martes, 14 de abril de 2015

Mosaico de la actividad de Chury

Crédito: ESA
El próximo 13 de agosto de 2015, el cometa  67P/Churyumov-Gerasimenko, más conocido como Chury, alcanzará su perihelio, es decir, su punto orbital más cercano al Sol, del que lo separará una distancia de unos 185 millones de kilómetros.

En este viaje hacia el interior del Sistema Solar, Chury lleva desde agosto de 2014 acompañado por la sonda Rosetta que está estudiando su evolución. A medida que las capas superficiales del cometa se calientan, el hielo se sublima y arrastra con él partículas de polvo. Esta mezcla se expande lentamente en el vacío del espacio para crear la atmósfera difusa del cometa, o coma. Este proceso es cada vez más intenso a medida que el cometa se acerca al Sol. De hecho, el cada vez más intenso viento solar que incide sobre Chury provocará que la coma del cometa alcance un diámetro de decenas de miles de kilómetros y la cola se extienda cientos de miles de kilómetros.

 Los datos que recoja Rosetta de la superficie del cometa nos permitirán ver cómo se produce este proceso.



En la parte superior se muestra la evolución de la actividad del cometa entre el 31 de enero (esquina superior izquierda) y el 25 de marzo (esquina inferior derecha), vista desde distintos ángulos mientras Rosetta se encontraba a una distancia de entre 30 y 100 kilómetros de su superficie. En este periodo de tiempo, el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko se acercó de 363 a 300 millones de kilómetros del Sol.

Rosetta continuará acompañando al cometa después de su paso por el perihelio, para observar como disminuye su actividad a medida que se aleja del Sol y se vuelve a adentrar en el Sistema Solar exterior.



Más información en el enlace.

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