miércoles, 13 de abril de 2011

Las atmósferas de la Tierra y Titán comparten origen


Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han hallado un nexo común en el origen de las atmósferas de la Tierra y del satélite de Saturno Titán. El análisis de los datos obtenidos por la misión Cassini-Huygens, un proyecto de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana, sugiere que la evolución química de ambas atmósferas estuvo marcada por el último gran bombardeo de asteroides y cometas durante la formación del Sistema Solar, hace unos 3.900 millones de años.
Según los científicos del CSIC Josep Maria Trigo y Francisco Javier Martín, autores del estudio que aparece publicado en el último número de Planetary & Space Science, este “gran bombardeo tardío” se inició cuando los planetas gigantes Júpiter y Saturno migraron hasta sus actuales órbitas, lo que produjo un impulso gravitatorio sobre cuerpos helados formados en varias regiones de la parte externa del Sistema Solar. Como consecuencia, una gran cantidad de objetos ricos en agua y en materia orgánica empezaron a impactar sobre planetas rocosos como la Tierra.
Los científicos han hallado grandes similitudes entre la Tierra y Titán, a pesar de que ambos cuerpos planetarios se formaron muy lejos el uno del otro (el planeta azul se encuentra nueve veces más cerca del Sol que el satélite de Saturno). En concreto, sus atmósferas tienen en común la abundancia de nitrógeno molecular, deuterio, hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno. Todos estos elementos apuntan al mismo origen derivado del impacto de cometas y asteroides.

También han llevado a cabo un estudio termodinámico de las condiciones atmosféricas de ambos cuerpos planetarios. Los resultados sugieren que la evolución química de ambas atmósferas habría sido similar, marcada por varios impactos. “Dado que la Tierra se formó en un entorno muy caliente próximo al Sol, ese gran bombardeo tardío resultó fundamental para enriquecerla con los ingredientes básicos para la aparición de la vida. De hecho, la mayoría de cuencas y grandes cráteres de la Luna fueron provocados por el impacto de estos objetos enriquecedores en ese periodo, tal y como dataron las rocas lunares recogidas por las misiones Apolo”, explica Trigo, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC) y el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña.
Según Trigo, además del registro lunar de cráteres, existen otras evidencias del importante papel que tuvo el impacto de estos objetos. Una de ellas revela que la composición de la corteza y el manto terrestre, en concreto su abundancia en metales, tiene su origen en ese proceso de enriquecimiento. “El manto alberga metales que, de no haber llegado de manera tardía, deberían estar en el núcleo terrestre. Además, los volcanes emanan gases con anomalías características de los meteoritos condríticos”, señala Trigo.

Una atmósfera terrestre inestable.

Los investigadores van más allá y creen que el “gran bombardeo tardío” fue clave para cambiar el destino de la Tierra, un planeta que hace 3.900 millones de años no era adecuado para la vida. Aunque la superficie luminosa del Sol era en aquel periodo un 30% menor que en la actualidad, el flujo de radiación ultravioleta que emitía hacia la Tierra era mucho mayor.
“Debido a este flujo de un joven Sol, una atmósfera terrestre rica en nitrógeno molecular hubiese sido inestable. Esta circunstancia, unida al gran impacto que dio origen a la Luna, hace pensar que la Tierra pudo perder, quizás varias veces, su atmósfera”, explica al respecto Javier Martín Torres, que trabaja en el Centro de Astrobiología, un centro mixto del CSIC y el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial.
“La llegada de tales compuestos, y de partículas metálicas catalizadoras capaces de sintetizar moléculas orgánicas más complejas bajo el influjo de la radiación solar, permitió convertir nuestro planeta en el único oasis de vida que, por ahora, conocemos”, aseguran los autores del estudio.

Más información en el enlace.

5 comentarios:

  1. como que las conclusiones son un poco "vende articulo".

    No por que tengan mucho nitrógeno van a ser "muy parecidas" la temperatura y el tamaño son muy diferentes, además de seguro la densidad de material en los lugares en donde se formaron era muy diferente.

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  2. No es la primera vez que escucho que ambas atmósferas tiene un origen común y que si queremos conocer los inicios de nuestro planeta deberíamos estudiar Titán pues sus condiciones son parecidas a una joven Tierra. Yo no descartaría este estudio aunque por supuesto, esta es mi opinión.
    Un saludo!

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  3. No lo descarto, solo pongo un poco en tela de juicio eso de "titan y su atmósfera parecida a la tierra primitiva". las condiciones de los dos (planeta-luna) son muy diferentes.

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  4. Precisamente esas diferentes condiciones son las que han hecho que la atmósfera de la Tierra evolucione y la de Titán se conserve en su estado primitivo.
    Serán interesantes las próximas investigaciones sobre esta luna.
    Un saludo!

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  5. Hola,

    Yo estoy de acuerdo con Verónica y creo que conociendo a Josep María Trigo, es un estudio muy riguroso. Aún estamos en "pañales" en nuestro conocimientos sobre la dinámica evolutiva de nuestro propio Sistema Solar, pero poco a poco.

    ¡Un gran trabajo!

    Saludos,

    Fran

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