jueves, 21 de mayo de 2015

¿Podemos encontrar una biosfera moribunda en un análogo terrestre?

Dentro de unos cuantos miles de millones de años nuestro Sol se convertirá en una estrella gigante roja. A medida que sus capas externas se expandan, la temperatura en la Tierra aumentará, lo que traerá fatales consecuencias para la vida existente en ella. Los modelos climáticos elaborados nos indican cómo podría ser este proceso, pero, por supuesto, no podemos comprobarlo en nuestro planeta.

Jack O'Malley-James de la Universidad de Cornell, junto con sus colegas, han estado calculando las posibilidades de descubrir un análogo terrestre acercándose a final de su posibilidad de mantener un entorno habitable. Para ello están evaluando las posibles biofirmas que se pueden presentar en estos mundos moribundos.

El nuevo documento, "En busca de futuras Tierras: Evaluación de la posibilidad de encontrar análogos terrestres en las últimas etapas de sus vidas habitables", ha sido aceptado para su publicación en la revista Astrobiology.


El futuro lejano la Tierra

La búsqueda de un gemelo terrestre, pero de una edad superior, ya está en marcha. Para ello se están teniendo en cuenta diferentes criterios, como son la masa, el radio y la distancia que lo separaría de su estrella.

La zona habitable de una estrella es la región alrededor del astro situada a la distancia adecuada para que exista agua líquida sobre la superficie de un supuesto planeta. Estas zonas de habitabilidad no están siempre a la misma distancia de sus estrellas. A medida que el astro envejece, dicha zona se desplaza hacia el exterior, por lo que un planeta con vida, que estuviese en esa zona cuando la estrella era más joven, podría ver su habitabilidad dañada y destruida.

La zona habitable (en azul) se extiende a mayores distancias en las estrellas más calientes que el Sol Del mismo modo, la zona habitable se moverá hacia el exterior cuando nuestro Sol se convierta en una gigante roja. La zona continuamente habitable es una región más pequeña donde un planeta puede permanecer habitable en todo el curso de la vida secuencia principal de la estrella. Crédito: Wikimedia

Los científicos creen que es factible encontrar uno de estos análogos terrestres dada la cantidad de estrellas similares al Sol que se han localizado en las etapas avanzadas de su evolución. Si existiese uno de estos mundos cerca de nuestro Sol, sería un claro candidato de estudio para los futuros telescopios espaciales a los que se dotará de la capacidad de caracterizar atmósferas extrasolares.

Búsqueda cercana

A menos de 10 parsecs de distancia del Sol se han localizado seis estrellas similares que podrían albergar planetas más evolucionados. Los científicos han recreado informáticamente diversas simulaciones en las que han evaluado cómo ha variado la ubicación de la zona de habitabilidad de dichas estrellas para ver a qué distancias podría permanecer un planeta habitable y durante cuánto tiempo.

 El documento elaborado concluye que si hubiese un planeta alrededor de 61Vir, estaría en la etapa correcta de su vida como para ser considerado un análogo terrestre del futuro. Tal vez, dicho planeta podría albergar una población microbiana en claro declive, suponiendo que allí la vida hubiese evolucionado de la misma forma que en la Tierra. Este hipotético planeta se encontraría ahora en una etapa en la que la temperatura se ha elevado lo suficiente como para impedir la existencia de vida compleja, siendo los microbios los únicos que podría sobrevivir todavía. 

Sin embargo, en otros planetas, tal vez, sólo podrían sobrevivir microbios extremófilos en unos nichos muy selectos, lo que dificultaría su localización.

¿Una galaxia llena de planetas similares a la Tierra?


Si un planeta similar a la Tierra existiese alrededor de 61 Vir, sería una buena oportunidad para estudiar el futuro lejano de nuestro mundo. ¿Pero cuáles son las posibilidades reales de existencia de este tipo de planetas?

 Un estudio basado en el número de planetas descubiertos en la misión Kepler concluye que el 8,6 por ciento de las estrellas de tipo solar podría albergar un planeta similar a la Tierra orbitando en la zona de habitabilidad. Una estrella de tipo solar es aquella que posee una masa y temperatura parecidas al Sol. Hay 276 estrellas como nuestro Sol en un radio de 100 parsecs de distancia, la mitad de las cuales tienen más de seis mil millones de años. Esto significa que podríamos encontrar hasta 11 planetas análogos de futuras Tierras.

En cambio, existe otro estudio que indica que es más probable que los planetas similares a la Tierra se formen a menos de una unidad astronómica del astro. Por lo que si combinamos ambas investigaciones, sólo podríamos encontrar uno de los análogos buscados dentro de la vecindad solar.

Este estudio pone de relieve que la búsqueda de réplicas de nuestro propio mundo, en términos de la diversidad y la complejidad de la vida, va a ser una tarea mucho más difícil que simplemente encontrar la vida.

Sin embargo, aunque sólo hubiese un potencial análogo de la futura Tierra lo suficientemente cerca como para ser estudiado en detalle, todavía podría haber miles de ellos más en nuestra Galaxia.


Más información en el enlace.

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