sábado, 22 de febrero de 2014

Diez años más para la EEI

Pueden suceder muchas cosas en 10 años. Durante la última década, un laboratorio internacional, muy conocido pero con frecuencia menospreciado, ha estado generando resultados a un ritmo extraordinario. Utilizando sus capacidades únicas,

    los ingenieros desarrollaron un brazo robot de precisión que ayuda a los cirujanos a extraer tumores del cerebro humano;
    los experimentadores aprendieron a encender fuego sin llama, una tecnología anti-intuitiva que podría conducir a la fabricación de motores de automóviles súper eficientes;
    los físicos contaron cientos de miles de partículas de anti-materia entre los rayos cósmicos normales, lo que es un signo inequívoco de la misteriosa materia oscura;
    los investigadores unieron átomos en formas exóticas, creando así los bloques fundamentales de los materiales inteligentes del futuro;

…y mucho más.


Ese laboratorio es la Estación Espacial Internacional (EEI, por su sigla en idioma español o International Space Station o ISS, por su sigla en idioma inglés).
 “Los logros de los últimos 10 años son notables; especialmente considerando que la estación espacial todavía estaba en construcción”, destaca Julie Robinson, quien es una científica del programa para la EEI. “Ahora que la estación está terminada, nos han otorgado al menos 10 años más”.

En enero, el gobierno de Obama anunció una extensión de la misión de la Estación Espacial Internacional hasta, al menos, el año 2024. El tiempo adicional permite a la NASA y a otras agencias espaciales del mundo ir en busca de ciertos objetivos importantes.

Por un lado, la EEI es vital para los viajes de larga duración a través del espacio profundo. “Eso puede sonar irónico dado que la estación espacial nunca abandona la órbita de la Tierra”, dice Robinson, “pero hemos determinado que las investigaciones en la estación son necesarias para mitigar 21 de 32 riesgos para la salud humana asociados con las misiones espaciales de larga duración. La ruta hacia Marte pasa por la EEI”.

 Ella agrega que las investigaciones médicas relacionadas con los astronautas ayudan a las personas en la Tierra también. Los tratamientos para la osteopenia y para el deterioro muscular, y los avances en la telemedicina, son apenas unos pocos de los beneficios indirectos que se han llevado a los hospitales desde que comenzó el programa de la EEI.
Durante los próximos 10 años, una colección de “organismos modelo” se unirá a los astronautas en la EEI para poder llevar a cabo estudios avanzados sobre ciencias biológicas. Los nuevos “miembros de la tripulación” incluyen algas, moscas de la fruta y roedores (todos ellos comparten una sorprendente cantidad de ADN con los seres humanos). “Al estudiar estos organismos en la microgravedad, aprenderemos mucho sobre nosotros mismos”, señala.

A pesar de que Robinson tiene un título universitario en biología, algunos de sus experimentos favoritos son los que están asociados al área de la física fundamental. Por ejemplo, dice, “el programa del Espectrómetro Magnético Alfa (Alpha Magnetic Spectrometer, en idioma inglés) de la estación, dirigido por Samuel Ting (quien fue reconocido con un premio Nobel), está listo para realizar descubrimientos sobre la naturaleza de la materia oscura”. Otro proyecto emocionante es el Laboratorio de Átomos Fríos (Cold Atom Lab, en idioma inglés), cuyo lanzamiento está programado para el año 2016. “Vamos a crear el sitio más frío del universo conocido en el interior de la EEI”, dice. “Esto permitirá a los investigadores estudiar formas exóticas de la cuántica, como los condensados de Bose-Einstein”.

Con la “gran canica azul” acercándose a su ventana, la estación espacial es una poderosa plataforma para las ciencias de la Tierra. Los sensores que están en construcción, y cuyo lanzamiento está programado para los próximos años, incluyen instrumentos para la predicción de huracanes, estudios sobre el clima mundial y los peligros de los rayos. “La extensión de la misión de la estación espacial permite que los instrumentos científicos de la Tierra reúnan conjuntos de datos a más largo plazo”, destaca Robinson. “Algunos de los sensores que ya tenemos reunirán un 90% más de datos durante la década venidera”.

La extensión del programa de la estación por 10 años más también impulsa el desarrollo del programa espacial comercial de Estados Unidos. Las firmas SpaceX y Orbital Sciences Corp., que están contratadas para proveer cargamento a la estación, ahora pueden aspirar a competir por futuros contratos. SpaceX, Boeing y Sierra Nevada también están interesadas en enviar equipos a la estación para el año 2017. A medida que los proveedores comerciales brindan acceso a la órbita de la Tierra a un costo más bajo, nos estamos encaminando hacia el día en el cual los científicos viajarán al espacio para hacer sus propios experimentos, de primera mano.


Enlace original: NASA.


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