jueves, 6 de diciembre de 2012

Nuevas evidencias de agua helada y posible materia orgánica en Mercurio

Región del polo norte de Mercurio con las zonas (en rojo) que la sonda Messenger siempre ha observado en sombra. En amarillo, los depósitos polares captados desde los radares de la Tierra. Imagen: NASA et al.
La sonda Messenger de la NASA ha detectado unas zonas brillantes y otras oscuras en el polo norte de Mercurio que podrían corresponder, respectivamente, a regiones con hielo y materia orgánica. La revista Science publica esta semana tres estudios que apuntan esa posibilidad.

Algunas observaciones registradas desde radares terrestres ya habían sugerido que en los cráteres que están permanentemente en sombra en los polos de Mercurio podría haber agua helada. Ahora la nave MErcury Surface, Space ENvironment, GEochemistry and Ranging (Messenger), en órbita alrededor del planeta, parece confirmarlo.

Los últimos datos de esta sonda de la NASA han revelado la presencia de superficies brillantes y oscuras al analizar su reflectancia (propiedad de un cuerpo para reflejar la luz). Los científicos consideran que podrían contener agua congelada y materiales orgánicos, respectivamente. En concreto, se localizan en las regiones sombreadas del polo norte de Mercurio, el planeta más próximo al Sol.

Así lo apuntan tres estudios que aparecen en Science esta semana, que también recogen información facilitada por el altímetro láser y el espectrómetro de neutrones de Mesenger. El primer trabajo lo coordina el investigador Gregory Neumann del Goddard Space Flight Centery de la NASA y el segundo David Lawrence del Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (EEUU).


"Los nuevos hallazgos nos permiten descartar que los radares hubieran podido detectar otros materiales reflectantes distintos al hielo", señala Neumann. "Ahora podemos centrarnos en la comprensión de los procesos que han emplazado elementos volátiles –la posible materia orgánica– en los polos de Mercurio".

Los científicos consideran que las cantidades detectadas de hidrógeno “son consistentes con la presencia de agua helada en esas regiones”. El hielo se podría haber conservado ahí durante millones de años después de “haber sido entregado por un cometa o un asteroide”, según la hipótesis que proponen los investigadores.

La misma propuesta se plantea en el tercer estudio, liderado por David Paige desde la Universidad de California en Los Ángeles (EEUU). Este equipo ha confirmado los mismos resultados con imágenes infrarrojas: posible agua congelada en las zonas brillantes, junto a regiones más oscuras donde el hielo puede estar cubierto por una capa rica en materia orgánica.

"Es increíble. Encontramos una sustancia sobre el hielo que es más oscura que el resto de Mercurio, que ya de por sí es un planeta realmente oscuro", apunta Paige, quien añade: "Por lo menos, eso significa que algo fuera de lo común sucede dentro de estas áreas permanentemente en sombra en las que se ha ido acumulando el hielo".


Enlace original: SINC.

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