viernes, 24 de febrero de 2012

Fría y fascinante: una alineación de planetas a la puesta del Sol

Nota para los observadores del cielo: colóquense sus abrigos de invierno. Lo que están a punto de leer puede hacerlos sentir unas ganas incontrolables de correr hacia afuera.
Los planetas más brillantes del Sistema Solar se están alineando en el cielo de la tarde, y ustedes pueden ver la formación –al menos una parte– esta noche.
Vayan afuera al atardecer y miren hacia el Oeste. Venus y Júpiter aparecen en el crepúsculo incluso antes de que el cielo se torne completamente negro. Los dos planetas brillantes, rodeados por el azul del atardecer, son una vista maravillosa.
Si ustedes salen mañana a la misma hora, la vista mejora porque Venus y Júpiter están convergiendo. A mediados de febrero, se encuentran alejados aproximadamente 20 grados. Para fin de mes, el ángulo se estrecha a solo 10 grados; estos planetas estarán tan juntos que podrán tapar a ambos detrás de la palma de la mano (extendida). Su belleza combinada aumenta cada noche mientras la distancia entre ellos se reduce.
Una noche especial para observar será la del sábado 25 de febrero, cuando la Luna creciente se mueva para formar un delgado triángulo que tendrá a Venus, a Júpiter y a la Luna misma como vértices. Una noche después, el domingo 26 de febrero, sucede de nuevo. Esta formación será visible en todo el mundo, tanto en las ciudades como en las poblaciones rurales por igual. La Luna, Venus y Júpiter son los objetos más brillantes en el cielo nocturno; juntos pueden brillar a través de las luces urbanas, la neblina, e incluso de algunas nubes.
Después de saltar de Venus a Júpiter, a finales de febrero, la Luna sale del escenario por la izquierda, pero el espectáculo está lejos de terminar.
En marzo, Venus y Júpiter continuarán su implacable convergencia hasta que, el 12 y 13 de marzo, el dúo esté separado solo por 3 grados, lo que será un espectacular doble faro en el cielo del atardecer. Ahora ustedes podrán ocultarlos juntos detrás de un par de dedos extendidos.

Hay algo hipnotizante en las estrellas y planetas agrupados de este modo. Y no, ustedes no están imaginando cosas cuando esto les sucede. El fenómeno está basado en la anatomía del ojo humano.
''Su ojo es como una cámara digital'', explica el técnico en optometría Stuart Hiroyasu, de Bishop, California. ''Hay una lente al frente para enfocar la luz y una formación fotosensible ubicada detrás de la lente para capturar la imagen. La formación que se encuentra en su ojo se llama retina. Está hecha de conos y bastones, los cuales constituyen el equivalente orgánico de los píxeles electrónicos''.
Hay una pequeña porción de tejido cerca del centro de la retina que está densamente poblada por estos conos. A esta región se la llama la ''fóvea''.
''Lo que sea que usted vea con la fóvea, lo verá en alta definición'', dice Hiroyasu. La fóvea es fundamental para leer, conducir, ver televisión. La fóvea tiene la atención del cerebro.
El campo de visión de la fóvea es de tan solo 5 grados. En la mayoría de las noches de marzo, Venus y Júpiter encajarán en ese cono estrecho. Y cuando eso suceda, ¡listo! Eso es astronomía fascinante.
Al estar afuera, hechizados por los planetas alineados en un atardecer del ocaso del invierno (boreal), simplemente ustedes podrían olvidar que sienten frío. De cualquier forma traigan un abrigo...



Enlace original: NASA.

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