viernes, 18 de julio de 2014

La doble personalidad del cometa 67P/Churymov-Gerasimenko


Las últimas imágenes del cometa 67P/Churymov-Gerasimenko, obtenidas esta semana, revelan que este cuerpo al que se dirige la nave Rosetta, de la ESA, tiene una extraordinaria forma irregular. Ya había indicios de ello en las imágenes recibidas la semana pasada y hace unos días; en poco tiempo ha quedado claro que este no es un cometa normal. Cómo su nombre, parece que el cometa 67P/C-G tiene dos partes.

Lo que la sonda Rosetta está viendo realmente es la imagen pixelada de la derecha, obtenida con la cámara OSIRIS -de Rosetta- el pasado 14 de julio, desde 12.000 Km de distancia.

La segunda imagen, y la película, muestran al cometa tras el procesado de los datos.  La técnica utilizada para ello, llamada "sub-sampling by interpolation" - traducible por “submuestreo por interpolación”-, elimina el pixelado de la imagen y la hace más uniforme. Es muy importante tener en cuenta que las características de la superficie del cometa no serán tan suaves como parecen en la imagen tratada. Aún estamos muy lejos, y cualquier zona brillante u oscura que se pueda apreciar ahora puede ser una falsa interpretación.

Sin embargo el vídeo, que utiliza una secuencia de 36 imágenes entre las que transcurren 20 minutos, proporciona una impresionante vista de 360 grados de la compleja superficie del cometa.  Al margen de la textura, lo que está claro es que a través de la superficie brilla un mundo de forma irregular.  De hecho, ya hay personas que dicen que el cometa tiene forma de pato, con cabeza y cuerpo.


Aunque es menos obvio en las imágenes reales, en el vídeo se aprecia la estructura del cometa en dos componentes. Una parte parece más alargada y la otra recuerda a un bulbo.

 Los objetos dobles como este, conocidos cómo “binarios de contacto” en la terminología del área de los cometas y asteroides, no son inusuales.

Se cree que el cometa 8P/Tuttle, por ejemplo, es uno de ellos; las observaciones obtenidas por el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico, en 2008, sugieren que este cometa está formado por dos cuerpos esféricos. El 103P/Hartley 2, con forma de hueso, sobrevolado por la misión de la NASA EPOXI en 2011, también está compuesto por dos mitades. Y las observaciones del asteroide 25143 Itokawa obtenidas durante la misión Hayabusa, de JAXA, indican que este objeto está compuesto por dos partes de densidad muy distinta. 


ESA
¿Se dirige Rosetta a un cometa de este tipo? Las recompensas científicas de estudiar un cometa así son grandes. Para empezar, su formación se explica con diversas hipótesis.

Una teoría propone que estos objetos se forman cuando dos cometas, incluso de composición distinta, se fusionan tras chocar a baja velocidad, durante la etapa de fomación del sistema solar hace miles de millones de años -cuando se formaron los aglomerados de rocas y hielo que acabarían dando lugar a los planetas-. Quizás el cometa 67P/C-G permita estudiar esos procesos físicos de creación. 

O tal vez es al contrario, es decir: un cometa único que adquiere una forma extraña por la intensa fuerza gravitatoria de un gran cuerpo, como Júpiter o el Sol. Después de todo los cometas son amalgamas de residuos débilmente unidos entre sí, como se pudo comprobar cuando el cometa Shoemaker-Levy 9 se deshizo en pedazos que posteriormente cayeron al Sol -un evento del que se cumplen 20 años esta semana-. Quizás las dos partes del cometa  67P/C-G  se separen del todo algún día.

Por otro lado, quizás el 67P/C-G haya sido en el pasado mucho más redondeado, y ha sido la evaporación de su hielo lo que lo ha vuelto asimétrico. Esto podría haber ocurrido cuando el cometa entró por primera vez al sistema solar desde el Cinturón de Kuiper, o en alguna de sus órbitas alrededor del Sol.

Se podría también especular que esta sorprendente dicotomía en la morfología del cometa es el resultado de un impacto casi catastrófico que se llevó un lado del cometa. De forma similar, no es descabellado pensar que en un intenso brote de actividad una parte del cometa se haya simplemente deshecho, disolviéndose en el espacio.

Pero si bien las imágenes interpoladas son sin duda muy buenas, para sacar conclusiones científicas sólidas sobre este emocionante cometa necesitamos estar más cerca, y obtener una visión tridimensional mejor -por no hablar de un análisis espectroscópico que determine la composición-.

El jefe de misión de Rosetta de la ESA, Fred Jansen, comenta: "En este momento vemos imágenes que sugieren una forma bastante compleja, pero necesitamos saber más antes de sacar conclusiones. Y no solo en términos de lo que esto significa para la ciencia cometaria en general, sino también de cara a la planificación de las observaciones científicas y para los aspectos operacionales de la misión, como la entrada en órbita y el aterrizaje".

"Necesitaremos llevar a cabo análisis y modelos del cometa para determinar la mejor manera de volar en torno a un cuerpo de forma tan peculiar, teniendo en cuenta aspectos de control de vuelo y astrodinámica, los requisitos científicos de la misión y otros elementos relacionados con el aterrizaje, como la elección del lugar y la visibilidad entre orbitador y módulo de aterrizaje. Ya nos quedan menos de 10.000 Km antes del encuentro del 6 de agosto, así que pronto nuestras dudas quedarán resueltas".



Enlace original: ESA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada