jueves, 7 de enero de 2010

Formación de exoplanetas en estrellas masivas

Las estrellas masivas queman más rápidamente su combustible por lo que viven poco tiempo, al igual que sus planetas.
Un equipo de astrónomos del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica (CfA) y el National Optical Astronomy Observatory (NOAO) analizó una región de formación estelar llamada W5, que se encuentra a 6.500 años luz de distancia en la constelación de Casiopea, con el Spitzer de la NASA y el Telescopio Espacial Micron All-Sky Survey (2MASS) para buscar signos de discos planetarios alrededor de más de 500 estrellas masivas de los tipos espectrales A y B, que generalmente poseen entre 2 y 15 masas solares.
El equipo encontró que alrededor del diez por ciento de todas las estrellas examinadas, tenían discos de polvo, y que 15 de ellas, además, mostraron signos de una laguna central que sugiere la existencia de un planeta tipo Júpiter. La gravedad de un planeta gigante gaseoso podría fácilmente borrar el disco interior a un radio de 10 a 20 unidades astronómicas.
El equipo de investigación también ha sugerido que todas las estrellas masivas pueden empezar su vida a partir de un disco de polvo considerable de acreción de material. Sin embargo, la poderosa radiación y los vientos estelares generados por tales estrellas masivas tienden a destruir estos discos rápidamente. Las estrellas observadas en la región de W5 se cree que nacieron hace sólo entre dos a cinco millones de años, pero la mayoría ya han perdido el disco de polvo necesario para generar planetas. Sobre esta base, parece que, al menos para el tipo espectral A y B, o los planetas que se forman rápidamente, o no llegan a formarse nunca.
Las perspectivas de encontrar vida en esos planetas son escasas. Mientras que las estrellas masivas pueden fomentar una zona habitable de algún tipo, las formas de vida, tendrían un futuro limitado.
La vida en la Tierra ha necesitado más de tres mil millones año sólo para evolucionar hacia las primeras formas de cuerpo diferenciado vistas en la explosión del Cámbrico. La vida en un exoplaneta que orbita alrededor de una estrella masiva tiene entre 10 y 500 millones de años antes de que su estrella evolucione a una gigante roja o a una supernova.
Estas estrellas no son buenos objetivos en la búsqueda de vida extraterrestre, según Xavier Koenig, del Centro Harvard-Smithsonian CfA, quien presentó esta investigación en una conferencia de prensa en la reunión de la AAS, pero nos dan una magnífica forma de obtener una mejor comprensión de la formación de planetas.

Más información en el enlace.

No hay comentarios:

Publicar un comentario