jueves, 21 de enero de 2016

NO se ha descubierto un noveno planeta

Crédito: Caltech/R. Hurt (IPAC)
Antes de comenzar a exponeros esta nueva e interantísima noticia, os tengo que pedir disculpas por mi ausencia.

 ¿No se ha notado? Durante casi el último mes, Fran Sevilla, de Vega0.0, nos ha cedido su trabajo para poder mantener este blog actualizado. Las vacaciones de Navidad y una interminable infección respiratoria, han hecho que dedicara todo el tiempo posible a descansar. Y tras mejorar mi salud, me he visto obligada a ponerme al día en mis deberes cotidianos. Poco a poco iré respondiendo a todos vuestros mensajes, así como a terminar la serie sobre exoplanetas que dejé a falta de algunos artículos.

¿Comenzamos con el Planeta X ? ¿O como lo ha apodado ahora Brown, el Noveno Planeta?

Antes de nada, debo aclarar que NO SE HA DESCUBIERTO UN DÉCIMO PLANETA tal y como han anunciado algunos medios de comunicación que, o bien no han entendido la noticia, o bien se han dejado llevar por la "expectación" para ganar lectores. Este tipo de titulares llevan a la confusión y en mi opinión, a que la población rechace la información científica que ofrecen los medios. ¿Cuántas veces hemos leído que se ha descubierto agua en Marte? Si nos quedamos sólo con el titular, como hacen la inmensa mayoría de los lectores de periódicos (incluida yo misma), llega un momento en el que la noticia deja de ser interesante y de actualidad. Sólo los verdaderamente interesados en la materia ahondaríamos más en esa noticia para descubrir lo qué se ha descubierto realmente.


Pasemos por fin a ver qué es lo que dicen los científicos,...


Investigadores del Caltech han encontrado evidencias de la existencia de un planeta gigante, con una órbita muy extraña, en el Sistema Solar exterior. Este hipotético objeto, que los investigadores han apodado como Noveno Planeta, tiene una masa 10 veces superior a la terrestre y orbita 20 veces más lejos del Sol, en promedio, que el planeta Neptuno, por lo que tardaría entre 10.000 y 20.000 años en dar una vuelta completa alrededor del Sol.

Los científicos, Konstantin Batygin y Mike Brown, descubrieron la existencia del planeta a través de simulaciones informáticas, pero todavía no han logrado observar el objeto directamente.

"Esto sería un noveno planeta real", comenta Brown. "Sólo se han descubierto dos verdaderos planetas en el Sistema Solar desde la antigüedad y este podría ser un tercero. Una parte importante de nuestro Sistema Solar está esperando a ser encontrada, lo que es muy emocionante".

Brown señala que este supuesto noveno planeta, que poseería unas 5.000 veces la masa de Plutón, sería lo suficientemente grande como para no tener dudas de si se trata de un verdadero planeta. A diferencia de otros cuerpos más pequeños conocidos como planetas enanos, el Noveno Planeta dominaría gravitacionalmente su vecindad orbital. De hecho, dominaría una región más grande que cualquiera de los planetas conocidos.

Batygin y Brown describen su trabajo en la revista Astronomical Journal, y muestran como este hipotético cuerpo ayudaría a explicar fenómenos que observamos en los cuerpos helados del Cinturón de Kuiper, los objetos helados situados mas allá de la órbita de Neptuno.

"Aunque al principio éramos bastante escépticos sobre la existencia de este planeta, cada vez estamos más convencidos de que está ahí", comenta Batygin. "Por primera vez en más de 150 años, tenemos evidencias sólidas de que el censo planetario del Sistema Solar es incompleto".

El camino hacia el descubrimiento teórico no fue sencillo. En 2014 Chad Trujillo, y su colega de Scott Sheppard publicaron un artículo señalando que 13 de los objetos más distantes en el Cinturón de Kuiper poseían una característica orbital similar que sugería la existencia de un pequeño planeta. Brown pensó que la existencia de este cuerpo era poco probable, pero despertó su curiosidad. Desde entonces, junto a Batygin, comenzó a investigar sobre estos objetos distantes.

Brown como observador, y Batygin, como científico teórico, unieron sus especialidades para tratar de aprender más sobre el Sistema Solar exterior a través de estas dos especialidades diferentes ya la vez complementarias. Esta diferencia permitió a los investigadores desafiarse mutuamente y considerar nuevas posibilidades. Enseguida se percataron de que 6 de los objetos estudiados por Trujillo y Sheppard mantenía orbitas elípticas que apuntaban en la misma dirección del espacio físico, lo que era sorprendente, siendo las probabilidades de que esto ocurra de manera natural escasas. Además, las órbitas de estos objetos poseen casi la misma inclinación con respecto a los planetas. La probabilidad de que eso ocurra es de aproximadamente 0,007 por ciento. "Básicamente, no debería ocurrir al azar", dice Brown. "Así que pensamos que algo más debe perfilar estas órbitas."

La primera probabilidad fue pensar en la existencia de cuerpos helados que todavía no habían sido observados y que ejercían una fuerte atracción gravitatoria. Pero desecharon esta idea porque este escenario requería que el Cinturón de Kuiper debería tener una masa 100 veces superior a la estimada.

Después se abordó la idea de la existencia de un nuevo planeta, por lo que se realizaron simulaciones que condujeran a que los seis objetos estudiados presentaran las características orbitales observadas. Y fue así como llegaron a una teoría que explica no sólo las características observadas, sino que recrea predicciones que son comprobables.

Y de hecho la existencia del Noveno Planeta ayuda a explicar algo más que la alineación de los objetos distantes del Cinturón de Kuiper. También proporciona una explicación para las órbitas misteriosas que dos de ellos trazan. El primero de esos objetos, llamado Sedna, fue descubierto por Brown en 2003. A diferencia de una gran variedad de objetos del Cinturón de Kuiper, Sedna nunca se acerca a Neptuno. Un segundo objeto como Sedna, conocido como 2012 VP113, fue descubierto por Trujillo y Sheppard en 2014. Batygin y Brown encontraron que la presencia del Noveno Planeta en su órbita propuesta produce naturalmente que los objetos como Sedna posean órbitas que los vinculen poco a Neptuno.

Pero la verdadera sorpresa para los investigadores fue el hecho de que sus simulaciones también predijeron que habría objetos del Cinturón de Kuiper en órbitas inclinadas perpendicularmente al plano de los planetas. En los últimos tres años se había descubierto cuatro objetos trazando este tipo de órbitas. Cuando se introdujeron los datos de estos cuerpos en la simulación había una clara correspondencia.

¿De dónde procede el Noveno Planeta y cómo terminó orbitando el Sistema Solar exterior? Los científicos creen que este hipotético cuerpo podría haber sido expulsado de su ubicación original debido a que cuando el Sistema Solar era joven, se acercó mucho a Júpiter o Saturno.

El siguiente paso es encontrar al Noveno Planeta, y Brown y su equipo ya están trabajando en ello.



Más información en el enlace.

6 comentarios:

  1. Un saludo Veronica, espero y deseo tu pronta recuperacion

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    1. En ello estoy,..., pero ya casi recuperada del todo.

      Muchas gracias.

      Un saludo!

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  2. ¡Muy buena noticia!, estamos espectantes por tener mas información.
    Saludos Verónica, espero que te recuperes pronto.

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    1. Seguro que sí, son varios los equipos de científicos que están trabajando en ello.

      Un saludo!

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  3. Buena aclaración Verónica, los titulares engañosos y los sensacionalismos no hacen ningún favor a la ciencia.Ojalá que pronto se pueda demostrar de forma irrefutable la existencia de este misterioso planeta. Un saludo y me alegro de que te hayas recuperado.

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