martes, 10 de junio de 2014

Un mensaje al infinito


Aunque ya no puede comunicarse con la Tierra –su última señal se recibió el 22 de enero del 2003– el viaje de la sonda Pioneer 10 continúa. Y lo hará al menos hasta que llegue a las proximidades de la estrella roja Aldebarán, a 68 años luz de la Tierra, lo que ocurrirá dentro de algo más de dos millones de años.

Lanzada el 2 de marzo de 1972, fue la primera sonda que atravesó el cinturón de asteroides y que llegó hasta el planeta Júpiter, el objetivo principal de su misión. El 13 de junio del año 1983 –ahora se cumplen 31 años– se convirtió en el primer objeto fabricado por el ser humano que atravesó la órbita de Neptuno y fue también pionero en utilizar la gravedad de un planeta para cambiar su curso y alcanzar la velocidad de escape necesaria para salir del Sistema Solar.


Quizá algún día alguna civilización lejana pueda recibir el mensaje en una botella interestelar que la sonda contiene en su interior y que informa sobre nosotros mismos. Seguramente para entonces nuestro amigable Sol se habrá convertido en una gigante roja que habrá devastado nuestro planeta. Pero la Pioneer 10 seguirá ahí para recordarle al universo lo que un día fuimos.


Enlace original: SINC.

10 comentarios:

  1. Es curioso que para empezar, la figura que nos tenga que representar sera la del estereotipo de hombre y blancos. Pero lo que encuentro más curioso es la manera en qué se tiene interiorizada la idea de que algo o quien sea que reciba esta imagen debe compartir el mismo sistema cognitivo que nosotros y entender qué es lo que hay en la fotografía, reconocer que son seres vivos de la Tierra y por último que la forma en la que se encuentra el hombre es un signo de saludo. Todo en sí es bastante absurdo de pensar y más cuando dentro de nuestro planeta hemos encontrado como la misma manifestación física en diferentes sociedades implican diferentes interpretaciones. Quien fuera que encontrara esta imagen, si entendiera el mensaje que se quería dar, sería de una manera remota pero a la vez increíblemente casual, lo que hace que sea casi imposible que se lleve a cabo.

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    1. Hola!
      Esto que comentas no ha pasado despercibido para la comunidad científica. A la hora de comunicarnos con una hipotética civilización extraterrestre avanzada debemos emplear un lenguaje que ellos conozcan. Y evidentemente, no podría ser el nuestro. Ni nuestro lenguaje corporal. Pero podemos decirles cosas. Por ejemplo, en la imagen inferior, la que representa al Sistema Solar, se detalla que la sonda procede del tercer planeta de un sistema. Otros mensajes que se pueden enviar podrían ser figuras geométricas. O también, lo que consideramos una aproximación gráfica a un átomo.

      Un saludo!

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  2. Verónica...te saludo desde Venezuela. Muy agradecido por tu blog y la interesante información astronómica que colocas: siempre actualizada, siempre redactada con esmero! Mil gracias ...Onelio Gil

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  3. Bueno, para cuando llegue a Aldebarán nuestro sol no se habrá convertido en gigante roja aún; y también cabe pensar que llegando a hasta ahí la sonda terminará su viaje, ya sea por la titánica atracción gravitatoria de Aldebarán o por otras causas.

    La verdad es que enviar un disco de oro con nuestros datos, para que lo pesquen otras entidades, me parece un error fatal científicamente hablando, a pesar del hito que conllevó la Pioneer. Me parece un error porque la primera cualidad de un científico es desconfiar de cualquier primer resultado, y mucho menos hacer prejuicios, por lo que confiar en que esas supuestas entidades tengan buenas intenciones para con nosotros, en caso de habernos descubierto, es un total desacierto.

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    1. Yo también pienso que deberíamos ser prudentes.

      Un saludo!

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  4. es cierto se deberia tener mas cuidado con los mensajes

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  5. Hola Verónica.
    Todo esto me parce muy bien, deberíamos ser más prudentes con nuestros mensajes, solo hay un problema y es de pura relatividad. La pregunta es a que velocidad puede viajar la sonda Pioner 10, supongo que debe de ser una fracción relativamente pequeña respecto de la velocidad de la luz. Por otro lado emitimos cantidad de información en forma de ondas electromagnéticas, que esta si que viajan a la velocidad de la luz.
    Pensar que cuando la sonda llegue a algún sitio con alguna forma de inteligencia, seguramente tendrá de nosotros los seres humanos una buena o mala idea. Pero a nadie la pasara por la cabeza a pagar las emisiones de radio que emitimos.
    Me parece que podemos estar tranquilos. Tenemos a parte del Universo bien informado.
    Un saludo.
    Josep

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    1. Sí, después de "todo" lo que hemos mandado,....

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  6. Hola... decir que no creo que nadie visite el sistema solar, por lo menos vivo... otra cosa es que pudiera llegar alguna sonda parecida a las nuestras, no en tecnología precisamente, pero con el mismo fin de intentar decir que están ahí... que bastante me parece.

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