martes, 3 de abril de 2012

Los asteroides extrasolares contaminan a las enanas blancas

Elementos inesperados encontrados en las atmósferas de las enanas blancas sugieren que estas estrellas pueden estar asimilando el material de los asteroides.
La mayoría de los exoplanetas que conocemos hoy en día han sido descubiertos alrededor de estrellas de la secuencia principal que se encuentran en la flor de sus vidas. Sin embargo, con el tiempo, muchas de estas estrellas pasarán por una fase de gigante roja, para después convertirse en un remanente estelar conocido como enana blanca.
Las enanas blancas están compuestas de hidrógeno o helio, y están completamente libres de elementos más pesados, que los astrónomos llaman "metales". Sin embargo, este no es siempre el caso.
Usando espectros obtenidos con varios telescopios grandes, Boris Gaensicke de la Universidad de Warwick, descubrió que muchas enanas blancas tienen metales en sus atmósferas. "Hemos descubierto oxígeno, magnesio, silicio y hierro, que son elementos comunes en los organismos terrestres", dijo Gaensicke en la Reunión Nacional de Astronomía.
También se conoce a partir de mediciones en el infrarrojo que un pequeño porcentaje de las enanas blancas tienen discos circunestelares. Los discos circunestelares se observan con mayor frecuencia alrededor de estrellas jóvenes, ya que es un subproducto natural de la formación de las estrellas. Sin embargo, se cree que los discos que rodean a las enanas blancas tienen un origen diferente.

Si un asteroide es perturbado por un planeta no detectado, podría ser desviado a un curso de colisión con la enana blanca. Las intensas fuerzas de marea de la enana blanca romperían el asteroide antes de que logre impactar contra la estrella, por lo que se creará un disco de polvo. Este polvo es entonces el causante de la contaminación con metales pesados, ya que este material puede acretar en las enanas blancas a un ritmo de un millón de kilogramos por segundo.
Es posible medir la masa mínima del material en acreción: varía entre la masa de Ceres y la masa de Plutón. Si más material llegara a ser acretado en una enana blanca, como el equivalente a un planeta de masa terrestre, entonces el espectro estaría tan contaminado con metales que sería casi irreconocible como una enana blanca.
Así, midiendo la abundancia de metales en las atmósferas de las enanas blancas, es posible medir la abundancia de objetos rocosos a su alrededor.


Más información en el enlace.

1 comentario:

  1. Que interesante!!
    Son increibles estas investigaciones y lo rápido que se está avanzando para conocer mejor los cuerpos que orbitan otras estrellas.
    Un saludo
    Fran

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