miércoles, 27 de octubre de 2010

La astrosismología nos revela los secretos de las estrellas

Los terremotos estelares son generados por las ondas acústicas en el interior de una estrella que envían ondas a través de su superficie, alterando su brillo. Mediante la medición y el estudio de estas oscilaciones de brillo, los astrónomos pueden calcular el tamaño de la estrella, su edad e incluso la composición química.
Una nave espacial de la NASA, la Kepler, diseñada para la búsqueda de exoplanetas ha revelado también nuevos detalles sobre la estructura y la evolución de las estrellas, lo que ayudará a los astrónomos a entender mejor el futuro de nuestro propio Sol.
Los investigadores midieron los llamados "terremotos estelares", observando las oscilaciones en el brillo de miles de estrellas, de la misma forma que los geólogos analizan los terremotos para sondear el interior de nuestro planeta.
El método, llamado astrosismología, está ayudando a los astrónomos a caracterizar a las estrellas como nunca antes se había logrado, dijeron los investigadores durante una conferencia de prensa en la Universidad de Aarhus, en Dinamarca.
"Estamos a punto de entrar en una nueva área de la astrofísica estelar," dijo Thomas Kallinger, de la Universidad de British Columbia y de la Universidad de Viena, en un comunicado. "Kepler nos proporciona datos de una calidad tan buena que va a cambiar nuestra visión de cómo funcionan las estrellas en detalle."


Kepler: Un instrumento de usos múltiples.

La NASA lanzó la nave espacial Kepler en marzo de 2009 con la misión principal de encontrar planetas similares a la Tierra en otras estrellas.
Hasta ahora, se han identificado al menos 700 "estrellas candidatas" que pueden albergar mundos alienígenas. Pero los investigadores también están usando la nave espacial para analizar las estrellas en las que estos planetas pueden orbitar.
"Nuestro conocimiento de los planetas que descubre Kepler es tan bueno como nuestro conocimiento de las estrellas que orbitan," dijo la co-investigadora de la misión Natalie Batalha, de San Jose State, durante la conferencia de prensa.
Como ejemplo de lo que puede revelar la astrosismología, los investigadores ofrecieron una estrella llamada KIC 11026764.
Mediante el estudio de sus pulsos, los astrónomos han aprendido más acerca de esta estrella de lo que saben acerca de casi cualquier estrella en el universo aparte de nuestro Sol.
Los investigadores determinaron, por ejemplo, que KIC 11026764 tiene 5,94 mil millones de años de edad y posee aproximadamente el doble del tamaño de nuestro Sol. KIC 11026764 seguirá creciendo, y con el tiempo se transformará en una gigante roja, dijeron los investigadores.
Dicha información, una vez que se reuna para cientos o miles de estrellas, ayudará a los astrónomos a comprender la estructura estelar y la evolución en un sentido general. Y podría ayudar a los científicos a evaluar las posibilidades de que los planetas puedan albergar vida extraterrestre.
Kepler detecta los exoplanetas cuando estos transitan por delante del disco de la estrella , lo que provoca un leve oscurecimiento de la luz de la estrella. La cantidad de atenuación revela la relación de tamaños entre la estrella y el planeta, pero no el tamaño del exoplaneta.
Por lo que conocer el tamaño de la estrella dice a los investigadores lo grandes que son sus planetas, en caso de que los posean. Conocer la edad de una estrella y en qué etapa se encuentra en su evolución estelar puede también ayudar a los astrónomos a calcular la probabilidad de que los exoplanetas puedan albergar vida.
No hay planetas conocidos que orbiten a KIC 11026764, pero la astrosismología podría aplicarse a las estrellas que albergan planetas, dijeron los investigadores.

Gigantes rojas y faros estelares.

Los astrónomos han estado usando Kepler para caracterizar la estructura y el ciclo de vida de 1.000 gigantes rojas. En un futuro, el Sol se convertirá en una de estas grandes estrellas.
Los investigadores también informaron sobre las estrellas RR Lyrae. Se han estudiado durante más de 100 años para medir distancias cosmológicas. El brillo de la estrella oscila dentro de un período conocido de aproximadamente 13,5 horas, dijeron los investigadores. Sin embargo, durante ese período, otros pequeños cambios cíclicos se producen en la amplitud - el comportamiento conocido como el efecto Blazhko.
El efecto ha desconcertado a los astrónomos durante décadas, pero los datos de Kepler pueden haber dado una pista sobre su origen, dijeron los investigadores. Las observaciones de Kepler revelaron un periodo de oscilación más, que nunca se había detectado previamente. La oscilación se produce con una escala de tiempo dos veces mayor que el período de 13,5 horas. Los datos de Kepler indican que la duplicación está relacionada con el efecto Blazhko.
"Los datos de Kepler en última instancia, nos darán una mejor comprensión del futuro de nuestro Sol y la evolución de nuestra galaxia en su conjunto", dijo Daniel Huber, de la Universidad de Sydney, en un comunicado.
La nave espacial Kepler utiliza una cámara digital enorme, conocida como fotómetro, para controlar continuamente el brillo de más de 150.000 estrellas en su campo de visión en su órbita alrededor del Sol. El equipo de investigación está utilizando el telescopio para estudiar las estrellas en una colaboración internacional conocida como la Kepler Asteroseismic Ciencia Consorcio.

Más información en el enlace.

5 comentarios:

  1. me gusta este blog y por eso lo sigo,seguramente ya lo sabreis ,pero unos de mis pensamientos o teoria ,es que si el sol se va haciendo mas pequeño el hunano tendra que viajar a venus mas cerca de el ya que si el no hay vida,y si se hace mas grade viajaremos a nmarte.......yo creo que hay vida extraterreste y dentro de poco tentran que salir a la superficie.......abrazos.....

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    1. Eso es imposible, ya que la presión en Venus es 90 veces la de la Tierra, luego moriríamos aplastados. Además, al igual que en Marte, hay un 96% de dióxido de carbono y muy poco oxígeno en la atmósfera.
      Es completamente imposible vivir en cualquiera de los dos planetas, sin terraformarlo artificialmente claro...

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  2. La distancia a una estrella no es el único factor determinante para asegurar la vida. La composición atmosférica de Venus es muy corrosiva y aunque bajaran las temperaturas, no podríamos vivir allí.
    Y si Marte se volviera más cálido seguiría sin tener una atmósfera para protegernos de los rayos nocivos del Sol. Por ello se habla de una terraformación de Marte: una transformación del planeta que lo haga apto para la vida humana.

    Un saludo!

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  3. Y la gravedad?? La gravedad también es importante.
    En Marte es 0.38 G. Tendríamos muchos problemas con los huesos y músculos no?

    Un saludo.

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  4. Eso es Abel. Y no sólo están los problemas osteoarticulares. En esto sinstantes los científicos se plantean la salud de los astronautas como un problema prioritario. Es un tema muy serio y una de las grandes barreras, aparte de la económica,para no emprender la conquista de Marte.

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