jueves, 3 de marzo de 2011

Investigaciones del Centro de Astrobiología, portada de la revista 'Astrobiology'

Las implicaciones en Marte del muestreo con un biochip marcador de vida en Río Tinto (Huelva), y los detalles de SOLID3, un instrumento para detectar signos de vida en otros planetas. Estos dos estudios de investigadores del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) han sido seleccionado para su publicación en el primer número del año de la revista Astrobiology, y el primero en portada.
En el primer número de este año de Astrobiology se publican dos artículos realizados en el Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), dirigidos por el investigador Víctor Parro. En uno de ellos se describe el instrumento SOLID3, un instrumento único equipado de un biosensor óptico basado en microarrays de anticuerpos y destinado a la detección in situ de vida en exploración planetaria.
En el otro trabajo, cuya foto viene en la portada de la revista, se explica una aplicación de la versión SOLID2 y del biochip LDCHIP200 (por Life Detector CHIP con 200 anticuerpos) realizada durante una campaña de muestreo y análisis en Río Tinto (Huelva).
En el CAB se comenzó hace varios años el desarrollo de SOLID (por “Signs Of LIfe Detector”). Se trata de un proyecto netamente multi y transdisciplinar donde biólogos, geólogos, químicos e ingenieros concentran sus esfuerzos en un objetivo común: desarrollo de instrumentación para exploración planetaria.

Se dispone ya de los prototipos de campo, el SOLID2 (15 kg) y SOLID3 (6.5 kg). Ambos han sido probados con éxito en varias campañas, como la realizada en el río Tinto por el CAB y NASA en el marco del proyecto MARTE o las realizadas recientemente por el grupo en Atacama (julio de 2009) y la Antártica (enero 2010) con SOLID3.
La parte esencial es el biochip LDCHIP, con un tamaño actual de 300 anticuerpos. SOLID es capaz de realizar desde el pre-procesado de muestras sólidas (suelos, rocas molidas, etc), reacción de las muestras con el biochip, y la detección de las señales positivas, y todo ello de forma remota.
“La mineralogía particular formada en las condiciones ácidas del Río Tinto ha demostrado ser un análogo de primer orden para los entornos acuosos de sulfato ácido de Marte”, afirma el investigador David Fernández-Remolar del CAB.
El estudio de este tipo de muestras mediante campañas in situ es fundamental para entender cómo se preservan las moléculas procedentes de los microorganismos que viven esas condiciones tan extremas y ayudan a entender o evaluar la posibilidad de procesos similares en Marte.
Uno de los principales objetivos de las misiones espaciales futuras, tanto por la NASA como por la Agencia Espacial Europea (ESA), tendrán un marcado carácter astrobiológico. En particular la búsqueda de moléculas de origen biológico actuales o que existieron en el Marte primitivo, es decir, biomarcadores moleculares, mediante instrumentación in situ.
El actual programa conjunto ESA-NASA ExoMars 2016-2018 pretende averiguar si la vida tuvo lugar alguna vez en Marte. La parte europea comprende un rover cuya carga de pago (PASTEUR) tiene como objetivo la búsqueda de restos de actividad biológica.

Enlace original: SINC.

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