martes, 18 de agosto de 2015

La gran mancha roja de Júpiter: un remolino misterioso (1)

Gran Mancha Roja de Júpiter. Crédito: NASA

Los mayores y más potentes huracanes jamás vistos en la Tierra cubren 1.600 kilómetros con vientos que llegan a cerca de los 320 kilómetros por hora. Esto es lo suficientemente grande para cruzas los estados de Estados Unidos al este de Texas. Pero este tipo de tormenta queda empequeñecida al lado de la Gran Mancha Roja, una enorme tormenta en Júpiter. Aquí enorme significa el doble de tamaño que la Tierra.

Con tumultuosos vientos que llegan a superar los 600 kilómetros por hora, la Gran Mancha Roja ha estado girando violentamente sobre los cielos de Júpiter durante siglos, tal vez incluso mucho más. Aunque se viene observando la gran mancha en Júpiter a través de telescopio desde el siglo XVII, aún no se tiene claro si lo que se ha observado es la misma o diferentes tormentas. Ahora, los científicos buscan el origen de este remolino de tonos rojizos.

Comprender la Gran Mancha Roja no es sencillo, y principal por culpa de Júpiter. Un planeta miles de veces mayor que la Tierra, Júpiter consiste principalmente en gas. Un océano líquido rodea su núcleo, y la atmósfera consiste principalmente en hidrógeno y helio. Esto implica que no hay una base sólida como en la Tierra, que debilita las tormentas. También, las nubes de Júpiter impiden hacer observaciones de su atmósfera inferior. Mientras que algunos estudios de Júpiter han investigado áreas de su atmósfera inferior, las sondas orbitales y los telescopios que han estudiado la Gran Mancha Roja, únicamente han nubes dispersas en la parte alta de la atmósfera.

Amy Simon, experta en atmósferas planetarias del Goddard Space Flight Center (Greenbelt, Maryland) de la NASA, indicó que conociendo más sobre Júpiter y su Gran Mancha Roja podría ayudar a los científicos a comprender mejor los sistemas meteorológicos terrestres. Señaló que el tiempo en Júpiter funciona bajo la misma física que en la Tierra, pero a millones de kilómetros más lejos de Sol. Simon también comentó que los estudios de Júpiter podrían ayudar a mejorar nuestra comprensión de mundos más allá de nuestro Sistema Solar. Según Simon, "Estudiar tantos casos como sea posible en nuestro propio Sistema Solar puede permitirnos aplicar dicho conocimiento a exoplanetas".

Los estudios predicen que la atmósfera superior de Júpiter tiene nubes consistentes en amoníaco, hidrogenosulfuro de amonio y agua. A pesar de ello, los científicos no saben exactamente cómo reaccionan estos compuestos químicos para producir colores como los vistos en la Gran Mancha Roja. Además, estos compuestos únicamente representan una pequeña parte de la atmósfera. Según Simon "esto es lo que hace tan difícil descubrir exactamente qué es lo que causa los colores que vemos".


Fuente de la noticia: NASA

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