lunes, 17 de agosto de 2015

El fantasma de una estrella moribunda

ESO 378-1
ESO 378-1. Crédito: ESO

Esta extraordinaria burbuja, expandiéndose como el fantasma de una estrella en la oscuridad del espacio, puede parecer sobrenatural y misteriosa, pero es un objeto astronómico familiar: una nebulosa planetaria, el remanente de una estrella moribunda. Esta es la mejor imagen obtenida hasta el momento del objeto poco conocido ESO 378-1 y fue realizada con el Very Large Telescope del ESO (Chile)

Conocida como la Nebulosa del Búho del Sur, es una nebulosa planetaria con un diámetro de unos cuatro años luz. Su nombre informal procede de su 'prima' visual en el hemisferio norte, la Nebulosa del Búho. ESO 378-1, también catalogada como PN K 1-22 y PN G283.6+25.3, está situada en la constelación de Hydra.

Como todas las nebulosas planetarias, ESO 378-1 es un fenómeno de relativa breve existencia, durando únicamente unos pocos de cientos de miles de años, comparado con la vida típica de una estrella, de miles de millones de años.

Las nebulosas planetarias se crean por la emisión y expansión del gas de una estrella moribunda. Aunque son objetos brillantes en las etapas iniciales de su formación, estas burbujas se atenúan a medida que sus gases constituyentes se alejan de la estrella central.

Para que se forme una nebulosa planetaria, la estrella debe tener una masa menos a ocho veces la del Sol. Las estrellas que son más pesadas que este límite acabarán sus vidas en una dramática explosión supernova.

A medida que estas estrellas menos masivas envejecen comienzan a perder sus capas exteriores de gas. Después de que la mayor parte de estas capas externas se han disipado, el núcleo estelar caliente que queda comienza a emitir radiación ultravioleta, la cual ioniza el gas del entorno. Esta ionización causa la expansión de la capa del fantasmal gas, y a brillar en luminosos colores.

Después de que la nebulosa planetaria se ha disuelto, el remanente estelar seguir con la combustión por otros mil millones de años antes de consumir todo el combustible nuclear disponible. Entonces se volverá una pequeña -pero caliente y muy densa- enana blanca que se enfriará lentamente durante miles de millones de años. El Sol creará una nebulosa planetaria dentro de miles de millones de años y acabará como una estrella enana blanca.

Las nebulosas planetarias juegan un papel crucial en el enriquecimiento químico y en la evolución del Universo. Elementos como el carbono y el nitrógeno, así como otros elementos pesados, son creados en estas estrellas y retornan al medio interestelar. Se pueden formar nuevas estrellas, planetas e incluso vida a partir de este material. Tal y como dijo el astrónomo Carl Sagan: "Somos polvo de estrellas".

Esta imagen procede del programa Cosmic Gems del ESO, una iniciativa para obtener imágenes de objetos interesante y visualmente atractivas, usando los telescopios del ESO, para própositos educativos y de difusión pública. El programa hace uso del tiempo de los telescopios que no puede ser usado para investigaciones científicas. Todos los datos recogidos también pueden ser usados para própositos científicos, y están disponibles para los astrónomos a través del archivo científico del ESO.


Fuente de la noticia: ESO

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