miércoles, 26 de junio de 2013

Una Telaraña nos ayuda a comprender la formación estelar temprana


El radiotelescopio CSIRO ha detectado la materia prima para la fabricación de las primeras estrellas en galaxias que se formaron cuando el Universo contaba con tan solo tres mil millones de años de edad, es decir, menos de una cuarta parte de su edad actual. Ésto abre un camino para analizar cómo se formaron las primeras estrellas en las galaxias primitivas.

CSIRO es uno de los pocos instrumentos fabricados que puede realizar este tipo de estudios, ya que es extremadamente sensible y puede recibir ondas de radio a las longitudes adecuadas para realizar estas investigaciones.



La materia prima para fabricar las primeras estrellas es el hidrógeno molecular frío. No se puede detectar directamente, pero sí a través de una gas "trazador", el monóxido de carbono, que emite ondas de radio.




En azul, el monóxido de carbono detectado alrededor de la tela de araña.
Bjorn Emonts y sus colegas emplearon el CSIRO para estudiar un enorme conglomerado de galaxias o proto-galaxias, que se encuentran en un proceso de atracción mutua, por el que finalmente se fusionarán para formar una única galaxia de mayor tamaño. Esta estructura, denominada Telaraña, posee un corrimiento al rojo de 2,16 y se encuentra a más de diez mil millones de años luz de distancia.

CSIRO

CSIRO es capaz de detectar la formación de estrellas en la Telaraña, lo que ayudará a comprender cómo se formaron las primeras estrellas en las galaxias.


El equipo del Dr. Emonts 'encontró que la tela de araña contiene al menos sesenta mil millones de veces la masa solar en gas de hidrógeno molecular, extendiéndose a una distancia de al menos un cuarto de un millón de años luz. Este "combustible" es suficiente como para mantener la formación estelar durante otros 40 millones de años más.



En otro estudio, el Dr. Manuel Aravena, del ESO, y sus colegas, midieron el CO y el H2 de dos galaxias muy distantes, con un corrimiento al rojo de 2,7.

Las débiles ondas de radio de estas galaxias fueron amplificadas gracias a una lente gravitatoria. Estas lentes se producen cuando entre la Tierra y la galaxia a estudio existe una gran masa perteneciente, por ejemplo,a un cúmulo galáctico. Este cúmulo actúa como lupa amplificando la señal emitida por la galaxia más lejana. El Dr. Aravena ha utilizado la Telaraña como lente para estudiar galaxias más lejanas.

Aravena fue capaz de medir la cantidad de H2 presente en las dos galaxias que estudiaron, denominadas PT-S 053816-5.030,8. Con estos datos fueron capaces de deducir la rapidez con la que las galaxias están formando estrellas.


Estos estudios se complementarán gracias al telescopio ALMA, que será capaz de detectar medidas mucho más sensibles que aportarán respuestas a las preguntas que nos surgen acerca de la formación estelar temprana.



Más información en el enlace.

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