lunes, 29 de agosto de 2016

¿Y si la zona Ricitos de Oro no nos lo dice todo sobre la habitabilidad?

Durante décadas, los científicos han creído que el factor clave para determinar si un exoplaneta podría ser habitable o no era la distancia que lo separaba de su estrella. Por ejemplo, en nuestro Sistema Solar, Venus está demasiado cerca del Sol como para mantener vida y Marte se encuentra demasiado lejos para sustentarla. 

A la distancia con respecto a la estrella en la que es posible que exista vida, se la conoce en la comunidad científica como "zona Ricitos de Oro", o "zona habitable". En la imagen inferior, vemos de color verde la zona habitable para tres tipos de estrellas. En el medio, se muestra la zona Ricitos de Oro para una estrella parecida al Sol. En la parte superior, se muestra la zona de habitabilidad de una estrella más caliente, y en la inferior la de una estrella más fría. En la zona roja, haría demasiado calor como para sustentar la vida, mientras que en el área azul las temperaturas serían demasiado bajas.




 También se pensaba que los planetas debían poseer actividad interna para ser capaces de autorregular su temperatura a través de la convencción del manto o desplazamiento de los materiales del interior. Trabajando esta idea, científicos de la Universidad de Yale sugieren que el simple hecho de que un planeta se encuentre en la zona habitable no es suficiente para que pueda mantener vida. Un mundo también debe poseer una temperatura interna adecuada.

Jun Korenaga, profesor de geología y geofísica de la Universidad de Yale explica: "Si se tienen en cuenta todos los datos científicos sobre cómo ha evolucionado la Tierra durante los últimos miles de millones de años, vemos que la convención del manto es indiferente a la temperatura interna".

En este estudio Korenaga añade que el marco teórico que explica el grado de autorregulación previsto para la convencción del manto sugiere que la autorregulación es poco probable para los planetas parecidos a la Tierra. 

Esta falta de mecanismo autorregulador tiene importantes implicaciones para la habitabilidad de los mundos. Los planetas como el nuestro se forman por múltiples impactos gigantes, siendo el resultado de este proceso muy diverso, es decir, podría desencadenar en que en el comienzo de su historia, un planeta pueda ser más o menos frío. Entonces, si el planeta no logra mantener una temperatura interna dentro de unos parámetros establecidos, no podría ser habitable porque no se lograría la autorregulación de temperatura adecuada mediante la convención del manto.



Más información en el enlace.

4 comentarios:

  1. Verónica, qué pasa en un planeta en una zona habitable, pero en un sistema dual? O de otra forma, un planeta en zona no habitable lejana, pero en el mismo sistema? O un planeta cuyos períodos coincidan en zona habitable? Y se me pueden ocurrir más.
    slds

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    1. Cuando dice sistema dual, ¿Te refieres a un sistema doble? Pues depende, a veces las estrellas están tan alejadas de sí que cada una posee su propia zona de habitabilidad independiente, pero otras veces los astros están muy juntos, por lo que la zona de habitabilidad, de existir, tendría forma compleja.

      Puede darse el caso de que existan planetas cuyos periodos coincidan en zonas de habitabilidad (puntos de Lagranje). En este caso su potencial de habitabilidad dependería de otros parámetros, como la existencia de una atmósfera, efecto invernadero, campo magnético, presencia de agua, etc,...

      Al final, el problema es que la zona de habitabilidad la calculamos sólo en función de la distancia que separa al planeta de la estrella, y hay factores muchos más diversos que influyen en la posibilidad de la existencia de vida: química adecuada, actividad interna,....

      No he comprendido bien tus preguntas, por lo que si te quedan dudas, vuelve a escribirme.

      Un saludo!

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  2. La razón de la inhabitabilidad de Venus es su efecto invernadero desbocado, no porque esté demasiado cerca del Sol. De hecho, está en la zona Ricitos de Oro...Y Marte está justo en el límite frío de dicha zona, pero no es habitable por su falta de campo magnético.

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    1. Tienes toda la razón, así lo creo yo también. Pero en el texto original lo ponía tal cual. Creo que el autor quiere explicar de una forma tan sencilla un tema tan complejo que peca de explicación superficial en este punto. Lo estuve pensando, pero no me pareció bien modificar el texto base. De todas formas, si quieres mi opinión, yo dejaría de hablar de zona habitable como aquella que está a una determinada distancia de la estrella y la extendería a otros parámetros como el calentamiento de mareas que puede mantener a una temperatura habitable lunas de planetas gigantes gaseosos como es el caso de Europa. En este artículo tampoco se menciona que la zona habitable, si la tomamos sólo con respecto a la distancia estelar, varía a medida que el astro evoluciona. En resumen, este tema es más complejo de lo que parece, por lo que debe estudiarse de forma multidisciplinar para hayar respuesta.

      Gracias por tu aportación.

      Un saludo!

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