jueves, 10 de noviembre de 2011

La tripulación de Mars500 ya está en casa

Misión cumplida. Los seis miembros de la tripulación de Mars500 han abierto hoy la escotilla y han salido de la instalación en la que han simulado un viaje a Marte durante más de 500 días. A lo largo de este tiempo han realizado multitud de experimentos científicos y han confirmado que la especie humana está preparada para una misión de ida y vuelta al planeta rojo.
Mars500, la primera simulación completa y en tiempo real de una misión a Marte, se ha cumplido con éxito. Sus seis tripulantes han desembarcado esta mañana de la “nave” instalada en el Instituto IBMP de Moscú (Rusia) y en la que han viajado al planeta rojo desde el 3 de junio de 2010.
Los 520 días de aislamiento han finalizado hoy con la apertura de la escotilla. Durante estos 17 meses, el experimento ha imitado hasta el último detalle de cada una de las fases que tendría una misión real: el largo viaje hasta Marte, la inserción en órbita entorno al planeta, el aterrizaje, la exploración de su superficie, el regreso a órbita, el monótono viaje de vuelta y el aterrizaje en la Tierra.
“Hemos logrado realizar, en la Tierra, el viaje espacial más largo de la historia, para que la humanidad del mañana pueda ver un amanecer en la superficie de un planeta lejano, pero que está a nuestro alcance”, comenta Diego Urbina, el tripulante italiano de la ESA, tras abandonar la instalación.

“Todos hemos adquirido una valiosa experiencia que ayudará a diseñar y a planificar futuras misiones a Marte. ¡Estamos listos para embarcar en la próxima nave que vaya a Marte!”, añade su compañero Romain Charles, tripulante francés de la ESA.
Los miembros de la tripulación -tres rusos, un chino y dos europeos- han realizado más de 100 experimentos científicos, desde la monitorización de su actividad cerebral, al escaneo de sus cuerpos, la recogida de todo tipo de muestras o el control de su hábitat.

Aguante psicológico.

Llevará su tiempo analizar toda la información recogida, pero ya se ha respondido de forma afirmativa a la pregunta principal del experimento: “Sí, la tripulación es capaz de sobrevivir al inevitable aislamiento que supone una misión de ida y vuelta a Marte. Desde el punto de vista psicológico, podemos lograrlo”, destaca Patrik Sundblad, el especialista en biología humana de la ESA.
Los astronautas de una misión real al planeta rojo se tendrán que enfrentar a nuevos retos psicológicos. Estarán en alerta constante, ya que en caso de emergencia no podrán abrir la escotilla de la nave y salir a la calle. Las condiciones de microgravedad y la radiación tampoco lo van a poner más fácil.
Algunos de estos factores psicológicos se pueden evaluar con estudios de reposo prolongado en cama y a través de las expediciones que permanecen completamente aisladas en la Antártida durante el largo y oscuro invierno.
“Hasta cierto punto, estamos utilizando los mismos cuestionarios psicológicos en Mars500, en la base antártica de Concordia y en los estudios de reposo prolongado”, explica Patrik, “y comparar los resultados es de lo más interesante”.
Los resultados de Mars500 no se limitan a la experiencia de las seis personas en aislamiento, también abarcan el esfuerzo de la cooperación internacional y toda la infraestructura necesaria para la simulación. Rusia, China y Europa han trabajado juntas para mantener la integridad de este “experimento único”.
“Hemos aprendido una lección muy importante para cualquier misión futura a Marte: no se trata sólo de la nave y de su tripulación, sino también de la estrecha colaboración en Tierra entre todos los equipos y agencias espaciales involucradas”, concluye Patrik.
Durante sus primeros días en libertad, la tripulación será sometida ahora a intensos reconocimientos médicos y psicológicos. También podrán disfrutar de un poco de tiempo libre y relajarse antes de reunirse el próximo 8 de noviembre en Moscú con los medios de comunicación.


Enlace original: SINC.

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