martes, 25 de febrero de 2014

El rádar de vigilancia espacial de la ESA detecta sus primeros objetos

 El radar de ensayo de la ESA que ayudará a desarrollar un sistema europeo para vigilar los fragmentos de basura espacial ya está funcionando por encima de las expectativas, demostrando su capacidad para detectar objetos en órbita baja.

Este radar, instalado en la región de Madrid, España, fue entregado oficialmente a la ESA el pasado mes de noviembre tras una intensiva campaña de ensayos.

Esta nueva instalación está equipada con tecnologías clave que permiten detectar fragmentos de basura espacial en órbita baja, lo que ayudará a avanzar en el desarrollo de un sistema radar con capacidad plena de operaciones. La posibilidad de emitir alertas de colisión mejorará significativamente la seguridad de los satélites europeos en órbitas medias y bajas.

Este radar experimental ya es capaz de detectar objetos de aproximadamente un metro, dependiendo de su altitud y de otros factores. Si bien esta resolución es demasiado baja para un sistema con capacidad plena de operación – que requeriría poder detectar objetos de unos 10 centímetros – es suficiente para empezar a probar y a refinar nuevas tecnologías y técnicas de detección, y es un importante primer paso.


El radar se encuentra en un área restringida, y todas las actividades de prueba y validación se están llevando a cabo bajo una política de datos de la ESA – las Instrucciones de Seguridad del Programa para el Conocimiento del Medio Espacial (SSA) – desarrollada específicamente para esta instalación.

Durante las próximas pruebas, se cotejarán los datos del radar con una ‘lista blanca’ de objetos espaciales autorizados, lo que permitirá desclasificar los resultados antes enviarlos al sistema SSA de la ESA para su procesado y catalogación.

 “Durante las pruebas de aceptación nos dimos cuenta de que este radar tenía unas prestaciones excelentes”, comenta Gian Maria Pinna, Responsable del Segmento de Tierra en la oficina del programa de la ESA para el Conocimiento del Medio Espacial (SSA).

“Antes de terminar la calibración del sistema, una tarea que llevará varios meses, ya somos capaces de detectar objetos más pequeños y más alejados de lo previsto”.

“Un buen ejemplo es la detección del satélite Landsat-5, que presenta un diámetro de 3.6 metros a 537 kilómetros de altitud”.

 En enero, mientras el equipo probaba el sistema siguiendo a la Estación Espacial Internacional – un objetivo extremadamente grande – los ingenieros se quedaron desconcertados al detectar dos objetos.

“Más tarde nos dimos cuenta de que habíamos presenciado cómo la nave de reabastecimiento Cygnus, mucho más pequeña, partía del complejo orbital”.

El radar también ha detectado los satélites GOCE y Swarm de la ESA, varios fragmentos de vehículos de lanzamiento y otros objetos de aproximadamente un metro de diámetro.

La amenaza de la basura espacial

 Se estima que hay más de 700.000 fragmentos de basura espacial en órbita – muchos de ellos de apenas 1-2 centímetros – que podrían dañar o destruir un satélite operativo.

La pérdida o interrupción de los servicios por satélite tendría graves consecuencias para una larga serie de actividades civiles y comerciales, como los sistemas de transporte terrestre, aéreo o marítimo, la navegación por satélite, las telecomunicaciones, los servicios de radiodifusión, las tecnologías de la información y redes, la monitorización del clima o la predicción meteorológica, por citar algunos ejemplos.




Enlace original: ESA.

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