domingo, 5 de octubre de 2014

Nuevo sistema de detección de bólidos en el Observatorio de Calar Alto

Crédito: IAA
 [CAHA] Desde julio de 2014 el Observatorio Astronómico de Calar Alto cuenta con una estación de detección de meteoros formada por cinco cámaras CCD de alta sensibilidad. Estos dispositivos monitorizan durante la noche toda la bóveda celeste y permiten identificar de forma automática la entrada de meteoroides en la atmósfera terrestre. Estos meteoroides son fragmentos de materiales desprendidos de asteroides, cometas o incluso otros planetas.

Los equipos instalados en Calar Alto para analizar estas partículas de materia interplanetaria forman parte del proyecto SMART, que se desarrolla bajo la dirección científica del Profesor José María Madiedo (Universidad de Huelva) con la colaboración del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Pinchando aquí irá a la página en donde se pueden ver todos los objetos observados con este nuevo sistema y con las cámaras de vigilancia externa de Calar Alto. Esta página se irá actualizando conforme se detecten nuevos bólidos.


La Tierra, en su movimiento alrededor del Sol, intercepta cada año entre 40.000 y 80.000 toneladas de meteoroides, aunque nuestra atmósfera no permite que la mayoría de ellos lleguen a la superficie terrestre. Esto se debe a que los meteoroides impactan contra la atmósfera a grandes velocidades (aproximadamente, entre 11 y 73 kilómetros por segundo). Este brusco choque contra las moléculas del aire calienta la superficie del meteoroide haciendo que en pocas décimas de segundo alcance una temperatura de varios miles de grados centígrados, por lo que éste pierde masa en forma de fragmentos sólidos, materia fluida o gas caliente. Durante este proceso se genera luz y calor, produciéndose el fenómeno luminoso conocido como meteoro. Los meteoros más brillantes (con un brillo superior a una magnitud estelar de -4) los producen  los meteoroides de mayor tamaño y reciben el nombre de bólidos. Cuando un parte del material que forma el meteoroide consigue sobrevivir a su brusco paso a través de la atmósfera y alcanza el suelo, el fragmento que sobrevive se denomina meteorito.

 La nueva estación de meteoros de Calar Alto trabaja de manera conjunta con las otras siete estaciones que forman parte del proyecto SMART en Andalucía y Castilla-La Mancha, y con el resto de estaciones de meteoros que la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos tiene instaladas en otros puntos del país.

Gracias a los equipos CCD instalados en CAHA se puede calcular la órbita que siguen los meteoroides antes de impactar contra la Tierra, de manera que puede determinarse de qué objetos del Sistema Solar proceden estas partículas. En caso de que se estos materiales impacten contra el suelo se podrá determinar en qué lugar han caído los meteoritos, de manera que se podrá recuperar y analizar estas rocas. Estos sistemas de detección permiten, además,  obtener el espectro de emisión de los bólidos que se registran, pues gracias al uso de redes de difracción permiten descomponer la luz que emiten los meteoroides al desintegrarse en la atmósfera. De esta manera se puede determinar la composición química de estas partículas de materia interplanetaria.


Enlace original: IAA.

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