jueves, 23 de enero de 2014

El Telescopio Espacial Herschel descubre chorros de agua en el planeta enano Ceres

Crédito: AP Photo/ IMCCE, Paris Observatory, CNRS/Phys.org

Los científicos que usan el observatorio Herschel espacial han hecho la primera detección definitiva de vapor de agua sobre el objeto más grande y más redondo del cinturón de asteroides, Ceres.
 
Los chorros de vapor de agua, como se piensa, se alzan de vez en cuando desde Ceres cuando las partes de su superficie helada se calientan ligeramente. Ceres está clasificado como un planeta enano, un cuerpo del Sistema Solar más grande que un asteroide y más pequeño que un planeta. Tal y como indicó Michael Küppers, miembro de la ESA en España y el autor del artículo publicado en Nature, "Esta es la primera vez que el vapor de agua ha sido descubierto sin lugar a dudas sobre Ceres o cualquier otro objeto del cinturón de asteroides, y proporciona la prueba de que Ceres tiene una superficie helada y una atmósfera".
 
Los resultados vienen en el momento adecuado para la misión Dawn de la NASA, que está de camino a Ceres, después de orbitar el gran asteroide Vesta. Down está programada para llegar a Ceres en la primavera de 2015, donde tomará las imágenes más detallas de su superficie jamás tomadas.

Carol Raymond, investigadora principal de la misión Dawn y perteneciente al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) (NASA, Pasadena, California) indicó "Tenemos una nave espacial en camino a Ceres, no tenemos que esperar mucho para la adquisición de más datos sobre este resultado intrigante. Dawn trazará un mapa de la geología y la química de la superficie en alta resolución, revelando los procesos que conducen la actividad de expulsión de gases".
 

Crédito: ESA/ATG medialab/Küppers et al./Phys.org

El siglo pasado, se conocía a Ceres como el asteroide más grande de nuestro Sistema Solar. Pero en 2006, la Unión Internacional Astronómica (IAU), la organización responsable de denominar los objetos planetarios, recatalogó a Ceres como un planeta enano debido a su gran tamaño. Tiene 950 kilómetros de diámetro aproximadamente. Cuando fue observado por primera vez en 1801, los astrónomos pensaron que era un planeta orbitando entre Marte y Júpiter. Más tarde, otros cuerpos celestes con órbitas similares fueron descubiertos, marcando el descubrimiento del cinturón principal de asteroides de nuestro Sistema Solar.
 
Los científicos creen que Ceres contiene roca en su interior con una capa gruesa de hielo que, de ser derretido, ascendería a más agua dulce que la presente sobre toda la Tierra. Los materiales que forman Ceres probablemente sean del primer millón de años de existencia de nuestro sistema solar y acumulado antes de la formación de los planetas.
 
Hasta ahora, la existencia de hielo había sido teorizada en Ceres, pero no había sido descubierta de manera concluyente. Se uso la capacidad de observar en infrarrojo lejano del telescopio espacial Herschel para ver, finalmente, una firma espectral clara del vapor de agua. Pero Herschel no detectó el vapor de agua siempre en todas las observaciones. De las cuatro veces que el telescopio espacial buscó vapor de agua, en una ocasión no encontró ningún rastro.
 
Esto es lo que suponen los investigadores que está ocurriendo: cuando Ceres está en la parte de su órbita más cercana al Sol, una parte de su superficie helada se hace bastante caliente como para hacer que el vapor de agua se escape en chorros a un ritmo de aproximadamente 6 kilogramos por segundo. Cuando Ceres está en la parte más fría de su órbita, no hay ninguna emisión de agua.
 
La intensidad de la detección también varió a lo largo de las horas, semanas y meses, debido a que Ceres gira sobre su eje. Esto permitió a los científicos localizar la fuente del agua en las dos manchas más oscuras existentes sobre la superficie de Ceres, observadas previamente por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA y otros telescopios en tierra. Las manchas oscuras podrían el origen de las emisiones de gas dado que el material oscuro se calienta más rápido que el material claro. Cuando la nave espacial Dawn llega a la Ceres, será capaz de investigar estos rasgos.
 
Los resultados son inesperados porque los cometas, los primos helados de los asteroides, emiten chorros, mientras los objetos del cinturón de asteroides no. Seungwon Lee, del JPL, indicó que "la línea que separa cometas y asteroides se hace cada vez menos clara. Nosotros sabíamos con anterioridad que objetos del cinturón principal de asteroides mostraban actividad similar a los cometas, pero es la primera detección de vapor de agua en un objeto de tipo asteroidal".

[Fuente de la noticia: Phys.org]

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