lunes, 5 de marzo de 2012

Teide: formación de un volcán cónico

En Octubre del año pasado tuve la suerte de visitar Tenerife. Por ello, tras cuatro intentos, debido a la adversa climatología, pude por fin disfrutar del paraje más emblemático de la isla: el Teide.
En la cima del volcán pueden seguirse tres rutas. Nosotros optamos por el sendero a la Fortaleza. Desde allí se divisa perfectamente el valle de la Orotava y el Observatorio Astronómico del IAC. Sí que quiero decir,que me llamó mucho la atención la cantidad de basura y colillas que la gente arroja por el sendero. ¡Es un parque nacional protegido!

El Teide es un volcán situado en la isla de Tenerife (Islas Canarias, España). Con una altura de 3.718 metros sobre el nivel del mar y más de 7.000 metros sobre el lecho oceánico, es el pico más alto de España, el de cualquier tierra emergida del Océano Atlántico y el tercer mayor volcán de La Tierra desde su base, después del Mauna Loa y Mauna Kea, ambos en la isla de Hawaii. Forma parte del Parque Nacional del Teide, fue declarado también Patrimonio de la Humanidad.
Se tiene constancia de erupciones antiguas (hace unos 150.000 años) que marcaron el relieve actual de toda la isla. Por entonces se alzaba un volcán todavía mayor que el Teide. Se manejan dos hipótesis para la desaparición de este pico. La primera, que este pico se fraccionó y se deslizó hasta el mar por el norte de Tenerife. La otra hipótesis se explica mediante un colapso gravitatorio de todo el edificio vulcanológico que provocó su hundimiento. En ambos casos, se formaron las llamadas Cañadas del Teide. Gracias a nuevas erupciones se elevó el volcán que vemos en la actualidad.
El desarrollo de la isla de Tenerife es análogo a la formación de otras islas oceánicas. Los inicios de la formación de la isla de Tenerife, se produjeron a través de tres directrices estructurales (noreste-suroeste, noroeste-sureste y norte-sur) en el basamento oceánico.
A través de estas fracturas comenzaron las primeras erupciones submarinas hace 10 millones de años. Estas erupciones submarinas produjeron una acumulación de coladas de tipo de lava almohadillada que elevaron el conjunto desde el fondo oceánico hasta el nivel del mar.
Se tiene constancia de erupciones antiguas (hace unos 150.000 años) que marcaron el relieve actual de toda la isla. Por entonces se alzaba un volcán todavía mayor que el Teide. Se manejan dos hipótesis para la desaparición de este pico. La primera, que este pico se fraccionó y se deslizó hasta el mar por el norte de Tenerife. La otra hipótesis se explica mediante un colapso gravitatorio de todo el edificio vulcanológico que provocó su hundimiento. En ambos casos, se formaron las llamadas Cañadas del Teide. Gracias a nuevas erupciones se elevó el volcán que vemos en la actualidad.
El desarrollo de la isla de Tenerife es análogo a la formación de otras islas oceánicas. Los inicios de la formación de la isla de Tenerife, se produjeron a través de tres directrices estructurales (noreste-suroeste, noroeste-sureste y norte-sur) en el basamento oceánico.
A través de estas fracturas comenzaron las primeras erupciones submarinas hace 10 millones de años. Estas erupciones submarinas produjeron una acumulación de coladas de tipo de lava almohadillada que elevaron el conjunto desde el fondo oceánico hasta el nivel del mar.

Primera etapa.


Durante el Mioceno y principios del Plioceno, la parte emergida la formaron tres grandes volcanes en escudo y que en la actualidad se hallan muy erosionados. Son los macizos de Anaga, Teno y Adeje. Se estima que la formación de cada escudo es de aproximadamente 3 millones de años. Estos grandes centros de emisión vertieron sus coladas en todas direcciones interdentándose las coladas de unos macizos con otros. Estos macizos constituyen lo que se denomina Serie Basáltica Antigua o Serie I.
Los materiales volcánicos de esta primera etapa están conformados por grandes espesores de coladas y mantos de piroclastos basálticos, atravesados por diques, con algunos episodios de domos, coladas y diques de composición traquítico-fonolítica tardíos.

Segunda etapa.


La segunda etapa se caracteriza por un cese de la actividad volcánica de los tres macizos volcánicos.
Durante esta etapa, que se estima duró un millón de años, los agentes erosivos (sol, viento, lluvia, cambios de temperatura,etc.) comenzaron a desmantelar los escudos volcánicos previamente formados.
En esta etapa, la red de drenaje comenzó a formarse y se creó gran parte de la red de barrancos que se pueden observar en Tenerife.

Tercera etapa.


Tras el periodo de inactividad, comienza un nuevo periodo volcánico, que se considera como las Series Postmiocenas.
En esta etapa, se construye el edificio volcánico conocido como Edificio Cañadas. Este edificio crece unificando a todos los macizos creados en la primera etapa.
Este edificio junto a los siguientes edificios que se formarían después, conformarían los grandes relieves geomorfológicos que Las Cañadas así como todo el entorno del Teide. Los materiales que formaron este edificio fueron principalmente de tipo basáltico.
Se estima que el Edificio Cañadas pudo alcanzar 40 km de diámetro y 4.500 m de altura sobre el nivel del mar. Antiguamente se le conocía como Edificio Pre-Cañadas pero hoy ese nombre está en desuso.

Cuarta etapa.


El Edificio Cañadas fue el primero de una serie de edificios volcánicos. Este edificio comenzó su destrucción por colapso o deslizamiento gravitacional generando la actual Cañadas del Teide. Sobre los restos de este edificio comenzó a gestarse un nuevo volcán conocido como Edificio Cañadas I. La edad asignada está entre 3,5–2,739 millones de años. Las emisiones de este nuevo edificio son principalmente basálticas. El Edificio Cañadas I sufrió de nuevo un colapso generándose los primeros depósitos de avalancha en la zona de Tigaiga.
Encima de estos depósitos se inicia la construcción de un nuevo edificio volcánico, el Edificio Cañadas II, con una edad entre 2,4–1,3 Ma. En este edificio aparecieron en la zona Norte y Suroeste, los primeros depósitos piroclásticos (ignimbritas) producto de las primeras explosiones violentas.
De nuevo, tras la destrucción del Edificio Cañadas II, surgió un nuevo edificio volcánico, Edificio Cañadas III, con una edad aproximada entre 1,2–0,15 Ma. La componente explosiva de sus erupciones generaría las Fases de las Bandas del Sur y que están en el Flanco Sur Este. Estos episodios destructivos durante esta Etapa han generado progresivamente la forma actual de la depresión de Las Cañadas.
La destrucción de cada uno de los Edificios volcánicos ha podido ser por colapso o deslizamiento gravitacional según los diferentes autores.

Quinta etapa.


Hace aproximadamente 1 millón de años comienza de nuevo, la última etapa del Edificio Cañadas. Se produciría un nuevo vulcanismo de tipo fisural y la construcción del actual estratovolcán Teide–Pico. Las erupciones fisurales a través de las conocidas dorsales NE y NW y Sur.
Este vulcanismo fisural se sitúa entre el macizo de Anaga y el complejo Teide–Pico Viejo (dorsal NE) y entre el macizo de Teno y el complejo Teide–Pico Viejo (dorsal NW) y el complejo macizo de Adeje y Teide-Pico Viejo (dorsal Sur). El vulcanismo de la dorsal Sur también está presente, aunque morfológicamente no hay dorsal.
Este vulcanismo es en general de composición basáltica aunque en la dorsal NE, existe vulcanismo fonolítico. El vulcanismo fisural de las dorsales va rellenando las depresiones dejadas por los diferentes edificios volcánicos.
Hace 150.000 años, se produce una enorme explosión en el Edificio Cañadas III, que generó una caldera de 16 km en dirección E-W y 9 km en dirección N-S. Esta explosión configuraría la actual Caldera de Las Cañadas. A partir de entonces, se iniciará la construcción de los estratovolcanes Teide – Pico Viejo en la mitad norte de la Caldera cuya construcción dura hasta nuestros días.
La generación de los valles de La Orotava y Güímar se produjeron por una serie de deslizamientos gravitacionales hace 800.000 años.


¿Está Marte en el Teide?

La similitud entre las condiciones ambientales y geológicas del Parque Nacional del Teide y las del planeta Marte han convertido este enclave volcánico en punto de referencia para estudios relacionados con el planeta rojo.
Las analogías existentes entre el planeta rojo y algunas zonas de Tenerife convierten a la isla en el lugar idóneo para las pruebas de los instrumentos que viajarán a Marte y que revelarían vida pasada o presente en ese planeta. En 2010 un equipo investigador probó en Las Cañadas del Teide, el instrumento Raman que se enviará en la próxima expedición al planeta rojo, ESA-NASA Exomars, de 2016-2018.
En 2011 un equipo de investigadores del Reino Unido visitó en junio el parque nacional para ensayar un método para la búsqueda de vida en Marte y dar con lugares para probar, en 2012, nuevos vehículos robotizados.


Texto original: WIKIPEDIA.

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