martes, 23 de abril de 2013

Herschel y Hubble ofrecen una nueva perspectiva de la Nebulosa Cabeza de Caballo




El observatorio espacial Herschel de la ESA y el telescopio espacial NASA/ESA Hubble nos muestran el turbulento entorno de la Nebulosa Cabeza de Caballo desde una nueva perspectiva.

La Nebulosa Cabeza de Caballo se encuentra en la constelación de Orión, a unos 1.300 años luz de nuestro planeta, y es un objetivo muy popular tanto para los astrónomos aficionados como para los profesionales. Esta nebulosa se localiza al sur de la estrella Alnitak, la más oriental de las tres que conforman el famoso cinturón de Orión, y forma parte del enorme complejo de la Nube Molecular de Orión.

Herschel nos muestra la Nebulosa Cabeza de Caballo en la banda del infrarrojo lejano con un impresionante nivel de detalle. La nebulosa, a la derecha de la imagen, parece cabalgar como un ‘caballo blanco’ sobre las ondulaciones de las turbulentas nubes en las que se están formando nuevas estrellas.

 Este ‘caballo’ parece dirigirse hacia otro de los objetivos favoritos de los astrofotógrafos: NGC 2024, la Nebulosa de la Flama. Esta región de formación de estrellas parece ensombrecida por franjas de polvo oscuro en la banda de la luz visible, pero brilla en todo su esplendor en el infrarrojo lejano, como se puede ver en las imágenes tomadas por Herschel.



La intensa radiación emitida por las estrellas recién nacidas calienta el polvo y el gas que las rodea, haciéndolo brillar intensamente ante los ojos de Herschel, sensibles a la radiación infrarroja.

Al noreste, a la izquierda en la imagen panorámica, se pueden contemplar dos regiones en las que se están formando nuevas estrellas masivas: NGC 2068 (también conocida como M78) y NGC 2071. Tienen forma de alas de mariposa, con largas colas formadas por polvo y gas a menor temperatura. 

 Las dos son nebulosas de reflexión, llamadas así porque reflejan la luz de las estrellas más cercanas, haciendo posible observarlas incluso en las longitudes de onda de la luz visible.

Una extensa red de polvo y gas frío surca la escena en forma de filamentos rojos y amarillos, algunos de los cuales podrían albergar nuevas estrellas ligeras todavía en formación.

El telescopio espacial Hubble tomó esta imagen de la Nebulosa Cabeza de Caballo en las longitudes de onda del infrarrojo cercano con su Cámara de Gran Angular 3 (WFC3) para celebrar el 23 aniversario de su lanzamiento. En ella se pueden apreciar delicados detalles de la estructura de la nebulosa. 

Las estrellas más cercanas iluminan las volutas que destacan sobre el límite superior de la nebulosa, dándoles una apariencia etérea. La intensa radiación ultravioleta de estas estrellas está evaporando lentamente el polvo de la guardería estelar. Cerca del borde superior de la imagen se pueden distinguir dos jóvenes estrellas que ya han sido despojadas del capullo de polvo y gas que las protegía.



Enlace original: ESA.

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