jueves, 1 de octubre de 2015

Fotografías del pasado eclipse de Luna con una simple cámara compacta

Crédito: Fran Sevilla, Verónica Casanova
Mientras observaba el eclipse de Luna, estuve twitteando el evento a través de la cuenta del blog, @AstroyFisica. Allí no sólo añadía las fotografías que íbamos obteniendo, sino que respondí a dudas y animé a observar la alineación planetaria. Una de las personas que me siguió realizó una fotografía y me la envió lamentándose del equipo tan pobre que tenía y del resultado. Entonces yo le respondí que las fotografía que iba subiendo a la web las estaba sacando una cámara compacta digital (que la mayoría tenemos) enfocada a pulso sobre un ETX70, más conocido como Lidlscopio. Este telescopio tiene un defecto de cromatismo evidente y que se aprecia en las fotografías como aureolas de color alrededor de la Luna. Además, en lo alto del cerro en el que nos situamos hacía muchísimo viento y el telescopio se movía. Y mis manos manteniendo a pulso la cámara todavía más. A pesar de ello, obtuve alguna buena fotografía. En la composición inferior podéis ver el montaje que realicé con algunas de ellas.

Crédito: Verónica Casanova, Fran Sevilla



Evidentemente, no se puede esperar el mismo resultado que con una buena cámara reflex. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las compactas, entre las que se encuentra la mía, no permiten un enfoque manual ni un control del tiempo de exposición. Además, enfocan lo que creen conveniente. Aún así, creo que el resultado de un equipo de tan baja calidad es muy bueno para iniciarse en esta afición.

Hoy en día, veo que muchos aficionados a la astronomía se obsesionan con obtener buenos registros de sus observaciones, ya sea en eclipses o en la toma mediciones de otro tipo. Pero de vez en cuando, todos debemos darnos el capricho de emplear el mejor telescopio de mundo: nustros ojos. Este pasado eclipse fue un regalo para la vista. Ha sido el primero que he observado en un cielo libre de polución, lo que me permitió apreciar cómo iban apareciendo las estrellas a medida que la Luna se eclipsaba. De ver sólo las estrellas más brillantes, pasamos a percibir no sólo la Vía Láctea sobre nuestras cabezas, sino que tambien pudimos distinguir a simple vista a M31. Y a través de los prismáticos, se podía ver el disco rojo lunar rodeado de estrellas, una visión totalmente espectacular.


¿Nos leemos en el próximo eclipse?

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