viernes, 21 de febrero de 2014

Las consecuencias de las migraciones planetarias en la habitabilidad terrestre

Crédito: David A. Aguilar ( CfA)
Nuestro Sistema Solar aparenta ser un lugar limpio y ordenado, con planetas pequeños y rocosos cerca del Sol y mundos gaseosos gigantes situados a mayor distancia de la estrella. Estos ocho planetas también aparentan tener unas órbitas estables a lo largo del tiempo.

Sin embargo, la verdadera historia del Sistema Solar nos muestra que esta calma actual no ha sido la dominante en su pasado. Los planetas gigantes sufrieron migraciones que los acercaron y los alejaron del Sol provocando grandes desplazamientos de restos interplanetarios entre las diferentes órbitas. Parte de las pistas de este pasado tumultuoso provienen del estudio del Cinturón de Asteroides.

"En nuestra investigación hemos encontrado indicios de que los planetas gigantes perturbaron a los asteroides "sacudiéndolos" de sus órbitas", comenta Francesca DeMeo, becaria postdoctoral en el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica.

Millones de asteroides giran alrededor del Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter, en una región conocida como Cinturón Principal de Asteroides. Tradicionalmente, estos cuerpos eran vistos como los restos de un planeta que no llegó a formarse debido a la poderosa gravedad de Júpiter. Sus composiciones varían en función de la distancia que los separa del Sol.


Pero esta visión clásica está cambiando gracias a las últimas investigaciones que aseguran que los asteroides, en el pasado, no se encontraban en sus órbitas actuales. En la historia temprana de nuestro Sistema Solar, los planetas gigantes migraron a lo largo de grandes distancias. Júpiter pudo haber estado orbitando a una distancia del Sol similar a la que lo hace Marte hoy en día. En esta ubicación habría alterado el Cinturón de Asteroides de tal forma que lo hubiera dejado casi limpio de objetos, permitiendo sólo la permanencia de una décima parte de su población original.

Crédito: David A. Aguilar ( CfA)
Como todos los planetas migraron, todos los cuerpos del Sistema Solar se vieron afectados en sus órbitas, apelotonándose muchos de ellos en lo que es hoy el Cinturón Principal de Asteroides.

"El Cinturón de Asteroides es hoy en día un crisol de cuerpos que llegaron desde diferentes lugares y con diferentes orígenes", explica DeMeo.

Utilizando datos del Sloan Digital Sky Survey , DeMeo y  Benoit Carry ( Observatorio de París ) examinaron las composiciones de miles de asteroides del Cinturón Principal . Encontraron que el Cinturón de Asteroides es más diverso de lo que se creía, sobre todo cuando nos fijamos en los asteroides más pequeños.

Este hallazgo tiene interesantes implicaciones para la historia de la Tierra. Los astrónomos han teorizado que los impactos de asteroides son los responsables de traer a nuestro planeta gran parte del agua que hoy llenan nuestros océanos. Si esto es cierto, la migración planetaria puede haber sido el mecanismo fundamental para que los asteroides nos trajeran su agua.

Esto plantea la cuestión de si un exoplaneta similar a la Tierra también requiere una lluvia de asteroides para poseer agua y hacerlo así habitable . Si es así, entonces los mundos similares a la Tierra podrían ser más raros de lo que pensábamos.


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