miércoles, 24 de septiembre de 2014

Un nuevo paso para comprender las estrellas T Tauri

Empleando la tecnología de ALMA, los astrónomos han observado lo que podrían ser los primeros signos de un clima ventoso alrededor de una estrella T Tauri, un análogo "infantil" de nuestro Sol. 

Esta investigación puede ayudar a explicar por qué algunas estrellas T Tauri poseen discos que  brillan extrañamente cuando se les observa en luz infrarroja, mientras que otros brillan de una forma más acorde con lo esperado. 

Las estrellas T Tauri son las versiones infantiles de los astros como nuestro Sol. Son estrellas relativamente normales, de tamaño medio, que están rodeadas por la materia prima que en un futuro generará planetas y otros cuerpos rocosos. Aunque son casi invisibles bajo la luz óptica, estos discos de escombros brillan en las longitudes de onda infrarroja y milimétrica.

"El material que se encuentra en el disco de una estrella T Tauri, generalmente, pero no siempre, emite radiación infrarroja con una distribución de energía predecible" comentó Colette Salyk, astrónomo del NOAO. "Sin embargo, algunas estrellas T Tauri emiten radiación infrarroja de formas inesperadas".



Para tener en cuenta las diferentes firmas infrarrojas detectadas en torno a estrellas similares, los astrónomos proponen que los vientos pueden ser emitidos desde el interior de los discos protoplanetarios de algunas T Tauri. Estos vientos podrían tener implicaciones importantes para la formación de planetas, lo que podría ayudar a la formación de gigantes gaseosos como Júpiter al "empujar" el material hasta una cierta región, o bien, provocando que los materiales de construcción de los planetas se ubiquen en lugares inesperados. Estos vientos habían sido predichos por los astrónomos, pero nunca antes se habían detectado.

Empleando la tecnología de ALMA, Salyk y sus colegas buscaron evidencias de vientos estelares en AS 205 N, una estrella T Tauri situada a 407 años luz de distancia de nuestro planeta y ubicada en una región de formación estelar en la constelación de Ofiuco. Estas estrellas parecen exhibir una firma infrarroja extraña que ha intrigado a los astrónomos.

Con la excepcional resolución y sensibilidad de ALMA, los investigadores fueron capaces de estudiar la distribución del monóxido de carbono alrededor de la estrella. El monóxido de carbono es un gas molecular que actúa como excelente marcador en las estrellas y en los discos de formación planetaria. Estos estudios confirmaron que existía gas escapando del disco de la estrella tal y como se esperaba encontrar si el viento estaba presente. Sin embargo, las propiedades de este viento no son las esperadas.

Esta diferencia entre las observaciones y las teorías podría ser debida al hecho de que AS 205 N es en realidad un sistema estelar múltiple, es decir, que en realidad el astro estudiado es una estrella binaria cuya otra componente se ha denominado AS 205 S.

"Estamos esperando que las nuevas observaciones con ALMA nos ayuden a entender mejor estos vientos. Pero también nos han dejado nuevos interrogantes", comentó Salyk. "¿Estamos observando vientos estelares o las consecuencias de la interacción entre dos estrellas?".

Los autores son optimistas. Creen que ampliando su estudio a otras estrellas T Tauri podrán resolver este misterio.








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