jueves, 31 de octubre de 2013

Guía para la observación del eclipse híbrido del próximo domingo 3 de noviembre

Este domingo tenemos la oportunidad de observar un eclipse de Sol. Desde la Península, este fenómeno no será muy notable, siendo las Islas Canarias las más afortunadas para contemplarlo.

Pero,¿cómo se produce un eclipse solar?

Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, estando los tres cuerpos alineados. A pesar de que una vez al mes los tres coinciden, como la órbita lunar esta inclinada  aproximadamente 5°9´ respecto a la de la Tierra, en la mayor parte de sus fases, la Luna no queda alineada exactamente con respecto al Sol y  la Tierra, por lo que el cono de sombra que proyecta la Luna pasa por encima o por debajo de la Tierra. De no darse esta circunstancia, cada Luna Nueva, se produciría un eclipse de Sol.


La condición para que se produzca un eclipse es que el Sol se localice cerca de alguno de los nodos de la órbita lunar. Un nodo es el punto en el cual la Luna cruza la eclíptica. La eclíptica es la línea recorrida por el Sol a lo largo de un año respecto del «fondo inmóvil» de las estrellas.
 
Se denomina nodo ascendente cuando la Luna la cruza de Sur a Norte, y descendente si la cruza de Norte a Sur. La Luna tarda unos 28 días cumplir todo un ciclo moviéndose en el cielo de Oeste a Este. Estos nodos, a su vez varían de posición. No se mantienen fijos en un punto de la eclíptica sino que rotan con un periodo de algo más de 18 años. Pero no voy a introducirme en estos movimientos porque dada su complejidad  requerirían una entrada propia en el blog. Aun así, hay que destacar que sólo comprendiendo estos complejos movimientos,se pueden predecir los eclipses, tanto lunares como solares.

Por una coincidencia de la naturaleza el diámetro aparente de la Luna (medio grado) es sensiblemente similar al diámetro aparente del Sol. Evidentemente el Sol es mucho más grande que la Luna, pero también está mucho más lejos.

Luna en perigeo (izquierda) y apogeo (derecha).


Cuando la Luna está en su perigeo(el punto más cercano de su órbita) los diámetros aparentes son prácticamente iguales, por lo que la Luna oculta completamente al Sol produciéndose un eclipse total. Por el contrario, cuando la Luna se encuentra en su apogeo (el punto más lejano) o cerca de él, su tamaño angular es más pequeño que el del Sol y no cubre por completo el disco solar produciéndose un eclipse anular. Si la Luna sólo cubre parte del disco solar se produce un eclipse parcial.
 
Pero a la hora de calcular la superficie solar no cubierta por la Luna, también hay que tener en cuenta que el Sol no siempre está a la misma distancia de nuestro planeta. Cuando la Tierra se encuentra en el perihelio, está situada en su punto más cercano al Sol, y si se encuentra en el afelio, estará en el punto más lejano del Sol en su órbita elíptica alrededor de la estrella.



Aunque generalmente, se clasifican los eclipses en tres tipos, parcial, total y anular, además también existen eclipses híbridos que consisten en eclipses que en su máxima ocultación se ven totales en algunos lugares y anulares en otros debido a la curvatura de la Tierra: durante el inicio y el final el eclipse es anular, mientras que en la parte media, el evento es total. Por ejemplo,  recordemos el eclipse del 8 de abril de 2005.

Eclipse híbrido del 8 de abril de 2005.
Para Fred Espenak,a bordo de un barco oscilando suavemente al centro de la ruta de la sombra de la Luna, a unos 2.200 kilómetros al oeste de las islas Galápagos, el eclipse fue total; la silueta lunar cubriendo exactamente el brillante disco solar por unos breves momentos. En cambio, para Stephan Heinsius, cerca del extremo de la ruta de la sombra en el Aeropuerto de Penonome, Panamá, el tamaño aparente de la Luna había disminuido lo suficiente para crear un eclipse anular, mostrando una corona completa del brillante disco del Sol en la forma de un dramático anillo de fuego.


Un eclipse híbrido también se conoce también como eclipse anular/total o eclipse mixto. Vamos a explicar el eclipse híbrido examinando la siguiente figura.



Si proyectamos la sombra de la Luna sobre la Tierra, vemos que al ser nuestro planeta esférico, esta sombra recorre diferentes caminos. Por ejemplo, si nos fijamos en la parte central de la imagen, podemos comprobar que el camino recorrido por la sombra es menor que la mostrada en la parte inferior y superior del esquema. Ahora analicemos la figura desde el punto de vista de un observador terrestre. Un astrónomos situado sobre el centro de la imagen "ve" la Luna más cerca que un astrónomo situado en los extremos debido a la curvatura terrestre. Es fácil entender que si tapamos una fuente esférica de luz con un objeto oscuro, cuanto más cerca esté este objeto más cantidad de superficie ocultamos. Es por ello que el observador situado en el centro de la imagen observará un eclipse total, mientras que los astrónomos que viven en los extremos contemplarán un eclipse anular.

Este tipo de eclipse es muy raro. De los cerca de 12.000 eclipses solares que han sucedido en los últimos 4.000 años, sólo el 4.8 % ha tomado esta forma híbrida.


La sombra de la Luna proyectada en la Tierra posee una parte central llamada Umbra y una periférica llamada Penumbra. En las zonas de la Tierra cubiertas por la Umbra se puede observar un eclipse total de Sol, mientras que las áreas cubiertas por la penumbra se observa un eclipse parcial de Sol.





¿A qué hora es el eclipse y cuánta fracción de la superficie del Sol se ocultará?

En esta web podéis encontrar la información para las diferentes ciudades españolas. A continuación os ofrezco la tabla que recoge diferentes datos sobre el fenómeno, aunque la podréis visualizar mejor desde el enlace.





La magnitud de un eclipse es la relación entre el tamaño aparente de la Luna para el tamaño aparente del Sol durante un eclipse, y la oscuridad es la fracción del Sol oscurecida. Los datos de altitud y acimut se dan para el momento del máximo.

Para los observadores del norte de la Península este eclipse apenas será perceptible. Pero se puede seguir en directo en Internet gracias al proyecto GLORIA que retransmitirá desde Kenia el fenómeno.

Los aficionados que quieran contemplarlo en Iberoamérica, podéis consultar en Vega0.0 los horarios en los que se producirá el eclipse en las diferentes ciudades latinas.


Recomendaciones para su observación.

Aunque está escrito en todos los libros, una vez más recordamos que no hay que mirar directamente al Sol a menos que uno quiera sufrir una lesión ocular. Son muchas las agrupaciones astronómicas y Museos de Ciencias los que van a organizar sesiones de observación. Os recomiendo que consultéis las webs de las agrupaciones astronómicas de vuestra zona para que os informéis sobre las actividades organizadas. Por ejemplo desde la Feria de la Ciencia en La Orotava (Tenerife) se retransmitirá en directo el fenómeno al tiempo que se ofrecerán pautas para la observación de la parcialidad.


Pero si no contamos con ninguna actividad organizada cerca de nuestra residencia, siempre podremos observar el eclipse por el método de la proyección. Una manera segura de observar el Sol es proyectando la imagen a través del telescopio o los binoculares sobre una pantalla blanca de cualquier tipo. Si utilizamos un telescopio, debemos tapar el buscador. Si empleamos binoculares, debemos mantener la tapa puesta en uno de los tubos.

Crédito: Verónica Casanova. Eclipse Sol 04_01_2011
Sobre la pantalla podremos observar un círculo brillante de luz. Este es el disco del Sol. Ajustamos la distancia entre la pantalla y el telescopio, o binoculares y ajustamos el foco hasta ver una imagen nítida. A parte de ver el eclipse, con este método también podremos observar las manchas solares.

Yo misma empleé este método en la observación del eclipse del 4 de enero del 2011. Aquí tenéis los resultados. Aquel día las previsiones meteorológicas eran muy adversas por lo que no organicé una observación más compleja. Las fotografías que veis muestran la proyección del disco solar sobre una cartulina blanca a través de unos binoculares 10x50. Y para las fotografía empleé una cámara digital compacta. ¿Os animáis a intentarlo? A pesar de la presencia de nubes puede tomar algunas imágenes.



Existen también otros métodos de observación más sofisticados, pero yo recomiendo la proyección para los observadores no expertos.


¡Feliz observación!

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