martes, 27 de septiembre de 2016

Estrellas de poca masa nos podrían ayudar a comprender la formación planetaria

Crédito: Robin Dienel
Cuando una estrella es joven, a menudo, está rodeada por un disco primordial giratorio compuesto de gas y polvo en el que pueden formarse planetas. A los astrónomos les gusta encontrar este tipo de discos ya que les concede la posibilidad de estudiar el proceso de la formación planetaria. 

Sin embargo, es muy raro encontrar este tipo de discos alrededor de enanas marrones o estrellas de baja masa. Ahora, un nuevo trabajo dirigido por  Anne Boucher de la Universidad de Montreal, Jonathan Gagné del Carnegie y Jacqueline Faherty, ha dado a conocer el descubrimiento de cuatro nuevas estrellas de baja masa rodeadas de discos. Los resultados serán publicados en la revista The Astrophysical Journal.

Tres de las cuatro estrellas descubiertas por estos investigadores son bastante pequeñas, de entre sólo 13 y 18 veces la masa de Júpiter. La cuarta tiene alrededor de 120 veces la masa de Júpiter. (Para realizar una comparación, el Sol posee poco más de 1.000 veces la masa de Júpiter.)

"La búsqueda de discos en sistemas de baja masa es muy interesante porque los objetos que existen en el límite inferior de lo que define una estrella, y que poseen discos, indican que la formación planetaria puede decirnos mucho acerca de la evolución estelar y de sus sistemas", dijo Boucher, quien trabaja en el iREx.

En un disco de formación planetaria, los granos de polvo chocan y se agregan para formar guijarros, que crecen hasta crear cantos rodados, y así sucesivamente, aumentando de tamaño hasta dar lugar a planetesimales o embriones planetarios. Estos embriones continúan su crecimiento hasta llegar a formar planetas telúricos, que finalmente, en algunos casos, podrían llegar a ser núcleos de planetas gigantes gaseosos.

Los astrónomos son capaces de ver estos discos de polvo porque la estrella calienta el polvo circundante haciéndolo visible si se emplea una cámara infrarroja. En algunos discos, la formación planetaria ya ha terminado y lo que queda son escombros dejados por todas la colisiones durante la formación de los planetas y las colisiones que se producen posteriormente. Con el tiempo, estos restos polvorientos son barridos del sistema. Pero hasta que eso ocurre, un anillo delgado de polvo frío rodea  a la estrella.

En otros discos, se ha podido percibir que el proceso de formación de planetaria todavía se está dando. Para los astrónomos es importante saber si la formación de planetas ha terminado o no para realizar un mejor trazado del modo en el que nacen los planetas, y su evolución con el tiempo.

Los científicos han podido comprobar como en los cuatro objetos de poca masa recién descubiertos, la formación planetaria se encontraba todavía activa, es decir, ninguno se encontraba en la fase final con un fino anillo de polvo. Y lo que es aún más interesante, es que posiblemente, dos de estos astros posean entre 42 y 45 millones de años, lo que significa que  son los objetos más antiguos rodeados de discos activos que se han encontrado.

"Todavía tenemos mucho por aprender de los discos que rodean a las estrellas de baja masa", concluyó Gagné, colaborador del iREx. "Con suerte, podremos llevar a cabo nuevas investigaciones sobre ellos y ser capaces de deducir qué tipo de actividad podemos ver y si serían o no un buen objetivo para los futuros cazadores de planetas".


Fuente: Phys.org

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