martes, 3 de mayo de 2016

Observaciones de Mercurio con sondas espaciales: Historia de la observación del planeta Mercurio (parte 3)

Mariner 10. Wikipedia
El Hubble y otros telescopios espaciales no pueden realizar observaciones de Mercurio debido a que la cercanía del planeta con el Sol podría dañar sus instrumentos. Por ello, para conocer mejor a este planeta debemos enviar sondas espaciales. 

Aquí surge otro problema. Aunque Mercurio es un planeta que está cerca del nuestro, los caminos que llevan a él son un quebradero de cabeza para la dinámica orbital. Debido a su velocidad orbital, superior a la terrestre (48 km/s, frente a los 30 km/s de nuestro planeta) y el tirón gravitatorio provocado por el Sol, ninguna nave puede alcanzarlo directamente a la velocidad adecuada como para situarse en órbita. Son necesarias asistencias gravitatorias que ayuden a solucionar estas dificultades, lo que alarga en el tiempo los viajes espaciales. Por ejemplo, Messenger necesitó 6 años en llegar al pequeño planeta. Sin embargo, si hubiese ido a Júpiter, que se encuentra 9 veces más lejos, con un año de viaje hubiese tenido suficiente.
MESSENGER. Wikipedia


 La primera sonda que visitó Mercurio fue la Mariner 10. Realizó tres sobrevuelos a Mercurio,  el 29 de marzo y el 21 de septiembre de 1974 y el 16 de marzo de 1975; el primero a una distancia de 703 km del planeta, el segundo a 48.069 km, y el tercero a 327 km. Mariner tomó en total diez mil imágenes de entre el 40 y el 45% de la superficie del planeta. La misión finalizó el 24 de marzo de 1975 cuando se quedó sin combustible y no podía mantener control de orientación.  La sonda reveló que Mercurio era un mundo lleno de cráteres y con una masa mucho mayor de lo que se pensaba.


MESSENGER fue lanzada en agosto de 2004 para ponerse en órbita alrededor de Mercurio en marzo de 2011. Se esperaba que esta nave aumentara considerablemente el conocimiento científico sobre este planeta. Para ello, la nave había de orbitar Mercurio y hacer tres sobrevuelos –los días 14 de enero de 2008, 6 de octubre de 2008, y 29 de septiembre de 2009–. Estaba previsto que la misión durase un año. El 18 de marzo de 2011 se produjo con éxito la inserción orbital de la sonda. El fin de esta exitosa misión se produjo el 30 de abril de 2015, cuando la sonda se precipitó sobre la superficie del planeta produciéndose un impacto controlado. Los resultados de MESSENGER son:
Polo sur de Mercurio por MESSENGER. Wikipedia

 -La cara oculta de Mercurio: MESSENGER fue la primera sonda que observó esta parte del planeta y la cuenca Caloris en su totalidad, detectando respiraderos volcánicos ubicados a su alrededor, lo que demuestra que el vulcanismo también ha dado forma a la superficie del planeta.

-Lo polos de Mercurio: la inclinación casi nula del eje de rotación de Mercurio provoca que las zonas polares no reciban nunca la luz del Sol. MESSENGER encontró en estas zonas hielo de agua estable. Parte de este hielo está cubierto por un material orgánico oscuro del que todavía poco se sabe.

-El planeta se encoge:  existen enormes acantilados que delatan que el planeta se encoge debido a que el núcleo se está enfriando.

-El magnetismo de Mercurio: parece estar generado por una dinamo activa a día de hoy en el planeta. Previamente a esta misión se pensaba que no era posible esta actividad.

-El planeta con cola: el viento solar golpea la superficie de Mercurio levantando un material que posteriormente forma una exosfera que toma forma de cola debido al empuje del propio viento solar.

Cráter Stevenson, fotografiado por MESSENGER. Wikipedia

BepiColombo es la primera misión europea a Mercurio. Está formada por dos naves: el MPO (Mercury Planetary Orbiter) y el MMO (Mercury Magnetospheric Orbiter). Está programada para julio de 2016 desde el Centro Espacial Guayanés (CSG) de Kourou, en un viaje que durará unos 7,5 años. Cuando llegue a Mercurio en enero de 2024, afrontará temperaturas de hasta 350° y durante un periodo aproximado de un año terrestre (que podría extenderse un año más), recogerá datos para el estudio de su superficie y de su composición interna a diferentes longitudes de onda y mediante diferentes técnicas, así como el estudio de su magnetosfera.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por todo este trabajo. He leído los todos los post que hacen referencia a la observación y al propio planeta. Voy a estar muy informado gracias a tí. El 9 de mayo observaré el tránsito de Mercurio desde el observatorio Fabra en Barcelona, en compañía de mis colegas de la asociación de Astrónomos ASTER. Solo falta cruzar los dedos para que el tiempo acompañe. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias.

      Nosotros queremos ver el tránsito junto al mar para aprovechar e intentar ver también el rayo verde. Pero los pronósticos meteorológicos nos están empezando a asustar.

      Suerte!!!!

      Eliminar