martes, 12 de julio de 2016

Un mundo muerto puede darnos pistas sobre la vida en otros planetas

Crédito: Mark A. Garlick
 Los científicos han encontrado un mundo distante que podría ser rico en piedra caliza, un tipo de roca que en la Tierra, se produce por actividad biológica.

Este planeta está siendo devorado léntamente por su estrella y los astrónomos han creído ver lo que parecía una capa de piedra caliza. En la Tierra, la caliza está vinculada a los organismos vivos aunque también puede formarse sin su presencia.

Mediante el estudio de las capas externas de la estrella, los científicos son capaces de investigar el material desprendido del planeta. "Este material parece tener un alto contenido en carbono, caliza y calcio", dijo Carl Melis, de la Sociedad Americana de Astronomía e investigador de las estrellas enanas blancas. "La piedra caliza tiene conexiones con los organismos marinos de la Tierra", dijo Melis. "Los organismos marinos producen carbonato de calcio, creando conchas. Cuando mueren, las conchas se hunden hasta el fondo del océano, se comprimen y, finalmente, terminan como piedra caliza."


 Al final de sus vidas, algunas estrellas se hinchan expandiendo sus capas externas para después perderlas, dejando tras de sí, pequeños núcleos densos conocidos como enanas blancas. Las capas exteriores de algunas enanas blancas cambian rápidamente. El material que se precipita a la estrella se hunde rápidamente en un corto periodo de tiempo, por lo que cualquier elemento más pesado (la estrella está compuesta principalmente por hidrógeno) proviene de los restos de asteroides y cometas destruidos por la gravedad del astro.

Melis y  Patrick Dufour, de la Universidad de Montreal, detectaron que el material que estaban viendo en la enana blanca SDSSJ1043 + 0855 provenía de la corteza de un cuerpo rocoso. Cuando se forman los planetas se produce un fenómeno conocido como diferenciación en el que los elementos más pesados caen hacia el núcleo del cuerpo quedando los más ligeros sobre su superficie. Por ello, el núcleo de la Tierra es más denso que su corteza. Los datos aportados por el Hubble y el Keck revelaron que la estrella no contaba con los ingredientes presentes en los mantos y núcleos planetarios. En su lugar, los restos equivalían a las capas externas de un planeta como la Tierra.

"Presiento que estamos mirando las capas superficiales de un cuerpo rocoso diferenciado", dijo Melis. También podría tratarse de un mundo como la Luna. Pero sería menos probable que se tratase de un cuerpo como la luna Europa. Este satélite de Júpiter oculta un océano bajo su capa helada, pero a medida que se aproximara a la estrella y aumentara su temperatura, este agua se sublimaría rápidamente.

Melis comenta que en ese planeta debería haber existido un mecanismo que mantuviera el carbono en su superficie. Es decir, este elemento, por lo general, termina congelado o en la atmósfera en forma de gas. Por lo que en estas dos situaciones, al acercarse el planeta a la estrella, el carbono se evaporaría. La presencia de dosis altas de caliza, sin embargo, podría explicar la existencia del carbono detectado.

La mayoría de la caliza terrestre proviene de la actividad de los seres vivos: conchas, corales, y algas acumuladas en aguas tranquilas y poco profundas, que poco a poco se transforman en rocas. Así que si la piedra caliza está presente en este mundo, podría significar que la vida ha tenido algo que ver en ello.

Sin embargo, hay qeu tener en cuenta que la piedra caliza no significa necesariamente vida. Aunque los procesos biológicos dominan la formación de piedra caliza de la Tierra, los procesos químicos también juegan un papel menor. Algunas formas de piedra caliza se crean a través de la interacción del agua con el carbonato de calcio. 

 Cuando el telescopio espacial James Webb se ponga en marcha, tal vez podamos resolver este misterio.


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