martes, 31 de enero de 2017

¿Son las regiones oscuras del ecuador de Plutón cicatrices del gran impacto que dio lugar a la formación de Caronte?

Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute
Según un nuevo estudio, las misteriosas manchas rojizas oscuras situadas a lo largo del ecuador de Plutón, podrían ser consecuencia de un impacto gigante que ayudó a formar la luna más grande del planeta enano, Caronte.

Este descubrimiento también podría ayudar a explicar la extrañamente amplia variedad de colores vistos en los objetos distantes del Cinturón de Kuiper.

Una de las características más llamativas de Plutón fotografiadas por la sonda New Horizons es el material rojizo oscuro que se encuentra presente en las manchas gigantes situadas a lo largo del ecuador del planeta enano. El mayor ejemplo de estas manchas es la conocida como región Cthulhu (pronunciada "k-thu-lu"), que se extiende casi a la mitad del ecuador de Plutón.

Cthulhu, que lleva el nombre de la monstruosa deidad ficticia de las obras de HP Lovecraft, tiene una longitud de 3.000 kilómetros de largo y 750 km de ancho; con un tamaño de más de 700.000 kilómetros cuadrados, Cthulhu es más grande que Alaska.


Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute
Estas manchas rojizas oscuras pueden contener materia orgánica, específicamente, materiales similares al alquitrán conocidos como tolinas. Todavía se desconoce cómo se crearon estos parches. Tal vez, los cometas pudieron dispersar las tolinas en la superficie de Plutón, o por el contrario, fue la radiación ligera o de alta energía la que podría haber reaccionado químicamente con la superficie del planeta enano para crear estos compuestos. Sin embargo, ambas actividades habrían oscurecido la superficie de Plutón más uniformemente.

Ahora, los investigadores sugieren que este material rojizo oscuro fue creado por la colisión gigante que pudo haber dado a luz a Caronte. Así como la Luna de la Tierra probablemente surgió a partir de los escombros provocados por la colisión de un cuerpo del tamaño de Marte contra una Tierra recién nacida, Caronte también fue el resultado de un impacto cósmico.

Los científicos creen que tanto Plutón como el cuerpo que colisionó contra él probablemente contenían compuestos orgánicos simples como los encontrados típicamente en los cometas, por ejemplo, el formaldehído. También razonaron que estas moléculas podrían haber permanecido en piscinas temporales de agua líquida caliente que habrían existido después de que el impacto derritiera un parte significativa de la superficie de Plutón.

En experimentos de laboratorio, se calentaron sopas de agua y compuestos orgánicos simples como el formaldehído durante muchas horas. Las concentraciones de las moléculas orgánicas de estas soluciones eran comparables a las encontradas en los cometas.

Los científicos encontraron que estas sopas se volvieron más oscuras y rojas con el tiempo a medida que se formaban compuestos orgánicos más complejos. Después de calentar durante más de 1.000 horas a 50 grados centígrados o más, se asemejaron al material presente en las misteriosas manchas oscuras ecuatoriales de Plutón.

En simulaciones por ordenador, los investigadores descubrieron que una masa de un tercio de Plutón colisionando con un objeto de tamaño Plutón podría haber generado una luna del tamaño de Caronte y "cálidas piscinas de agua líquida cerca de las regiones ecuatoriales del objeto del tamaño de Plutón", dijo el autor principal del estudio, Yasuhito Sekine, un científico planetario de la Universidad de Tokio. El impacto habría sido lo suficientemente fuerte como para inclinar significativamente el objeto del tamaño de Plutón, de modo que el punto de impacto controla donde se encuentra el nuevo ecuador del planeta enano tras la colisión, formándose de este modo las charcas cálidas a lo largo del ecuador.

Los investigadores sugieren también que en las charcas cálidas formadas tras el impacto pudieron coexistir temporalmente moléculas orgánicas simples de Plutón y del impactador, que tras el paso del tiempo, formarían materiales orgánicos más complejos como las tolinas. Por lo tanto, la región de Cthulhu y las otras manchas rojizas de Plutón podrían ser un resto todavía humeante de la gran colisión que dio lugar a la formación de Caronte.

Los investigadores sugieren que los impactos gigantes de alta velocidad podrían haber ocurrido con frecuencia en las regiones externas del antiguo Sistema Solar. Estas colisiones podrían explicar la misteriosa variedad de colores, brillo y densidad que se ven en los grandes cuerpos del Cinturón de Kuiper.



Fuente: Space.com

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