deficiencias. Por ejemplo, no explica por qué las órbitas de las lunas de Urano están inclinadas del mismo modo, pero no las de sus anillos.
Una teoría actual propuesta por Gwenael Boué y Jacques Laskar, del Observatorio de París ,en Francia, afirma que Urano pudo haberse inclinado poco después de la formación de los planetas, cuando éstos emigraban hacia sus órbitas actuales.Según estos científicos, la presencia de satélites alrededor de un planeta puede aumentar su tasa de precesión si el planeta presenta inicialmente una inclinación mayor de 17º, viéndose especialmente aumentada esta precesión si la masa de la luna y su radio orbital tienen determinados valores. Para el caso de Urano, los astrónomos calcularon que estos valores equivaldrían a la existencia de una luna a 50 radios de distancia del planeta y con una masa cercana al 0,01 de la de Urano.Pero Urano no tiene ninguna luna que cumpla estas condiciones. Su compañero más distante es Oberón con una masa de 0,00001% de la del planeta y que dista de él unos 23 radios.

La idea de Boué y Laskar es precisamente que Urano sí tenía una luna de estas características que provocó que el planeta se inclinase durante su migración planetaria, pero que hacia el final de dicha migración, debido a un encuentro cercano, esta luna fue expulsada del sistema.
Para estudiar si esta idea era factible, se simuló el proceso de migración del planeta gigante en el Sistema Solar temprano unas 10.000 veces. A continuación, se descartaron todas las hipótesis en las que chocaron los planetas y en las que no acabasen en el orden final correcto. A continuación, seleccionaron sólo los resultados en los que Urano tenía una inclinación de más de 17 grados y también se rechazó una simulación en la que Urano entró dentro de los 50 radios de Urano de otro planeta, ya que ello podría expulsar a Oberon. Al final quedaron 17 simulaciones.



Boué y Laskar añadieron la luna adicional para ver cómo afectaría a la inclinación de Urano y repitieron cada uno de estos 17 escenarios otras 100 veces. En 37 casos, la nueva luna de Urano ayudó a su inclinación y luego terminó siendo expulsada después de un encuentro cercano con otro gigante gaseoso.
Es un resultado interesante, y no sólo debido a la inclinación: algunos modelos de formación de Urano predecían que debería haber tenido otra luna (aunque algo más pequeña que la de Boué y Laskar ). En consecuencia, esta idea cuenta con la elegante propiedad de explicar dos misterios.

Más información en el enlace.

2 comentarios:

  1. Gracias por la información, nos ha servido de mucho!
    Te Queremos: María y Olalla (L)

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  2. Me gustaba mas la otro hipótesis,sonaba mas caótica jajajaja

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