lunes, 3 de julio de 2017

La Tierra alcanza hoy su afelio. ¿Por qué no coincide con el solsticio?

Hoy, 3 de julio, a las 20:11 horas UT, la Tierra se encontrará en su afelio, es decir, se situará a la máxima distancia anual del Sol.

Esta distancia es de 152,1 millones de kilómetros, unos cinco millones de km más que a principios de enero, cuando la distancia al Sol alcanza su mínimo anual.

Una característica que presenta el afelio, y que ya dedujo Kepler con sus famosas leyes, es que la Tierra se mueve más lentamente a lo largo de su órbita durante el verano. Por lo tanto, la duración de esta estación es superior a la de las otras. Lo contrario ocurre en el hemisferio sur.
El afelio también se presenta próximo a la fecha del inicio del verano.

El verano comienza en el "solsticio de verano" y corresponde al día más largo (y noche más corta) del año. Este día se da cuando el Sol alcanza su posición más boreal, es decir, su mayor altitud en el cielo. El inicio del verano puede darse, a lo sumo, en tres fechas distintas del calendario vigente (del 20 al 22 de junio).



Se podría pensar que el día más largo del año será también el día en que el Sol salga más pronto y se ponga más tarde, pero no es así: esto es debido a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino elíptica y a que el eje de la Tierra está inclinado en una dirección que nada tiene que ver con el eje de dicha elipse. Ello hace que un reloj solar y nuestros relojes, basados en un sol ficticio, estén desajustados. El día en el que el Sol sale más pronto es el 14 de junio, mientras que el día en el que el Sol se pone más tarde es el 27 de junio.

Entonces, ¿qué diferencias hay entre el solsticio y el afelio?

Lo primero que hay que tener claro es que las estaciones terrestres no tienen nada que ver con la distancia de la Tierra al Sol. Esto puede parecer paradójico a primera vista. El Sol es nuestra fuente de calor externa, luego cuanto más cerca estemos de él, más caliente debería estar nuestro planeta.
Aquí está el primer error. El 4 de julio de 2016 la Tierra estará en su afelio, el punto más alejado de su órbita. En cambio en el hemisferio norte es verano. ¡Más calor, más lejos del Sol! ¿Por qué se produce ésto? Se debe a la inclinación del eje terrestre.

 Las estaciones se deben a la inclinación del eje de giro de la Tierra respecto al plano de su órbita, respecto al Sol. Este eje se halla siempre orientado en la misma dirección y por tanto los hemisferio norte y sur son iluminados desigualmente por el Sol según la época del año, recibiendo distinta cantidad de luz solar debido a la duración del día y con distinta intensidad según la inclinación del Sol sobre el horizonte (ya que la luz debe atravesar más o menos atmósfera).  En la imagen inferior se puede apreciar la situación que nos encontramos en el solsticio de invierno. Los rayos del Sol llegan más directamente y en mayor cantidad al hemisferio sur, por lo que en este se produce el verano, mientras que el hemisferio norte, a pesar de estar situados más cerca del Sol en esta época del año, tiene menos radiación solar, por lo que se da el invierno.


También hay que tener en cuenta otro factor a la hora de determinar la temperatura de un hemisferio u otro en las diferentes estaciones del año. La tierra es mucho más fácil de calentar que el agua, y en el hemisferio norte hay mucha más tierra que en el sur. Esto provoca que la Tierra, en su afelio esté globalmente 2,3º más caliente que en su perihelio, ¡a pesar de estar más lejos del Sol!

El agua terrestre también es la causante de que los veranos en el hemisferio sur sean más fríos que los del hemisferio norte. Además, el calor acumulado en las grandes masas de agua provoca que los días más fríos y más cálidos del año vayan con unos días de retraso respecto al perihelio y al afelio.

5 comentarios:

  1. Pero,en el gráfico se observa que el hemisferio norte llega a cotas más frías que el hemisferio sur...

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    1. Sí, es cierto, pero en el artículo hablamos de promedio, no de datos absolutos. ¿Entiendes la diferencia? Si no es así, no dudes en volver a preguntar.

      Un saludo!

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  2. Hola, quisiera que me pudiesen resolver una duda: si en su declinación de elíptica, el planeta tierra recibe los rayos más directamente en el hemisferio sur (verano austral), por ende el hemisferio norte de forma más indirecta por lo que la radiación solar debe atravesar más atmósfera, y esta atmósfera disipa más longitud de onda azul y produce un cielo anaranjado ¿Por qué no hay cielos anaranjados en el día en el hemisferio norte si tiene que disipar por posición mucha más radiación? Y si el sol a medida que desaparece por el oeste atraviesa más atmósfera quien disipa más luz. Por qué solamente algunas veces se ve el cielo anaranjado y no siempre? .
    Agradezco de antemano a quien me de una respuesta

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  3. Hola tengo una pregunta: cuando se produce la oblicuidad de la eclíptica que da origen al verano austral (verano polo sur) los rayos solares dan más directamente a este polo (sur), por lo tanto de manera más indirecta al polo norte ya que tiene que atravesar mayor cantidad de atmósfera.
    Por otra parte, en los atardeceres cuando el sol se pone por el oeste se pueden observar puestas de sol hermosas gracias a que la radiación solar debe atravesar más atmósfera y el ozono dispersa más longitud de onda azul lo que provoca un cielo anaranjado.
    Teniendo en consideración estos factores:
    ¿Por qué en el invierno septentrional ( invierno polo norte) no se ven los días (pleno día, no solo atardecer) anaranjados si debiese ser lo mismo que un atardecer? (Tomando en cuenta que la radiación solar recorre más atmósfera en invierno)
    Y mi otra pregunta: ¿Por qué no todos los días se ven los atardeceres anaranjados? Si la luz solar debe atravesar más atmósfera?
    Agradezco a quien me responda y saludos. Agradezco también por esta página que es de gran interés

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    1. Sí, la luz atraviesa más atmósfera en el Hemisferio Norte en invierno, pero la intensidad de la luz depende más del ángulo de incidencia que de la mayor cantidad de atmósfera atravesada, cuya diferencia no influye tanto. Aquí puedes ver la fórmula: https://es.wikipedia.org/wiki/Luz_solar

      En el caso de los atardeceres y amaneceres rojos hay que tener en cuenta que el cenit la atmósfera está más limpia y transparente, pero en el horizonte es alcanzada por las turbulencias. Además puede haber otros factores que den color a los ortos y ocasos como pueden ser el polvo en suspensión, humo, brumas, nieblas, contaminación, etc,...Y es precisamente debido a estos factores variados que cambian los colores del Sol cuanto está bajo en el horizonte. Esos factores también nos afectan a la hora de observar las estrellas a la noche. Aunque desde la ciudad no nos percatemos, cuando nos alejamos de ella sí que vemos el grado de transparencia del cielo.

      Un saludo!

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