jueves, 12 de enero de 2012

Mi gata está muy enferma



Estaré unos días ausente del blog porque mi gata Alhana se ha puesto muy enferma y voy a entregarme a sus cuidados.

Un abrazo para todos.

miércoles, 11 de enero de 2012

“El Gordo”, un Inmenso Cúmulo de Galaxias Distantes


 Un joven y masivo cúmulo de galaxias, extremadamente caliente, — el mayor visto hasta el momento en el Universo lejano— ha sido estudiado por un equipo internacional utilizando el telescopio Very Large Telescope (VLT) de ESO (ubicado en el desierto de Atacama, en Chile), junto con el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA y el Atacama Cosmology Telescope. Los nuevos resultados se anuncian el 10 de enero de 2012 durante la celebración de la 219 Reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Austin, Texas (EE.UU.).
El nuevo cúmulo de galaxias descubierto [1] ha sido apodado con el nombre de “El Gordo”. Está compuesto por dos subcúmulos de galaxias en proceso de colisión que se precipitan a varios millones de kilómetros por hora, y está tan lejos que su luz ha viajado siete mil millones de año para llegar a la Tierra.
"Este cúmulo es el más masivo, el más caliente y el que más rayos X emite de todos los cúmulos hallados hasta ahora a esa distancia o más lejanos", dice Felipe Menanteau, de la Universidad de Rutgers, quien lidera el estudio. "Dedicamos mucho de nuestro tiempo de observación a El Gordo, y estoy satisfecho por haber ganado la apuesta y haber encontrado esta sorprendente colisión de cúmulos".


Los cúmulos de galaxias son los objetos más grandes del Universo que se mantienen unidos por la gravedad. Su proceso de formación, tras la unión de grupos pequeños de galaxias, depende mucho de la cantidad de materia oscura y energía oscura que haya en el Universo en ese momento — por lo que estudiar cúmulos puede arrojar luz sobre estos misteriosos componentes del cosmos.

Búsqueda de planetas habitables en sistemas estelares binarios

Representación artística de Kepler-16b
Un grupo de astrofísicos de la Universidad de Texas, a raíz del descubrimiento de un exoplaneta que orbita en torno a un sistema binario, ha presentado un estudio que sugiere que un planeta tipo Tierra puede existir orbitando alrededor de dos estrellas.
En septiembre llegó a los titulares el descubrimiento de Kepler-16b, un exoplaneta que como el ficticio Tatooine de Star Wars, que orbita en torno a dos estrellas.
Los investigadores, utilizando los datos aportados por el telescopio Kepler y un estudio anterior, han concluido que un planeta tipo Tierra puede existir en la zona habitable de un sistema doble orbitando como si sería una exoluna de Kepler-16b. También se cree que podría existir una zona habitable fuera de la órbita del planeta gaseoso bajo ciertas condiciones. Para albergar vida en esa zona, un planeta que orbita a dos estrellas necesita tener altos niveles de gases de efecto invernadero en su atmósfera como son el metano o el monóxido de carbono.
Representación de la zona habitable de Kepler-16.
Billy Quarles, un estudiante de doctorado en la Facultad de Ciencias de UT Arlington, presentará sus conclusiones en la reunión anual de la American Astronomical Society el 9 de enero en Austin. Los co-autores del trabajo son el profesor Zdzislaw Musielak y el profesor asociado Manfred Cuntz.
"Esta es una evaluación de las posibilidades", dijo Musielak, dos veces ganador del prestigioso Premio Humboldt por su trabajo en la astrofísica. "Les estamos diciendo que un planeta tiene que estar en ese lugar del sistema para ser habitable. Tenemos la esperanza de que lo veremos".

martes, 10 de enero de 2012

Una montaña espacial produce meteoritos terrestres

Una vista lateral de la gran montaña de Vesta, en el polo sur.


Cuando la nave espacial Dawn (Amanecer, en idioma español), de la NASA, entró en órbita alrededor del asteroide gigante Vesta, en el mes de julio, los científicos esperaban, con certeza, que la sonda revelara cosas sorprendentes. Pero nadie esperaba que una montaña de 21 kilómetros (13 millas) de alto, dos veces y media más alta que el Monte Everest, fuese una de ellas.
La existencia de esta imponente cima podría resolver un antiguo misterio: ¿Cómo es que tantos pedazos de Vesta terminaron aquí en nuestro planeta?
Desde hace muchos años, los investigadores han estado recolectando meteoritos de "sitios de impacto" alrededor del mundo. Las huellas dactilares químicas de las rocas establecen con certeza que provinieron del asteroide gigante. La Tierra ha sido golpeada por muchos fragmentos de Vesta, al punto que se han observado incluso bolas de fuego causadas por meteoroides al atravesar nuestra atmósfera. Ejemplos recientes incluyen un impacto cerca de la aldea africana de Bilanga Yanga, en octubre de 1999, y otro en las afueras de Millbillillie, Australia, en octubre de 1960.
"Esos meteoritos podrían ser pedazos de la cuenca que fue excavada cuando la montaña gigante de Vesta se formó", dice Chris Russell, quien es el investigador principal de la misión Dawn, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por su sigla en idioma inglés).
Russell cree que la montaña se creó después de un "impacto grande y muy poderoso" contra un cuerpo más pequeño; el material desplazado en la colisión rebotó y se expandió hacia arriba, formando de esta manera la colosal montaña. La misma tremenda colisión que creó la montaña pudo haber lanzado astillas de Vesta hacia la Tierra.

lunes, 9 de enero de 2012

Nueva imagen de un disco protoplanetario


El SEEDS, el proyecto de Exploración Estratégico de Exoplanetas y Discos Exoplanetarios del Telescopio Subaru, se puso en marcha hace cinco años. Dirigido por Motohide Tamura, del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, este proyecto internacional ha dado a conocer una nueva imagen que ayudará a comprender mejor la relación entre los discos y la formación de planetas.
Los investigadores utilizaron la cámara HiCIAO del Subaru para obtener una imagen nítida de alto contraste del anillo de polvo situado alrededor de la estrella HR 4796 A, un joven astro de 8-10 millones de años de edad, situada a sólo 240 años luz de la Tierra. El anillo está formado por granos de polvo que abarcan una órbita aproximadamente del doble del tamaño de la órbita de Plutón. Esta imagen del Subaru ha mostrado que el anillo de polvo es más grande de lo que se pensaba tras analizar una fotografía anterior tomada por el Hubble.
¿Qué provocó la expansión del disco de polvo alrededor de HR 4796 A? La explicación más plausible es que la fuerza gravitatoria provocada por uno o más planetas que orbitan en el espacio dentro del anillo deben de estar tirando del polvo, lo que desequilibra su curso alrededor de la estrella. Las simulaciones informáticas han mostrado que las mareas gravitacionales pueden formar un anillo de polvo de determinada excentricidad. Sin embargo, todavía no ha sido localizado ningún candidato a exoplaneta en HR 4796 A. Pero la imagen de Subaru permite deducir su presencia a partir de la influencia que generan.

El cometa que pudo destruir la Tierra

En 1883, los días 12 y 13 de agosto, un astrónomo del pequeño observatorio de Zacatecas, en México, hizo una observación extraordinaria. José Bonilla observó unos 450 objetos, cada uno de ellos rodeado por una especie de niebla, cruzando por delante de la cara del Sol.
Bonilla publicó su observación en la revista francesa L'Astronomie en 1886. Incapaz de explicar el fenómeno, el editor de la revista sugirió que su origen podría heber sido una bandada de pájaros y polvo que pasó por delante del telescopio del observatorio.
Pero ahora, Héctor Manterola, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en Ciudad de México, y un par de colegas, dan una interpretación diferente. Estos científicos creen que Bonilla observó los fragmentos de un cometa que se fracturó hacía poco tiempo. Por ello,  los pedazos observados por Bonilla estaban rodeados de una "neblina", y estaban tan juntos.
Pero hay más datos que Manterola y sus colegas han deducido. Señalan que nadie más observó el fenómeno aunque a pocos cientos de kilómetros de distancia hubiera otro observatorio. Hay que tener en cuenta que México está en la misma latitud que el Sahara, el norte de India y el sudeste de Asia, por lo que no es difícil que en estas regiones nadie se percatara del fenómeno. Así, calculando el paralaje, Manterola sugiere que los fragmentos se situaron entre los 600 y 8.000 kilómetros de distancia de la Tierra. Es decir, rozando nuestro planeta. Además, los tamaños de los fragmentos oscilarían en tormo a los 50-800 metros de diámetro, por lo que el cometa originario tendría una masa de mil millones de toneladas o más, acercándose al tamaño del cometa Halley.

domingo, 8 de enero de 2012

El Humeante Corazón Rosa de la Nebulosa Omega


Una nueva imagen de la Nebulosa Omega, captada por el Very Large Telescope (VLT) de ESO, es una de las más nítidas de este objeto jamás obtenida desde tierra. Muestra las polvorientas partes centrales de color rosa de esta conocida cuna estelar, revelando extraordinarios detalles en este paisaje cósmico de nubes de gas, polvo y estrellas recién nacidas.
El colorido gas y el polvo oscurecido de la Nebulosa Omega son la materia prima para la creación de la siguiente generación de estrellas. En esta zona concreta de la nebulosa, las estrellas más nuevas de la escena — de un brillo deslumbrante y un reluciente color blanco azulado— iluminan todo el conjunto. Los lazos de polvo de aspecto humeante de la nebulosa se recortan sobre el fondo de gas incandescente. Los colores rojizos dominantes, que se extienden por esta parte en forma de nube, surgen del hidrógeno en forma de gas, el cual brilla bajo la influencia de los intensos rayos de luz ultravioleta que emanan de las jóvenes estrellas calientes.
La Nebulosa Omega ha tenido muchos nombres, dependiendo de quién, cuándo y qué se creía estar observando en cada caso. Estos otros nombres incluyen el de la Nebulosa del cisne, la Nebulosa de la herradura e incluso la Nebulosa de la langosta. El objeto también fue catalogado como Messier 17 (M17) y NGC 6618. La nebulosa está ubicada a una distancia de 6.500 años luz en la constelación de Sagitario (El Arquero). Objetivo popular entre los astrónomos, este campo de polvo y gas iluminado se clasifica como una de las cunas de estrellas masivas más joven y más activa de la Vía Láctea.