viernes, 11 de febrero de 2011

Las primeras estrellas podrían seguir brillando


Unas nuevas simulaciones sugieren que las primeras estrellas del Universo podrían estar aún emitiendo luz después de que se formaran hace 13,4 mil millones de años.
Este estudio contradice la teoría generalizada de que las primeras estrellas eran unos astros gigantescos que ardían intensamente agotando su combustible en unos poco millones de años.
En sus simulaciones, Paul Clark, de la Universidad de Heidelberg en Alemania y sus colegas demostraron que las nubes de gas del universo primitivo podrían haber forjado varios embriones estelares en lugar de uno solo. Clark, junto con Thomas Pena, del Instituto Max Planck para Astrofísica en Garching, Alemania, y otros colaboradores confirman esta afirmación en un artículo publicado en arXiv.org el 31 de enero.
Unas pocas de estos estrellas fueron expulsadas de los cúmulos estelares sin haber conseguido acumular un gran peso, por lo que podrían haber sobrevivido hasta la actualidad. Para ello, no tendrían que acumular una masa superior al 80% de la masa del Sol a partir de su nube embrionaria, comenta Clark.

Otros investigadores dicen que tienen algunas dudas sobre las conclusiones. “Éste es un resultado interesante y tentador, pero no está basado en la física computacional, sino en una suposición ad hoc”, sobre la evolución de los discos que rodeaban las nubes de nacimiento de las primeras estrellas, defiende Michael Norman de la Universidad de California en San Diego. Tras revisar el artículo, Norman dice que aconsejó a la revista Nature no publicarlo.
Aunque Clark y sus colaboradores simularon un periodo más largo en la formación de las primeras estrellas que otros equipos – los primeros 100 a 1000 años de un proceso que duró varios cientos de miles — aún no es tiempo suficiente para determinar el peso final de las estrellas primordiales, dice Tom Abel, del Laboratorio del Acelerador Nacional SLAC en Menlo Park, California. La técnica de simulación usada por los investigadores en el artículo de Science no es tan rigurosa matemáticamente como otros métodos, incluso aunque pueda estudiar el proceso de formación estelar durante más tiempo, añade.
Si alguna de las primeras estrellas sobrevivió hasta hoy, su brillo no requeriría un telescopio excepcionalmente grande para captarlo, dice Simon White del Instituto Max Planck de Astrofísica, coautor del artículo. Pero identificarla no será fácil. Sólo los espectros de alta resolución podrían distinguir a las estrellas primordiales, las cuales contendrían sólo hidrógeno y helio, de las estrellas jóvenes, que contienen trazas de elementos más pesados, apunta.
Y en caso de que estén ocultas con respecto a nuestro plano de visión, los astrónomos necesitarían desarrollar una estrategia para determinar cuáles de los cientos de millones de estrellas del centro de la Vía Láctea es más probable que sean primordiales, señala White.

Más información en el enlace.

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