lunes, 4 de octubre de 2010

Desde una mota de polvo

“Nuestro planeta es una mota solidaria en la inmensa oscuridad cósmica”. De esta forma, con las palabras del propio Carl Sagan, comenzaba el homenaje que el Observatori de Comunicació Científica (OCC) organizó este martes en la Universidad Pompeu Fabra con motivo del trigésimo aniversario de la emisión de la serie Cosmos, dirigida por Carl Sagan. El Auditori del Campus de Comunicación contó con la presencia de un nutrido público, decenas de personas de mediana edad y también jóvenes cautivados por la magia del inolvidable científico.
Vladimir de Semir, director del OCC, confesó emocionarse todavía al volver a ver los capítulos de la famosa serie. Otro ferviente admirador y ponente, Miquel Barceló, catedrático de la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Catalunya, explicó que la primera vez que leyó el nombre de Carl Sagan fue a través de la biografía de otro gran investigador Isaac Asimov. Éste describió la sorpresa que se llevó cuando conoció a Sagan, pues se esperaba un astrónomo viejo y de barba larga, pero se encontró con un joven atractivo e inteligente. “De hecho, Asimov aseguraba que Marvin Minsky y Carl Sagan eran más inteligentes que él”, añadió Barceló.

Treinta años después de su estreno llama la atención “el ritmo lento de los episodios” pero, según el catedrático, “no es algo negativo porque se trata de una serie reflexiva y su objetivo es que pensemos sobre lo que estamos viendo y sus consecuencias”.
Según él, tras el éxito conseguido con Cosmos, el científico y su equipo escribieron Nucleus, una serie que trataba sobre la física nuclear para la cadena ABC. Sin embargo, “como iba a criticar el armamento nuclear, no llegó a salir adelante”, se lamentó Barceló.

Ordenadores y pipetas.

Joan Úbeda, responsable de Media 3.14, de MEDIAPRO, otro de los ponentes, se encargó de analizar cómo se divulga hoy la ciencia a través de la televisión, treinta años después. “El problema de la ciencia es su opacidad. Cuando vas a grabar a científicos sólo ves ordenadores o pipetas”, explicó. Este hermetismo junto con el complejo lenguaje científico y la sobreabundancia de cifras entre las que se mueve la ciencia provocan que, a su juicio, sea difícil que ésta “emocione” a los espectadores.
Tres décadas después, el ritmo que reina en el lenguaje audiovisual “es más acelerado y hay una clara tendencia a la espectacularización”, añadió, porque así los programas intentan llamar la atención del espectador entre tanta oferta de canales. Otras de las herramientas que se utilizan en la actualidad, según Úbeda, son personajes con gancho (como por ejemplo Mythbusters) ayudarse de la tecnología o los cambios de escala (como en The human footprint).

¿La tiranía de la audiencia?

En este punto comenzó un animado debate con el público ya que, uno de los asistentes se planteó si este tipo de espacios científicos actuales consiguen despertar vocaciones científicas como logró Sagan con Cosmos. “Pueden conseguir que el público se emocione con el conocimiento que ve y eso ya es un primer paso”, le respondió Úbeda. Sin embargo, en opinión de Miquel Barceló, un medio como la televisión, cuyo fin es entretener difícilmente puede hacer llegar al gran público contenido científico ya que éste “requiere hacer un esfuerzo para entenderlo”. Tanto Vladimir de Semir como Joan Úbeda coincidieron en indicar que en la televisión “es la oferta la que crea a la demanda” y que “no existe una voluntad política para autorregular el contenido televisivo”. “Tendremos que esperar unos años para ver si Internet ocupa su lugar”, añadió Barceló.
En el acto se visionaron diferentes fragmentos de Cosmos y un reportaje donde destacados científicos y periodistas elogiaban la figura de Carl Sagan. Además, el diario Público regaló a todos los asistentes el primer DVD de la serie. “Podemos usar nuestra compasión y nuestra inteligencia, nuestra tecnología y nuestra riqueza para conseguir que todos los habitantes de este planeta tengan una vida rica y significativa”, decía Carl Sagan en uno de los episodios de Cosmos y con estas palabras concluyó el cariñoso homenaje.

Enlace original: SINC.

7 comentarios:

  1. Algunos debemos nuestra vocación profesional a Carl Sagan. Yo incluso le debo parte de me visión filosófica de la vida. Aun y teniendo opiniones algo diferentes a él en algunos puntos muy concretos, él ha sido el Simon Bolivar de mi mente y uno de mis principales maestros.

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  2. El gran maestro Sagan, jamás olvidaré la serie Cosmos y guardo con especial cariño el libro del un punto azul pálido.
    Saludos,
    Fran

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  3. verónica como te había comentado. yo en esto de la astronomía soy relativamente nuevo. 2 años. y en mi niñez nunca vi programas de carl sagan simplemente por que no los transmitieron en la television de aquí de México

    llevo un año des de que conocí a este gran ser humano. y el año anterior vi toda la serie de cosmos. y me enamore mas aun de la astronomía y de la ciencia
    cosmos no es solo un documental es un homenaje a la rica historia del saber humano. sagan muestra el lado bueno del ser humano. algo que lamentablemente no muestran todos los programas de television que hay y habrán.

    cosmos es única. no hay otro documental de ciencia que lo iguale. simplemente por eso. cosmos toca nuestros corazones. y los otros documentales de ciencia [ejemplo - el universo] son mas educativos pero no profundos.

    haya en España están de suerte ya que el diario el publico. esta ofreciendo los DVD de la serie. aver si aquí en México hago algo con mis amigos científicos para haber si podemos hacer algo parecido.

    saludos y viva carl sagan!!!!!

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  4. ¿Por qué hoy no hay sagans?

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  5. En el año internacional de la astronomía heché de menos un gran homenaje a este científico y magnífico divulgador que nos acercó a las ciencias del Universo a través del corazón.
    No sé lo que ocurrirá en otros países pero en España lo único que vende es el cotilleo y la vida de los personajes famosos (¿famosos por qué????) y la ciencia poco importa en los medios de comunicación.Es irónico que muchos que critican las inversionas que se realizan en investigación sean los primeros que se ponen a la cola para comprar la última tecnología o que piden a gritos una cura para sus enfermedades.
    Sagan fue, es y será siempre un ejemplo para los divulgadores científicos.

    Un saludo!

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  6. Una pena no haberme enterado de este homenaje antes...

    Sagan es muy muy Grande.

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  7. Estoy de acuerdo contigo Verónica. Es una vergüenza la cantidad de famosillos de pacotilla que hay sueltos, sin tener el más mínimo mérito, y lo olvidados que están los científicos.
    Saludos.
    Fran

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