lunes, 6 de noviembre de 2017

Nebulosa NGC 1999

Crédito de la imagen: NASA/The Hubble Heritage Team (STScI) 

Esta vista "espeluznante", tomada por el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA, se asemeja a la niebla iluminada por una farola girando alrededor de un agujero de forma curiosa -y en ello hay algo de verdad-. Mientras que la "niebla" es polvo y gas iluminado por la estrella; el "agujero" es un "hueco vacío" del cielo.

Cuando el hueco oscuro fue observado por primera vez, se pensó que era una nube de gas y polvo muy frío y denso, lo suficientemente grueso como para ser totalmente opaco en luz visible, y que bloqueaba toda la luz tras de el. En general, tales glóbulos son conocidos por ser pequeños capullos de formación estelar, pero gracias al Observatorio Espacial Herschel de la ESA, se sabe que realmente es un hueco en el cielo.

Los astrónomos piensan que se formó cuando chorros de gas de algunas de las estrellas jóvenes en la región sembraron de polvo y gas que forma la nebulosa que lo rodea. La potente radiación de la cercana estrella también podría haber ayudado a limpiar el agujero.

La brillante estrella es V380 Orionis, una joven estrella de 3,5 masas solares. Aparece en blanco debido a su alta temperatura superficial, de unos 10.000ºC -cerca del doble de la del Sol-. La estrella es tan joven que aún está rodeada de la nube de material remanente de su formación. Este brillante material es solo visible debido a la luz de la propia estrella; no emite ninguna luz visible. Es la firma de una nebulosa de reflexión -en este caso, conocida como NGC 1999-.

Esta imagen fue publicada por primera vez en marzo de 2000 en el Hubble site. El descubrimiento de Herschel fue realizado en 2010.


Fuente: "Reflection nebula NGC 1999", de ESA.

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