jueves, 10 de abril de 2014

Un asteroide mucho mayor que el que acabó con los dinosaurios impactó en Sudáfrica

Crédito: American Geophysical Union
Imagina un enorme asteroide del tamaño de Rhode Island, es decir, de tres a cinco veces más grande que el asteroide que se cree que acabó con la vida de los dinosaurios. El choque contra la Tierra de este súper asteroide generaría en la corteza de nuestro planeta un cráter de unos 500 kilómetros de diámetro (dos veces y media mayor que el de los dinosaurios), generaría un terremoto de magnitud superior a 10.8 y las ondas sísmicas se propagarían por todo el planeta desencadenando otros grandes seísmos; tsunamis mucho más grandes de los que conocemos barrerían todos los océanos, empequeñeciendo los grandes maremotos como el ocurrido en Japón hace tres años. 

Aunque los científicos ya habían planteado la hipótesis de que nuestro planeta fue golpeado en el pasado por asteroides más grandes que el que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años, ahora un nuevo estudio revela el poder y la magnitud de un evento cataclísmico ocurrido hace unos 3.260 millones de años en Sudáfrica, donde se han encontrado pruebas del evento sobre la región de Barberton.

El enorme impactor, de  entre 37 y 58 kilómetros de diámetro, colisionó contra la Tierra a una velocidad de 20 kilómetros por segundo. La sacudida propagó ondas sísmicas  a miles de kilómetros de distancia, rompiendo rocas y provocando una oleada adicional de grandes terremotos. Tsunamis de miles de metros de profundidad, mucho mayores que cualquiera de los registrados en tiempos recientes, barrieron el planeta entero al recorrer los océanos que, por aquel entonces, cubrían la mayor parte de la Tierra.

"Sabíamos que era grande, pero no sabíamos que fuera tan grande", comentó Donald Lowe, un geólogo de la Universidad de Stanford y co-autor del estudio.

Lowe, quien descubrió formaciones rocosas indicadoras en la piedra verde de Barberton hace una década,  pensó enseguida que su estructura "olía" a impacto de asteroide. Ahora, con su investigación ha logrado hacerse una idea del tamaño de aquella roca espacial y de los efectos que causó en el planeta, incluyendo el posible inicio de un sistema de tectónica de placas más "moderno" que pudo comenzar en esa región.

Se trata del primer estudio que ha sido capaz de cartografiar de esta manera un impacto producido hace más de 3.000 millones de años, en este periodo evolutivo terrestre.

El impacto habría sido catastrófico para el medio ambiente de la superficie. El asteroide que exterminó a los dinosaurios, mucho más pequeño, liberó una cantidad de energía más de mil millones de veces superior a la de las bombas atómicas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki. Pero este impacto, según los expertos, liberó muchísima más energía.

El cielo se habría tornado de color rojo vivo, la parte superior de los océanos habría hervido, y la atmósfera se habría llenado de polvo. El impacto envió rocas vaporizadas a la atmósfera, que rodearon el planeta, condensándose posteriormente para precipitarse como gotas a la superficie.

Este impacto podría haber sido uno de las docenas de impactos que sufrió nuestro planeta de grandes cuerpos en un periodo conocido como Bombardeo Intenso Tardío, que se produjo al inicio de la historia de la Tierra,  hace entre 3.000 a 4.000 mil millones de años.

Muchos de los lugares sobre los que impactaron estos asteroides ya no nos muestran las huellas de los eventos debido a la erosión y a la dinámica de la corteza terrestre. Sin embargo, los geólogos han encontrado unas zonas en Sudáfrica y en Australia Occidental que aun albergan evidencias de estos impactos que ocurrieron hace entre 3.230 y 3.470 millones de años. Los autores del estudio creen que asteroide que golpeó a la Tierra lo hizo a miles de kilómetros del Cinturón de Piedra Verde Barberton, aunque no pueden determinar su ubicación exacta.

Los resultados de este estudio tienen implicaciones importantes para la comprensión de la formación y evolución de nuestro planeta. El impacto pudo haber roto la corteza terrestre afectando al régimen de tectónica de placas que caracterizó a la joven Tierra, lo que podría haber generado un sistema de tectónica de placas más complejo.
"La paliza que sufrió el planeta fue mucho mayor de la de cualquier terremoto ordinario", comentó Norman Sleep, físico de la Universidad de Stanford y otro de los autores de la investigación. Sleep fue quien logró calcular la fuerza y la duración del "zarandeo" que el asteroide produjo. Para ello se basó en la Física, en modelos informáticos, en el conocimiento existente sobre las formaciones de Barberton, en los efectos de otros terremotos y en el estudio de otros lugares de impacto conocidos, tanto en la Tierra como en la Luna. Con esta información, recreó cómo las ondas viajaron desde el lugar del impacto al cinturón de piedra verde Barberton y causaron las formaciones geológicas.

 La evidencia geológica que se encuentra en Barberton indica que el asteroide era " mucho más grande que cualquier cosa caída sobre la Tierra en los últimos mil millones de años", dijo Jay Melosh , profesor de la Universidad de Purdue en West Lafayette , Indiana, que no participó en la investigación .

El cinturón de piedra verde de Barberton es un área de 100 kilómetros de largo y 60 kilómetros de ancho que se encuentra al este de Johannesburgo , cerca de la frontera con Swazilandia. Contiene algunas de las rocas más antiguas del planeta.

El modelo proporciona evidencias de las formaciones rocosas y las fracturas de la corteza terrestre que los científicos han descubierto en el cinturón de piedra verde Barberton, dijo Frank Kyte, un geólogo de la UCLA , que no participó en el estudio.

"Esto está proporcionando un apoyo importante a la idea de que el impacto podría haber sido responsable de este cambio importante en la tectónica ", dijo .

La reconstrucción de impacto del asteroide podría también ayudar a los científicos a comprender mejor las condiciones en las que evolucionó la vida primitiva en el planeta, dijeron los autores del artículo. Junto con la alteración de la propia Tierra, los cambios ambientales provocados por el impacto pueden haber acabado con muchos organismos microscópicos que vivían en esta época permitiendo la evolución de otros seres vivos.

"Estamos tratando de comprender las fuerzas que dieron forma a nuestro planeta al principio de su evolución y de los entornos en los que se desarrolló la vida ", dijo Lowe.


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