sábado, 12 de abril de 2014

Guía práctica para fotografiar el eclipse de Luna del 15 de Abril

Artículo cedido por Fran Sevilla, autor del blog Vega 0.0.


El próximo día 15 de Abril podremos ser testigos de un fenómeno realmente hermoso: un eclipse de Luna. Los eclipses de Luna son fenómenos sencillos de observar a la vez que si los capturamos fotográficamente, nos proporcionarán imágenes muy espectaculares. Para este próximo eclipse, aquellos observadores que se encuentren en Iberoamérica, se verán muy favorecidos y podrán observarlo en su totalidad. Para aquellos que vivimos en España, será más complicado. Si te encuentras en las Islas Canarias, podrás llegarlo a ver como parcial, con un 50% de oscurecimiento por la sombra lunar durante el máximo del eclipse. Si te encuentra en la Península Ibérica o Baleares, únicamente podrás observarlo como penumbral, todo un reto. Las horas (expresadas en TU) de los diferentes eventos del eclipse son:
   - Primer contacto con la penumbra: 04:54
   - Primer contacto con la sombra: 05:51
   - Máximo de la totalidad: 07:45
   - Último contacto con la sombra: 09:34
   - Último contacto con la penumbra: 10:38

En este artículo no vamos ni a explicar en qué consiste un eclipse de Luna (puedes ampliar información en el artículo "Llega el primer eclipse de Luna del año" de divulgaUNED) ni sobre como observarlo visualmente (puedes ampliar información en el artículo "Eclipse de Luna del 15 de abril de 2014: Guía completa para su observación" de Astrofísica y Física). Nos centraremos en la fotografía del mismo. Todos nos sentimos tentados de coger la cámara fotográfica y guardar recuerdo de este tipo de fenómenos astronómicos. Para aquellos que sea vuestro primer intento, aquí os intentaremos orientar un poco. El equipo mínimo que necesitaremos será una cámara fotográfica (preferiblemente réflex), un trípode y paciencia para practicar y adquirir experiencia.

Un factor importante a la hora de fotografiar el eclipse es el oscurecimiento que alcance durante el máximo del mismo. Dado que no todos los eclipses no son igual de oscuros, esto nos obligará a tener cuidado tanto con los tiempos de exposición como con la sensibilidad. Para medir el grado de oscurecimiento se emplea la llamada escala de Danjon, que tiene los siguientes valores:
- 0 : el eclipse es muy oscuro, hasta tal punto que podríamos no ver la Luna, sobre todo en el momento del máximo
- 1 : el eclipse es oscuro o gris y nos resulta difícil distinguir detalles en la superficie lunar
- 2 : muestra una tonalidad rojo oscura, presentando una región central muy oscura y un borde relativamente claro
- 3 : muestra una tonalidad rojo ladrillo con un borde de tono gris o incluso amarillento
- 4 : muestra una tonalidad rojo claro o naranja con un borde muy luminoso y con tonos azulados

Tengo la cámara, pero no tengo el telescopio

Si en tu caso no tienes telescopio, pero sí que posees una cámara, no te preocupes. Los eclipses lunares son tan vistosos que puedes fotografiarlos. Si tu cámara es compacta, lo tendrás más difícil, pues la mayoría no permiten configurar ni el tiempo de exposición ni la sensibilidad (ISO) y lo hacen automáticamente. En tal caso, tendremos que conformarnos con los resultados que nos ofrezca la cámara. Puede ser más problemático durante la etapa de totalidad, pues el mayor oscurecimiento del disco lunar y que generalmente las cámaras compactas no son aptas para ambientes oscuros puede causar imágenes muy oscuras de la Luna.


Lo ideal es usar una cámara réflex, que nos permite configurar el tiempo de exposición, la sensibilidad y según el tipo de objetivo, la longitud focal (lo que nos permitirá obtener una imagen mayor o menos del disco lunar). La usaremos en modo manual. En tal caso es recomendable usar teleobjetivos de al menos 200 milímetros, de modo que el disco aparezca lo suficientemente grande. Pero con focales menores también podemos obtener muy buenos resultados. 

En cualquier caso, algo fundamental, no solo a la hora de fotografiar un eclipse lunar, también para fotografiar cualquier evento astronómico, es que la cámara esté estable. Para ello como mínimo deberemos usar trípode fotográfico. Sin embargo en ciertos momentos del eclipse, cuando la oscuridad lunar es notable y los tiempos de exposición sean mayores, el trípode no nos será útil si usamos focales largas. La Luna aparecerá desplazada debido al efecto de la rotación terrestre. En este caso será necesario acoplar en paralelo la cámara a un telescopio que nos permite hacer seguimiento de la Luna (la montura ecuatorial es recomendable). Esta técnica se denomina piggy-back y permite mejorar mucho los resultados.

Un problema que nos puede surgir, sobre todo si queremos hacer posteriormente un montaje con varias fotografías de diferentes instantes del eclipse, es logar unos resultados homogéneos. En tal caso, obviamente deberíamos emplear la misma focal en todas las tomas, pero también deberemos tener en cuenta las diferentes iluminaciones de la Luna a lo largo del eclipse. Inicialmente la Luna estará en fase llena, y si habéis probado a fotografiarla, os habréis dado cuenta que es el peor momento para retratar a nuestro satélite. La intensa luminosidad lunar junto con la posición lunar respecto a la Tierra y el Sol hace que los cráteres no proyecten apenas sombra, excepto en la proximidad del limbo. Si queremos capturar estos detalles nos veremos obligados a aumentar el tiempo de exposición, pero dicho aumento del tiempo de exposición causará un resultado nefasto por la sobreexposición que quedaría resultante. La mejor forma de enfrentarnos a esta situación es practicar el día antes con la Luna en fase casi llena, con diferentes configuraciones de tiempos y sensibilidad, y así obtener conclusiones.


De todos modos, y dado que hoy en día, con las cámara digitales no tenemos [prácticamente] límite al número de imágenes que podemos tomar, lo recomendable es sacar fotografías del eclipse al menos cada cuarto de hora, y en cada ocasión tirar, por ejemplo 5 fotografías, con diferentes valores de exposición y sensibilidad -luego, descartaremos las menos vistosas-.

Otra forma de evitar este problema, aunque ya supone un desembolso económico, es adquirir un filtro neutro para el objetivo, de modo que logramos reducir el exceso de luz. No obstante, la práctica y experiencia te permitirá evitar usar este tipo de filtro.

Tengo la cámara y el telescopio

Si tienes telescopio, tanto si es con montura acimutal como ecuatorial, podrás realizar estupendas tomas del eclipse. Evidentemente la montura acimutal te obligará a usar tiempos de exposición breves -forzar la sensibilidad- pues no compensa el movimiento de rotación terrestre. El momento más complicado será durante el máximo del eclipse, donde se necesitan tiempos de exposición mayores. Si tienes montura ecuatorial la situación se simplifica mucho, pues el seguimiento es mucho más sencillo, sobre todo si tiene seguimiento automático usando el motor en ascensión recta.

Si tu cámara es compacta, los resultados no serán tan buenos como los obtenidos con la cámara réflex, pues como ya apuntamos anteriormente, no nos permite configurar gran cantidad de parámetros. Para acoplarla al telescopio existen adaptadores que permiten situarla alineada con la salida del ocular del telescopio y cuyo precio es asequible (sobre los 50 euros). Con cámara compacta la fotografía se hace usando ocular. Lo ideal es que en la imagen se vea el disco lunar completo. Este mismo consejo es también para cámaras réflex. no obstante, también es interesante probar con imágenes con más aumento para recoger detalles concretos.

Si la cámara es réflex, también la usaremos en modo manual. La fotografía la haréis sin ocular, desmontaréis el objetivo y acoplaréis el cuerpo de la cámara al portaocular con el correspondiente adaptador. Esta técnica se denomina fotografía a foco primario. El tamaño de la imagen resultante dependerá de la longitud focal del telescopio. Si necesitáis mayor tamaño se puede recurrir a las llamadas lente Barlow (por ejemplo las Barlow 2x multiplican por dos la focal del telescopio, aunque oscurecen la imagen) y si necesitáis reducirlo se pueden usar los reductores de focal.

Si vuestro telescopio tiene una relación focal muy alta, es recomendable intentar capturar una imagen de menor tamaño, pero más nítida y brillante. A medida que la imagen es mayor, ésta se vuelve más oscura y nos obliga a usar mayores tiempos de exposición. Recordad que los tiempos de exposición mayor obligan a que la cámara esté más tiempo estable y por lo tanto es más probable que cualquier turbulencia atmosférica o un golpe accidental en el trípode, arruinen la fotografía. En este sentido es muy recomendable usar un disparador remoto y evitar el contacto manual con la cámara. Si no lo tenéis, podéis programar el temporizador de la cámara.

Tengo una CCD o webcam para imagen planetaria

Si tienes una CCD o webcan para imagen planetaria seguramente seas ya usuario avanzado y pocos nuevos consejos te podremos dar. Se pueden tomar imágenes individuales, aunque lo mejor es capturar en modo continuo o vídeo, y posteriormente procesarlo con programas con RegiStax, que se quedará con los mejores frames. Algo característico de este tipo de captura de imágenes es el alto aumento debido a lo pequeño que suele ser el chip.

Los tiempos de exposición

Los tiempos de exposición, como hay hemos comentado, son críticos para obtener buenos resultados y no quedarnos con fotografías o muy oscuras o muy brillantes. Básicamente podemos jugar con dos parámetros para obtener la imagen adecuada: el tiempo de exposición y la sensibilidad (ISO). Es bastante difícil acertar, y la práctica y experiencia nos acabará mostrando la mejor configuración. Sin embargo, aquí os incluimos una tabla donde podéis ver los tiempos de exposición (en segundos) adecuados, para cada etapa del eclipse (fase llena, 25%, 50% y totalidad -en función de la escala de Danjon-) y en función de la relación focal usar (f/) y la sensibilidad (ISO). 


Si la fotografía es con objetivo, la relación focal es la de la cámara y esta se puede cambiar en su correspondiente anillo. Si acopláis la cámara al telescopio, la relación focal es la del telescopio y por lo tanto fija, salvo que usemos una lente Barlow o un reductor de focal. Para evitar los problemas propios de la turbulencia o errores de seguimiento (sobre todo si usas solamente trípode o montura acimutal) es adecuado bajar el tiempo de exposición, aumentando la sensibilidad o la relación focal. 

Como ya hemos comentado, lo mejor es la práctica y tirar varias imágenes con diferentes configuraciones. Hace años, antes de las cámaras digitales, todo era bastante más complicado, pues estabas limitado por el carrete de hasta 36 exposiciones -y su correspondiente coste de revelado- y desconocer el resultado hasta el día siguiente. Ahora la tecnología nos permite obtener mejores resultados de modo más sencillo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada