martes, 3 de enero de 2017

Cuadrántidas 2017: guía para su observación

Este mes de enero vamos a ser testigos, si la meteorología nos lo permite, de una de las lluvias de meteoros más importantes del año: las cuadrántidas.

Las lluvias de estrellas reciben el nombre de la constelación de la que parecen radiar. Pero, hoy en día, la constelación del Cuadrante no la podremos encontrar en ningún mapa moderno. Quadrans Muralis, el cuadrante mural, fue una constelación creada por Joseph Lalande en 1795 a partir de estrellas situadas al norte de Boötes. La estrella principal era la variable CL Draconis, de magnitud aparente 4,95. La constelación representa el cuadrante, un antiguo instrumento astronómico que servía, junto con el octante y el sextante, para observar la posición de las estrellas.


Aunque esta lluvia es visible desde el 28 de diciembre, hasta el 12 de enero, la noche de máxima actividad se produce entre el 2 y 4 de enero. La noche de observación más favorable será la del 2 al 3 de enero. Pasado el máximo, la noche del 3 al 4 no debería esperarse tanta actividad. Dado que siempre hay incertidumbre, se recomienda observarlas dos noches.

Se pueden llegar a vislumbrar hasta 120 meteoros por hora, si bien, el máximo de las cuadrántidas suele darse durante el día, por lo que este número suele ser inferior. Por ello se recomienda su observación en las horas cercanas al alba. El Cuarto Creciente será el 5 de enero, y por lo tanto la Luna no molestará durante las observaciones. Ya se habrá ocultado cuando comencemos a observar.
No se conoce con exactitud el origen de esta lluvia. Peter Jenniskens, del Centro de Investigación Ames de la NASA, cree que la posible procedencia de esta lluvia de meteoros son los restos del asteroide 2003 EH1, y que a su vez, este asteroide fue parte del cometa ya extinto C/1490 Y1 que observaron astrónomos chinos, japoneses y coreanos hace 500 años.

Para una correcta observación vamos a recordar los parámetros que caracterizan una lluvia de meteoros:

    Radiante: Es el punto del cielo del cual parecen salir los meteoros de una lluvia. Se mide mediante las coordenadas Alfa y Delta. Alfa es ascensión recta (AR). Delta es la declinación (Ddec). En la siguiente imagen podéis ver la situación del radiante de las cuadrántidas.


    Tasa Horaria Zenital (THZ). Es el número máximo de meteoros por hora observables en condiciones ideales -un cielo perfectamente claro con el radiante de la lluvia justo sobre su cabeza (el cenit). Se han calculado unos 120 meteoros por horas en condiciones ideales: lejos de las ciudades, sin contaminación lumínica,...

    Índice poblacional. Determina la relación de brillo (y por tanto de masa) entre los miembros de un mismo enjambre.

Por otra parte, no debemos olvidar que en estas fechas el frío nocturno es muy acusado por lo que debemos ir muy equipados de la ropa adecuada aconsejándose llevar más abrigo del que se crea necesario. También se debe incluir en el equipaje de observación comida y bebidas calientes.

Para observar el número máximo de meteoros es necesario alejarse lo más posible de las ciudades y de las fuentes de luz contaminantes. Como no es necesario el empleo de prismáticos ni ningún otro instrumental astronómico, se recomienda llevar una silla reclinable para estar lo más cómodo posible.



Tenéis más información sobre las lluvias de estrellas de este año en el siguiente enlace.


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