viernes, 3 de septiembre de 2010

La galaxia de súper vientos NGC 4666


La galaxia NGC 4666 tiene un lugar de honor en el centro de esta nueva imagen, captada en luz visible con el Wide Field Imager en el telescopio de 2,2 metros de MPG/ESO, en el Observatorio La Silla en Chile. NGC 4666 es una galaxia notable con una muy vigorosa formación estelar y un inusual “súper viento” de gas fluyendo hacia fuera. Ha sido previamente observada en rayos X por el telescopio espacial XMM-Newton de ESA y la imagen presentada aquí fue captada para permitir un mayor estudio de otros objetos detectados en las observaciones tempranas en rayos X.
La destacada galaxia NGC 4666 en el centro de la imagen es una galaxia starbust, ubicada a una distancia de unos 80 millones de años-luz de la Tierra, donde se desarrolla una formación de estrellas particularmente intensa. Se cree que los estallidos estelares son causados por interacciones gravitacionales entre NGC 4666 y sus galaxias vecinas, incluyendo a NGC 4668 que se observa abajo a la izquierda. Estas interacciones provocan frecuentes y vigorosas formaciones de estrellas en las galaxias involucradas.


NGC 4666 en el centro de la imagen. La brillante estrella es gamma virginis
Una combinación de explosiones de supernovas y fuertes vientos provenientes de estrellas masivas en la zona de estallidos estelares conduce a un vasto flujo de gas desde la galaxia hacia el espacio: el llamado “súper viento”. Éste, que es de una envergadura enorme, proviene de la brillante zona central de la galaxia y se extiende por decenas de miles de años-luz. En vista que el gas de súper viento es muy caliente, emite radiación mayoritariamente como rayos X y en la parte radial del espectro, y no puede ser visto en imágenes de luz visible como la presentada aquí.
Esta imagen fue obtenida como parte del seguimiento a observaciones realizadas con el telescopio espacial XMM-Newton de ESA en rayos X. NGC 4666 era el objetivo de las observaciones originales de XMM-Newton, pero gracias al amplio campo de visión del telescopio, muchas otras fuentes de rayos X fueron también vistas en el fondo. Una de tales fortuitas detecciones es un débil cúmulo de galaxias que se observa cerca del borde inferior de la imagen, a la derecha del centro. Este cúmulo está mucho más lejos de nosotros que NGC 4666, a una distancia de unos tres mil millones de años-luz.
Para poder comprender del todo la naturaleza de los objetos astronómicos, los investigadores deben estudiarlos a varias longitudes de onda. Ello porque dicha diversidad puede explicarnos los distintos procesos físicos que ocurren. En este caso, las observaciones con el Wide Field Imager (WFI) fueron realizadas con luz visible para investigar luego estos objetos detectados fortuitamente en rayos X, un buen ejemplo de cómo los astrónomos que usan diferentes telescopios trabajan en conjunto para explorar el Universo.

Enlace original: ESO.

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