jueves, 15 de mayo de 2014

La pérdida de glaciares en la Antártida Occidental parece imparable

El glaciar Thwaites. Crédito: NASA

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la NASA y la Universidad de California, Irvine, ha detectado una sección de la Antártida Occidental en rápido deshielo que parece haber alcanzado ya un estado irreversible de decadencia, sin nada que impida que los glaciares en esta área acaben derritiéndose en el mar.

El estudio presenta varias líneas de evidencia, con 40 años de observaciones que indican que los glaciares en el sector del Mar de Amundsen de la Antártida occidental "han pasado el punto de no retorno", según el glaciólogo y autor principal Eric Rignot, de la Universidad de California Irvine y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California.

Estos glaciares ya contribuyen de manera significativa al aumento del nivel del mar, liberando casi la misma cantidad de hielo en el océano anualmente que toda la capa de hielo de Groenlandia. Contienen suficiente hielo para elevar el nivel global del mar en 1,2 metros y se están derritiendo más rápido de lo que la mayoría de los científicos esperaban. Rignot dijo que estos hallazgos requieren una revisión al alza de las previsiones actuales de la subida del nivel del mar. "Este sector será uno de los que más contribuya al aumento del nivel del mar durante las próximas décadas y siglos", dijo Rignot. "Una estimación conservadora es que podría llevar varios siglos que todo el hielo desemboque en el mar".

Tres grandes líneas de evidencia apuntan a la eventual desaparición de los glaciares: los cambios en las velocidades de flujo, la cantidad de cada glaciar que flota en el agua de mar y la pendiente del terreno que está fluyendo y su profundidad bajo el nivel del mar. En un artículo en abril, el grupo de investigación de Rignot discutió las velocidades de flujo cada vez mayores de estos glaciares en los últimos 40 años. Este nuevo estudio analiza las otras dos líneas de evidencias.

Los glaciares fluyen hacia fuera, de la tierra hacia el mar, con sus bordes de ataque a flote en el agua de mar. El punto en un glaciar que primero pierde el contacto con la tierra se llama línea de conexión a tierra. Casi todo el deshielo de los glaciares se produce en la parte inferior del glaciar más allá de la línea de conexión a tierra, en la sección flotante de agua de mar.

Así como un barco encallado puede flotar de nuevo en agua poco profunda si se vuelve más ligero, un glaciar puede flotar sobre una zona donde solía estar conectado a tierra si se vuelve más ligero, lo que puede ocurrir por fusión o por los efectos de adelgazamiento de los glaciares que se extienden hacia fuera. Los glaciares de la Antártida estudiados por el grupo de Rignot han adelgazado tanto que ahora están flotando por encima de los lugares donde solían asentarse firmemente en la tierra, lo que significa que sus líneas de conexión a tierra se están retirando hacia el interior.

“La línea de conexión a tierra está enterrada bajo más de mil metros de hielo, por lo que es muy difícil para un observador humano en la superficie de la lámina de hielo averiguar exactamente donde está la transición”, dijo Rignot. “Este análisis se realiza mejor usando técnicas de satélite.”

El equipo utilizó observaciones de radar captadas entre 1992 y 2011 por los satélites europeos ERS-1 y 2 para trazar la retirada tierra adentro de las líneas de conexión a tierra. Los satélites utilizan una técnica llamada interferometría de radar, lo que permite a los científicos medir de manera muy precisa el movimiento. También utilizaron datos de espesor de hielo de la misión Operación IceBridge de la NASA.

Los resultados confirman que no hay puntos de fijación aguas arriba de las actuales líneas de conexión a tierra en cinco de los seis glaciares. Sólo el glaciar Haynes tiene importantes obstáculos corriente arriba, pero afecta a un sector pequeño y está retrocediendo tan rápidamente como los otros glaciares. “El colapso de este sector de la Antártida occidental parece ser imparable. El hecho de que la retirada esté sucediendo al mismo tiempo en un sector grande sugiere que fue provocado por una causa común, como el aumento en la cantidad de calor del océano que hay por debajo de las secciones flotantes de los glaciares. En este punto, parece que el final de este sector es inevitable”, concluye Rignot.


Enlace original: NASA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada