lunes, 2 de marzo de 2015

Nuevas misiones científicas de la NASA amplían el conocimiento de nuestro planeta


Cuatro nuevas misiones de la NASA que observan la Tierra están recopilando datos desde el espacio -con una quinta recientemente en órbita- después del año de mayor actividad de la NASA en ciencias de la Tierra en más de una década.

El 27 de febrero de 2014, la NASA y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) lanzó el Global Precipitation Measurement (GPM) Core Observatory al espacio desde Japón. Los datos de GPM y las otras nuevas misiones están haciendo observaciones y proporcionan a los científicos  nuevos conocimientos sobre la lluvia y las nevadas a nivel mundial, el dióxido de carbono en la atmósfera, los vientos del océano, las nubes y diminutas partículas existentes en el aire llamadas aerosoles.

"Este ha sido un año extraordinariamente productivo para la NASA en nuestra misión de explorar nuestro planeta desde el punto de vista único del espacio", dijo John Grunsfeld, administrador asociado del Science Mission Directorate de la NASA en Washington. "Combinado con los datos de nuestra otra nave espacial de observación terrestre, estas nuevas misiones nos darán nuevas pistas sobre cómo funciona la Tierra como sistema".

Con estas misiones, incluyendo dos instrumentos montados en el exterior de la Estación Espacial Internacional, la NASA tiene ahora veinte misiones espaciales de observación terrestre en funcionamiento. Las observaciones de estas misiones, como todos los datos de la NASA, estarán disponibles gratuitamente para la comunidad internacional científica.

"Las mediciones de alta precisión de estas nuevas misiones ayudarán a los científicos de todo el mundo hacer frente a algunas de las mayores preguntas acerca de cómo nuestro planeta está cambiando", dijo Peg Luce, director adjunto de la División de Ciencias de la Tierra de la NASA en Washington. "Estas nuevas capacidades también servirán para ayudar a mejorar la vida aquí en la Tierra y apoyar en la toma de decisiones de los ciudadanos y las comunidades".

En enero, la NASA publicó las medidas de lluvia y nevadas a nivel mundial más completas realizadas con datos de una red de 12 satélites internacionales y el Observatorio Core. El Observatorio Core actúa como un sintonizador para reunir a las mediciones de otros satélites, proporcionando una imagen casi global de la lluvia y nieve llamada Integrated Multi-satellite Retrievals for GPM, o IMERG. La primera visualización global de la información inicial IMERG fue publicada la semana pasada.


"Los datos de IMERG nos da una visión sin precedentes de las precipitaciones globales cada 30 minutos", señaló Gail Skofronick-Jackson, científico del proyecto GPM del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. "Saber dónde, cuándo y cuánto llueve y nieva es vital para entender el ciclo del agua de la Tierra."

El Orbiting Carbon Observatory-2, lanzado el 2 de julio de 2014, está proporcionando mapas globales preliminares de las concentraciones de dióxido de carbono y un fenómeno relacionado conocido como fluorescencia de la clorofila inducida por el Sol. Los datos de Orbiting Carbon Observatory-2 permitirán a los científicos entender mejor cómo el dióxido de carbono se distribuye en todo el mundo y cambia con las estaciones. Los datos se utilizan para identificar las fuentes y los lugares de almacenamiento, o sumideros, de dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero producido por el ser humano más significativo en el cambio climático global.

Un mapa mundial preliminar basado en las observaciones de los meses de noviembre y diciembre de 2014 muestra las concentraciones de dióxido de carbono en gran medida impulsado por las estaciones, con los niveles más altos en el invierno del hemisferio norte y más bajos en el verano del hemisferio sur. Los datos muestran niveles sin precedentes en la historia, de acuerdo con Ralph Basilio, responsable del proyecto OCO-2 en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California.

"El objetivo final es recoger datos para lograr avances científicos en el conocimiento del ciclo del carbono, mejorar la comprensión del proceso de cambio climático global, y tomar decisiones mejor informadas", dijo Basilio.

Además de estas dos misiones, la NASA envió dos instrumentos de observación terrestre a la Estación Espacial Internacional: ISS-RapidScat, un radar de dispersión que mide la velocidad y dirección del viento sobre el océano, y el Cloud-Aerosol Transport System (CATS), que mide la altitud de las nubes y las partículas en suspensión.

Lanzado el pasado 21 de septiembre 2014, el ISS-RapidScat’scontinúa observando. Estas medidas ya están siendo utilizadas en los modelos de previsión del tiempo utilizados por la Marina de los Estados Unidos, la NOAA, y por científicos europeos e indios.

CATS, que se envió a la estación espacial el 10 de enero, ha enviado su primera imagen: una parte de la atmósfera sobre África que muestra las nubes y las partículas de polvo (febrero 11). Las nubes y los aerosoles siguen siendo dos de los mayores signos de interrogación en términos de impacto en el potencial cambio climático futuro.

El satélite más nuevo de observación terrestre de la NASA, el Soil Moisture Active Passive (SMAP), se puso en marcha el 31 de enero para comenzar su misión de cartografiar la humedad global del suelo y detectar si los suelos están congelados o descongelados. Actualmente en fase de comprobación, el observatorio ha completado un hito clave el martes 24 con el despliegue de su antena de 6 metros, y en un mes empezará a girar a aproximadamente 15 revoluciones por minuto. La antena va a estudiar franjas de 1.000 kilómetros de ancho, completando la cartografía de todo el mundo cada dos o tres días.

[Fuente del artículo: NASA]

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