lunes, 24 de noviembre de 2014

Dos nubes de gas del centro de la galaxia son más que hermanas

Crádito: MPE
  Astrónomos del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre han presentado nuevas observaciones de G2, una nube de gas situada en el centro de la galaxia descubierta originalmente en 2011. Inesperadamente, encontraron que su órbita coincide con otra nube de gas detectada hace una década, lo que podría indicar que G2, en realidad, podría ser parte de una nubes de gas mucho más grande. Este resultado también coincide con alguno de los escenarios propuestos que tratan de explicar la presencia de G2. Uno de estos modelos sugiere que G2 se originó a causa del viento de una estrella supermasiva.

Los descubridores de G2 fueron Stefan Gillessen y sus colegas del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) en 2011. Detectaron una nube con una órbita muy excéntrica alrededor del centro galáctico. Observaciones de 2013 han demostrado que parte de la nube de gas ya está más allá de su máxima aproximación al agujero negro, a una distancia de unas 20 horas luz (un poco más de 20 mil millones de kilómetros). Las nuevas observaciones llevadas a cabo con el instrumento SINFONI instalado en el VLT rastrean las posibles alteraciones gravitatorias que podría sufrir G2. La forma y la órbita de la nube coinciden con los modelos teóricos. Pero si se hubiese detectado una alteración podría haberse debido a que la nube ha interaccionado con un frente de onda.



 Pero la sorpresa fue encontrar que existían similitudes entre G1 y G2. Los científicos estudiaron la conexión entre ambas nubes y encontraron similitudes asombrosas entre ellas.

 El objeto G1, débil y borroso, puede ser observado en el conjunto de datos obtenidos entre 2004 y 2008. El equipo del MPE pudo determinar su órbita. G1 pasó por el pericentro en 2001. La similitud de las órbitas de ambas nubes sugieren que G1 se encuentra 13 años por delante de G2. Los científicos obtuvieron esta información mediante el análisis de simulaciones informáticas que incluían las órbitas combinadas de las dos nubes y teniendo en cuenta las posibles interacciones del gas con el medio ambiente después del paso por el pericentro.

El modelo elaborado también deja entrever que G1 se desaceleró durante el paso por el pericentro a causa de la fuerza de arrastre provocada por una fina atmósfera que rodea al agujero negro supermasivo. Este arrastre lo empujó a una órbita más circular.

Si G1 y G2 son en realidad parte de una misma nube de gas, su origen podría estar en los vientos estelares del mismo astro que podría haber sido expulsada hace unos 100 años cerca del apocentro de la órbita de G2.


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