sábado, 14 de noviembre de 2009

Nuevos datos sobre la actividad solar

Desafiando los conocimientos convencionales, las nuevas investigaciones indican que el número de manchas solares proporciona una medida incompleta de las variaciones que sufre el Sol a lo largo de su ciclo de 11 años. El estudio dirigido por científicos del High Altitude Observatory, del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR), y la Universidad de Michigan, consideran que la Tierra fue bombardeada el año pasado con altos niveles de energía solar en un momento en el que el Sol se encontraba en una inusual fase de tranquilidad y las manchas solares prácticamente habían desaparecido.
Sarah Gibson, responsable de esta investigación, comenta que el Sol sigue sorprendiendo a los científicos ya que han comprobado que el viento solar puede golpear a la Tierra intensamente incluso cuando no hay manchas solares.
Los científicos han utilizado durante siglos las manchas solares, zonas en las que la concentración de campos magnéticos se manifiesta con la aparición de áreas más oscuras, para determinar aproximadamente la duración de 11 años del ciclo solar. En el máximo solar se producen numerosos picos de manchas solares lo que genera intensas tormentas geomagnéticas a diario. Pero Gibson y su equipo se concentraron en otro proceso por el cual se producen las descargas de energía solar. Analizaron las corrientes de alta velocidad en el viento solar que transportan campos magnéticos turbulentos a través del Sistema Solar. Cuando este viento alcanza la Tierra intensifican la energía del cinturón de radiación exterior del planeta. Esto puede crear graves problemas no sólo para los satélites de comuniciones, sino también para el clima terrestre y puede llegar a amenazar la vida de los astronautas.
Los científicos pensaban que estos flujos desaparecían en el mínimo solar, o al menos disminuían. Pero realizando diferentes mediciones en el mínimo del año pasado y en el del año 1.996, se ha comprobado que en el 2.008 el efecto del Sol en el cinturón de radiación exterior de la Tierra superó en tres veces a la intensidad calculada en 1.996. La prevalencia de la alta velocidad de las corrientes durante este mínimo solar parece estar relacionada con la actual estructura del Sol.
Los científicos señalan que todavía hay mucho por estudiar y que es pronto para poder aclarar todas estas cuestiones, pero se muestran optimistas gracias a los datos aportados por las nuevas sondas encargadas de estudiar la actividad solar.

Más información en el enlace.

2 comentarios:

  1. Parece preocupante... De hecho es preocupante... El choque de una super explocion de radiacion solar con la tierra que traspase el campo magnetico de esta puede producir daños irreparables e incluso exterminar la fotosintesis... Sabemos que los campos magneticos de los polos se estan debilitando aun asi una super llamarada proveniente del sol acabaria con todo la vida en la tierra... Podrian poner los datos confidenciales de la actividad solar...

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  2. Sí puede resultar preocupante, pero los datos históricos y reales nos incitan a mentener la calma en este tipo de asuntos. Es como el peligro de impacto con un cometa: es real pero tan mínimo que podría considerarse nulo. Como nuestra estrella es un sistema dinámico, lo primero que debemos hacer es conocer su física lo mejor posible, porque todavía son muchas las incógnitas que encierra la física solar.

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