miércoles, 16 de octubre de 2013

Rosetta se despertará dentro de 100 días

La sonda Rosetta de la ESA saldrá del modo de hibernación dentro de 100 días para prepararse para el encuentro con su objetivo, el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, hacia el que lleva viajando casi una década.

Los cometas son los elementos constitutivos del Sistema Solar primitivo y, probablemente, el origen de gran parte del agua de nuestro planeta. Se piensa que también podrían haber traído a la Tierra los ingredientes necesarios para que surgiese la vida.

La misión Rosetta, compuesta por una sonda y por un módulo de aterrizaje, estudiará un cometa desde cerca, ayudándonos a comprender mejor el papel que jugaron estos objetos en la evolución del Sistema Solar.

Rosetta comenzó su viaje el 2 de marzo de 2004, siguiendo una compleja trayectoria que incluía tres aproximaciones a la Tierra y una a Marte. De camino a su objetivo, la sonda europea sobrevoló y fotografió dos asteroides: Steins, el 5 de septiembre de 2008, Lutetia, el 10 de julio de 2010.

En julio de 2011 Rosetta entró en modo de hibernación para recorrer el tramo más solitario y frío de su viaje, cuando se encontraba a unos 800 millones de kilómetros del Sol, cerca de la órbita de Júpiter. La sonda orientó sus paneles solares hacia el Sol para recibir toda la energía posible y comenzó a rotar lentamente sobre su propio eje para mantener la estabilidad. 



Ahora tanto el cometa como la sonda están regresando al Sistema Solar interior, y el equipo a cargo de Rosetta se prepara para despertar a la sonda.

El despertador interno de Rosetta sonará a las 10:00 GMT del 20 de enero de 2014.

Nada más despertarse, Rosetta empezará a calentar sus instrumentos de navegación y luego frenará su rotación para poder apuntar su antena principal hacia la Tierra y confirmar que sigue viva.

“No sabemos con precisión a qué hora recibiremos la primera señal de Rosetta, pero no se espera que sea antes de las 17:45 GMT de ese mismo día”, explica Fred Jansen, responsable de la misión Rosetta para la ESA.

“Estamos muy emocionados ante la llegada de este momento, pero también estamos deseando evaluar cómo se encuentra la sonda tras pasar casi 10 años en el espacio”.

Cuando se despierte, Rosetta todavía estará a unos 9 millones de kilómetros de su objetivo. A medida que se aproxime, se encenderán y comprobarán los 11 instrumentos científicos de la sonda y los 10 del módulo de aterrizaje.

A principios de mayo la distancia será de tan sólo 2 millones de kilómetros. A finales de ese mismo mes está previsto realizar una importante maniobra para ajustar el rumbo que le permitirá encontrarse con el cometa en agosto.

Representación del módulo de aterrizaje Philae sobre el núcleo del cometa


Las primeras imágenes del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko se recibirán en mayo, y serán de especial importancia para refinar los cálculos de la posición y de la órbita del cometa.

Rosetta tomará miles de imágenes mientras se aproxima, que permitirán comprender mejor las principales características del cometa, tales como su velocidad de rotación o la orientación de su eje.

Rosetta medirá la masa, la forma y el campo gravitatorio del cometa, y realizará un primer análisis de su atmósfera cargada de polvo, también conocida como ‘coma’.

La sonda europea también estudiará el entorno de plasma del cometa y su interacción con la atmósfera exterior del Sol, el viento solar.

Durante los meses de agosto y septiembre Rosetta cartografiará la superficie del cometa con un gran nivel de detalle para seleccionar un lugar de aterrizaje para su módulo Philae, de 100 kg. Esta será la primera vez que se intente aterrizar sobre un cometa.

Teniendo en cuenta que la gravedad de un cometa de 4 kilómetros de diámetro es prácticamente despreciable,Philae tendrá que ‘atracar’ sujetándose con tornillos y arpones para evitar rebotar contra su superficie.

Philae tomará panorámicas de su entorno e imágenes de muy alta resolución de la superficie, y estudiará in situ la composición del hielo y de la materia orgánica que componen el núcleo del cometa. El módulo de aterrizaje está equipado con una barrena que le permite tomar muestras a 20-30 centímetros de profundidad, que luego analiza en su laboratorio de a bordo.

“A continuación, la misión pasará a lo que conocemos como la fase de ‘escolta’, en la que acompañará al cometa a medida que se aproxime al Sol”, comenta Fred.

El cometa alcanzará el punto de su trayectoria más próximo al Sol el 13 de agosto de 2015, pasando a unos 185 millones de kilómetros, aproximadamente entre las órbitas de la Tierra y de Marte.

Mientras el cometa surca el Sistema Solar interior a una velocidad de 100.000 km/h, Rosetta mantendrá una velocidad relativa equivalente a la de una persona caminando. Durante esta fase de ‘escolta’, la sonda continuará analizando muestras de polvo y gas mientras estudia cómo evolucionan las condiciones en la superficie del cometa a medida que ésta se calienta y sus hielos comienzan a sublimar.

“Esta oportunidad sin precedentes nos permitirá estudiar la evolución dinámica, de un día para otro, del núcleo de un cometa, ayudándonos a elaborar una descripción detallada de todos los aspectos de este tipo de objetos y de su entorno”, añade Matt Taylor, científico del proyecto Rosetta para la ESA.

Rosetta acompañará al cometa a lo largo del año 2015, mientras éste se aleja del Sol y su actividad comienza a decaer.

“Por primera vez vamos a ser capaces de analizar un cometa durante un periodo de tiempo considerable – no sólo durante una breve aproximación. Esto nos permitirá comprender mejor cómo ‘funcionan’ los cometas y, en última instancia, descubrir el papel que jugaron durante la formación del Sistema Solar”, concluye Matt. 




Enlace original: ESA.

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