miércoles, 1 de noviembre de 2017

Un pequeño asteroide o cometa nos "visita" desde más allá del Sistema Solar

Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech

Un pequeño asteroide -o quizás cometa- recientemente descubierto parece tener su origen fuera del Sistema Solar, en algún otro lugar de nuestra galaxia. Si así fuese, podría ser el primer "objeto interestelar" observado en nuestro Sistema Solar y confirmado por astrónomos

Este inusual objeto -provisionalmente denominado como A/2017 U1- tiene un diámetro de 400 metros y se está moviendo a gran velocidad. Los astrónomos están trabajando rápidamente para apuntar hacia este importante objeto con los telescopios de todo el mundo y los situados en el espacio. Una vez que los datos sean obtenidos y analizados, los astrónomos podrán saber más acerca del origen y posible composición del objeto.

A/2017 U1 fue descubierto el 19 de octubre por el telescopio Pan-STARRS 1 de la Universidad de Hawaii durante el transcurso de una de sus búsquedas nocturnas de objetos cercanos a la Tierra la para la NASA. Rob Weryk, un investigador postdoctoral de Instituto para la Astronomía de la Universidad de Hawaii (IfA), fue el primero en identificar el objeto y en notificarlo al Minor Planet Center. Weryk buscó en el archivo de imágenes del Pan-STARRS y lo encontró también en imágenes tomadas la noche anterior, aunque no fue inicialmente identificado por el procesado de objetos que se mueven.

Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech

Weryk inmediatamente se dio cuenta de que era un objeto inusual. Tal y como indicó "Su movimiento no podía ser explicado usando una órbita de asteroide o cometa del Sistema Solar". Weryk contacto con Marco Micheli, graduado del IfA, quién estudió imágenes tomadas con un telescopio de la Agencia Espacial Europea situado en Tenerife (Islas Canarias, España). Pero al combinar los datos, todo tenía sentido. Según Weryk, "Este objeto procede de fuera de nuestro Sistema Solar".

Según Davide Farnocchia, científico del Center for Near-Earth Object Studies (CNEOS) de la NASA, "Esta es la órbita más extrema que jamás he visto. Va extremadamente rápido y con un trayectoria tal que podemos decir con confianza de que este objeto se dirige fuera del Sistema Solar y no volverá".

El equipo del CNEOS ha trazado la trayectoria actual del objeto y estudiar su comportamiento futuro. A/2017 U1 procede desde la constelación de Lyra, cruzando el espacio interestelar a 25,5 kilómetros por segundo.

El objeto se acercó a nuestro Sistema Solar desde casi por "encima" de la eclíptica", el plano aproximado en el espacio en el cual los planetas y la mayoría de asteroides orbitan el Sol, por lo que no tendrá ningún encuentro cercano con alguno de los planetas durante aproximación hacia el Sol. El 2 de septiembre, el pequeño cuerpo cruzó por debajo del plano de la eclíptica justo por dentro de la órbita de Mercurio y el 9 de septiembre realizó su máxima aproximación al Sol. Empujado por la gravedad solar, el objeto pasó a 24 millones de kilómetros de la órbita terrestre (60 veces la distancia entre la Tierra y la Luna) el 14 de octubre. Actualmente está sobre el plano de los planetas viajando en dirección a la constelación de Pegaso a 44 kilómetros por segundo respecto del Sol.

Karen Meech, astrónomo del IfA especializado en pequeños cuerpos y su relación con la formación del Sistema Solar, indicó que "Tenemos desde hace tiempo la sospecha de que estos objetos podrían existir, debido a que durante la formación planetaria gran cantidad de material podría haber sido expulsada de los sistemas planetarios. Lo que más nos sorprende es que jamás habíamos visto objetos interestelares cruzando [el Sistema Solar]".

El pequeño cuerpo ha recibido temporalmente la denominación de A/2017 U1 por parte del Minor Planet Center (MPC), donde todas las observaciones de pequeños cuerpos de nuestro Sistema Solar -y desde ahora, de aquellos que lo cruzan- son recogidas. Según Matt Holman, director del MPC, "Esta clase de descubrimientos demuestra el gran valor científico de los estudios continuos de gran campo del firmamento, acompañados de intensas observaciones posteriores, para encontrar cosas que de otro modo desconoceríamos que están ahí afuera".

Dado que es el primer objeto descubierto de esta clase, las reglas para ponerle nombre tendrán que ser establecidas por la International Astronomical Union.

Para Paul Chodas, directorio del CNEOS, "Hemos estado esperando este día durante décadas. Durante mucho tiempo se ha teorizado sobre la existencia de tales objetos -asteroides y cometas moviéndose entre las estrellas y ocasionalmente cruzando nuestro Sistema Solar- pero esta es la primera detección. Hasta ahora, todo indica de que se trata un objeto interestelar, pero datos adicionales ayudarán a confirmarlo".



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