miércoles, 10 de octubre de 2012

Nubes de agua presentes en el nacimiento de una estrella

 El telescopio espacial Herschel de la ESA ha descubierto en una nube de gas y polvo que está a punto de colapsar en una nueva estrella, la cantidad suficiente de agua como para llenar más de 2.000 veces los océanos de nuestro planeta.

Las estrellas se forman en nubes frías de gas y polvo, denominados núcleos pre-estelares,que contienen todos los ingredientes para formar sistemas solares como el nuestro.

El agua es esencial para la vida en la Tierra y ya ha sido detectada fuera de nuestro Sistema Solar recubriendo diminutos granos de polvo con hielo o gas, cerca de lugares con formación estelar activa, y en los discos protoplanetarios capaces de formar planetas.

Las nuevas observaciones de Herschel se han centrado en una nube pre-estelar localizada en la contelación de Tauro y conocida como Lynd 1544, y constituyen la primera detección de vapor de agua en una nube molecular al borde de la formación estelar.

Se detectaron cantidades de agua equivalentes a más de 2.000 océanos terrestres gracias a la alta energía de los rayos cósmicos que atraviesan la nube, que transformaban este agua en vapor.

"Para producir esta cantidad de vapor, tiene que haber una gran cantidad de hielo de agua en la nube. La suficiente como para cubrir tres millones de océanos terrestres congelados", comenta Paola Caselli, de la Universidad de Leeds, Reino Unido, autora principal del artículo que informa sobre los resultados en Astrophysical Journal Letters.


Primer plano de L1544 con el espectro de agua visto por Herschel, y tomado desde el centro del núcleo pre-estelar. El pico de la gráfica muestra un exceso de brillo, o de emisión, mientras que el canal presenta un déficit, o absorción. Estas características se utilizan para indicar la densidad y los movimientos de las moléculas de agua dentro de la nube. Crédito: ESA / Herschel / SPIRE / HIFI / Caselli et al.

 "Antes de estas observaciones, no se podía detectar el agua de la nube debido a que al estar congelada en los granos de polvo, estaba demasiado fría para entrar en la fase de gas y facilitar su detección. Ahora se tendrán que revisar los procesos químicos que se dan en esta densa región, y en particular, la importancia que tienen los rayos cósmicos para mantener cierta cantidad de vapor de agua".

Las observaciones también revelaron que las moléculas de agua están fluyendo hacia el corazón de la nube donde probablemente se formará una nueva estrella, lo que indica que el colapso gravitacional acaba de empezar.

"Actualmente no hay ninguna evidencia de la existencia de estrellas en esta nube oscura, pero estudiando las moléculas de agua podemos ver el proceso de colapso que está sufriendo la nube hacia su interior", comenta Caselli.

"Hay suficiente material como para formar una estrella de al menos la masa del Sol, lo que significa que también podría estar formando un sistema planetario, posiblemente uno como el nuestro."

Parte del vapor de agua detectado en L1544 se empleará en la formación de la estrella, pero el resto se incorporará en el disco circundante, proporcionando un depósito de agua rica para alimentar a posibles nuevos planetas.

"Gracias a Herschel, ahora podemos seguir el " camino del agua " de una nube molecular en el medio interestelar, a través del proceso de formación de estrellas y de un planeta parecido a la Tierra en donde el agua es un ingrediente esencial para la vida", comenta Göran Pilbratt científico del proyecto Herschel de la ESA.


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